Público
Público

Al menos 51 muertos en un atentado y dos ataques a prisiones en Irak

Sólo en el mes de junio 535 personas perdieron la vida en el país asiático, víctimas de una nueva ola de atentados y ataques de grupos radicales.

PÚBLICO/AGENCIAS

Al menos 51 personas han muerto y otras 56 han resultado heridas en un atentado en Mosul y dos ataques a dos cárceles junto a Bagadas en Irak este lunes. Un atentado suicida con bomba en la ciudad de Mosul, en el norte del país, se ha cobrado las vidas de varios soldados y transeúntes (25 en total) según han informado fuentes policiales y de la morgue.

El atentado ha sido perpetrado al paso de un convoy del Ejército iraquí en una nueva jornada de violencia en el país asiático. Precisamente, este acto terrorista ha tenido lugar en el marco de una oleada de violencia en el país que dejó el sábado al menos 68 muertos, en lo que supuso uno de los más sangrientos en Irak en algo más de un mes.

Hasta 78 personas murieron el 10 de junio en otra cadena de atentados y ataques contra las fuerzas de seguridad iraquíes. Por el momento, ningún grupo armado ha reivindicado estos atentados, en un contexto de creciente violencia sectaria en las últimas semanas, y en un país en el que cada mes cientos de personas pierden la vida como consecuencia de distintos ataques y atentados -535 sólo en junio, según Iraq Body Count-.

Por otro lado,  según Europa Press, otras 26 personas han muerto en las últimas horas y 56 han resultado heridas en ataques coordinados a dos cárceles cercanas a Bagdad,  perpetrados por insurgentes que presuntamente pretendían liberar a los reclusos, según nformó hoy una fuente del Ministerio del Interior. Los centros son dos de los más grandes de Irak, y en ellos están internos centenares de reclusos por delitos de terrorismo, muchos de ellos miembros de Al Qaeda, además de delincuentes comunes.

Las fuerzas de seguridad iraquíes han afirmado este domingo haber desbaratado estos dos ataques simultáneos contra las prisiones de Abu Ghraib y Taji, si bien fuentes cercanas a varios grupos insurgentes han asegurado que los asaltos han permitido la fuga de miles de presos.

Los milicianos, presuntamente vinculados con el Estado Islámico de Irak, la rama de la organización terrorista Al Qaeda en el país, han atacado las prisiones con lanzagranadas, morteros y explosivos improvisados, provocando daños en ambos edificios. En respuesta, el Ejército y la Policía han desplegado numerosos efectivos en ambos lugares, utilizando además varios helicópteros militares como respaldo aéreo para atacar las posiciones de los insurgentes, según ha informado la agencia iraquí de noticias NINA.

Fuentes de seguridad han asegurado a última hora de la jornada que las tropas gubernamentales han conseguido repeler ambos ataques causando graves pérdidas a los milicianos, si bien no han proporcionado un balance de víctimas de los combates ni han mencionado que los mismos hayan finalizado.Por contra, fuentes vinculadas a la insurgencia iraquí han informado a través de Twitter sobre el éxito de los ataques y la fuga de miles de reos de ambas prisiones, extremo que tampoco ha sido confirmado por el momento.

Al menos siete personas fallecieron y 31 resultaron heridas en la prisión de Abu Graib, 25 kilómetros al oeste de la capital, mientras que otras cinco perdieron la vida y 25 sufrieron heridas en el presidio de Al Tayi, 20 kilómetros al norte de la capitalm en estos ataques en los que seis terroristas suicidas detonaron bombas en los accesos de las dos cárceles (tres suicidas en cada una), en medio de un gran tiroteo.

A falta de confirmar el número final de víctimas, sí es evidente la inestabilidad del país asiático. Los grupos suníes radicales, incluida la filial de la organización terrorista Al Qaeda en Irak, han redoblado su actividad violenta y más de 535 personas han muerto en atentados solo en julio.

Pese a que la violencia está muy por debajo del nivel de los años 2007 o 2008 -o durante los bombardeos para derrocar al régimen de Sadam Hussein, en 2003- continúan produciéndose ataques diarios de los milicianos de Al Qaeda y otros insurgentes suníes, en un intento de debilitar el Gobierno actual,  liderado por chiíes y generar mayor confrontación en el país.

 

Más noticias de Internacional