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Angela Merkel Las armas alemanas que acaban en las guerras de gobernantes autoritarios

Cifras de récord, tanques en la ofensiva de Erdogan contra los kurdos de Siria y ventas a países involucrados en la guerra de Yemen abren el debate en Alemania sobre sus exportaciones de armas

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Angela Merkel con los soldados del Ejército de Alemania / Hispan TV

Alemania es potencia mundial económica, también en el sector de las armas. El país germano es el quinto exportador del mundo y sus negocios suponen un 5,6% del total, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) en su estudio del período entre 2012 y 2016.

“Desde que Angela Merkel es Canciller, hace ya 13 años, el volumen de las exportaciones de armas alemanas no ha dejado de aumentar”, señala a través del teléfono Markus Bickel, periodista alemán autor del libro "Die Profiteure des Terrors” (Los especuladores del terror).

Y aunque Merkel ha completado tres legislaturas (en estos momentos negocia su cuarto mandato), ha sido en la última cuando las exportaciones se han disparado.

En concreto, entre los años 2014 y 2017, el Ejecutivo conformado por los conservadores de la CDU/CSU y los socialdemócratas del SPD aprobó ventas de armamento que alcanzaron un valor de 25.100 euros, un volumen récord en la historia reciente de Alemania. En especial han aumentado las exportaciones a países que no pertenecen a la OTAN; en comparación con la legislatura anterior, estas ventas aumentaron en un 47%.

Un aumento del 47%  en ventas de armamento respecto a la anterior legislatura

En la lista de sus diez principales clientes destacan cuatro países de dudoso respeto por la democracia: Argelia, Arabia Saudí, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos. Los tres últimos, además, están involucrados en la devastadora guerra de Yemen, donde más de 20 millones de personas necesitan ayuda humanitaria debido a los enfrentamientos y los bloqueos.

“Esto no significa, necesariamente, que las armas alemanas se estén utilizando en la guerra”, comenta Thomas Wiegold, otro periodista especializado en temas de defensa y seguridad. Pero matiza: “Arabia Saudí está utilizando aviones de combate Tornado y Typhoon. Su envío no se hace desde Alemania, sino desde otros países, sobre todo el Reino Unido. Pero estos cazabombarderos son proyectos multinacionales, y Alemania contribuye creando algunas partes”.

Rifles de asalto en Yemen

Asimismo, se han encontrado otras armas de origen alemán en Yemen.  “Es verdad que no se puede decir que un barco que haya vendido Alemania a Arabia Saudí esté en la costa de Yemen, pero lo que sí se han encontrado han sido cajas llenas de G-36”, explica Markus Bickel. El G-36 es el rifle de asalto empleado por la Bundeswehr (las Fuerzas Armadas alemanas), producido por la empresa, también germana, Heckler & Koch.

Los G-36, pues, no solo han armado a fuerzas de Oriente Próximo directamente apoyadas por el Gobierno alemán, como es el caso de los Peshmerga, es decir, combatientes kurdos del norte de Irak en su lucha contra los yihadistas del autodenominado Estado Islámico o Daesh. “En Yemen, en cambio, fueron los saudíes los que enviaron cajas llenas de G-36 ilegalmente”, asegura Bickel.

No es el primer escándalo de Heckler & Koch y su producto estrella. Tras una información revelada por una investigación periodística, cinco de sus antiguos trabajadores, incluyendo dos ejecutivos, fueron acusados y juzgados por vender rifles G-36 de manera ilegal a fuerzas policiales corruptas de México.

A pesar de ser las quintas del mundo, el volumen de las exportaciones de armamento alemán está todavía muy lejos de las dos primeras, Estados Unidos y Rusia, que suponen un 33 y un 23%, respectivamente, del total mundial. Además, las autoridades aseguran que desde Berlín se imponen condiciones muy estrictas antes de dar el visto bueno. “Nadie dice que sea fácil, pero el Gobierno alemán se esfuerza en llevar a cabo esta responsabilidad de manera muy seria”, afirmaba Tanja Alemany, portavoz del Ministerio de Economía, oficina responsable de permitir las ventas. “Llevamos a cabo registros muy restrictivos antes de la aprobación, por ejemplo con Turquía”, añadía Alemany en recientes declaraciones recogidas por la agencia de noticias AP.

Tanques utilizados por Turquía

El país presidido por el islamista Recep Tayyip Erdogan es otro de los clientes polémicos de Berlín. Las imágenes de tanques Leopard 2, de fabricación alemana, en la ofensiva del Ejército turco contra el enclave kurdo-sirio de Afrin han levantado una gran polémica. Los partidos de La Izquierda y Los Verdes han pedido una suspensión del envío de armas al país anatolio, que forma parte de la alianza militar de la OTAN.

Erdogan ya empleó estos tanques en la ofensiva de verano de 2016 también en el norte de Siria, aunque en aquella ocasión fue contra posiciones controladas por los yihadistas de Daesh. La actual campaña militar es, en cambio, contra las milicias kurdas de las YPG, que a su vez han sido armadas por los Estados Unidos. A pesar de ello, Alemania no ha criticado la ofensiva turca más allá de mostrar una tibia “preocupación”.

Al mismo tiempo que ha explotado la polémica, Berlín y Ankara negociaban la actualización de los Leopard 2, clave para los turcos en sus operaciones militares en territorio sirio. Medios alemanes como der Spiegel incluso llegaron a especular con la posibilidad de que el Gobierno de Merkel aprobara la operación a cambio de la liberación del periodista alemán Deniz Yücel, encarcelado en Turquía desde hace casi un año. Los expertos consultados, no obstante, ven poco probable que, con todo el revuelo de los últimos días, el Ejecutivo alemán permita la actualización de los tanques.

Nuevo Gobierno, ¿nueva política?

Este caso en concreto puede ser una excepción a la ‘realpolitik’ de la venta de armas, de la que los socialdemócratas han hecho bandera para justificar sus contradicciones en la materia.

"Merkel no solo defiende los intereses de Alemania solo apoyando Siemens, sino también los fabricantes de armas" Markus Bickel

En 2013, antes de formar Gobierno, los socialdemócratas del SPD abogaban por mayores restricciones en la exportación de armas, pero tras cuatro años compartiendo Administración con los conservadores de la CDU (más los bávaros de la CSU), el resultado ha sido más bien el contrario: un récord en el valor de las ventas de armas.

En estos momentos los dos bloques negocian la creación de una nueva Gran Coalición para poner fin al bloqueo político que vive el país desde las elecciones federales de hace cuatro meses. ¿Qué sucederá con la política de exportación de armamento?

Merkel lo intentará todo para que el negocio continúe -opina Markus Bickel-. La CDU está conectada con el capital alemán, los bancos y las grandes empresas. Merkel no solo defiende los intereses de Alemania solo apoyando Siemens, sino también los fabricantes de armas”.

Este es el motivo por que Bickel se “sorprendió de forma positiva” al leer que el principio de acuerdo entre SPD y CDU-CSU recogía de forma explícita la suspensión de exportaciones a países involucrados en la guerra de Yemen.

Sin embargo, todavía está por ver si este anuncio se traducirá en una reducción del volumen del negocio de las armas. “El SPD tiene empresas de producción de armas en sus distritos, así que el argumento que muchos dentro del partido mantienen es: ‘sí, queremos paz en el mundo, pero también necesitamos que nuestros trabajadores tengan empleos”, concluye Bickel.