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Asamblea Constituyente en Venezuela La Asamblea toma posesión arropada por miles de personas y con choques en Caracas

La capital se divide entre oficialistas y opositores y vive bajo la atenta mirada de la presión internacional.

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Simpatizantes oficialistas se concentran en apoyo a la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente este viernes, en Caracas (Venezuela). EFE/Cristian Hernández

La Asamblea Nacional Constituyente Venezolana ya está en marcha. A pesar de las protestas opositoras y de las presiones internacionales, los 545 delegados del nuevo órgano legislativo ya han tomado posesión.

Lo han hecho acompañados por miles de personas que se han manifestado en el centro de Caracas en apoyo a los constituyentistas. A mismo tiempo, en el este de la capital, otra nutrida marcha opositora pretende llegar hasta la sede de la Asamblea, lo que podría derivar en enfrentamientos.

La excanciller, Delcy Rodríguez, será la presidenta del órgano encargado de modificar la Constitución vigente desde 1999, cuando Hugo Chávez accedió a la presidencia. Su papel ha sido clave en las últimas semanas, ya que ha sido la encargada de reunirse con líderes opositores como Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional elegida en 2015 y actualmente declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia. Con este movimiento el chavismo refuerza la posición de una persona conocida por su capacidad de diálogo.

Uno de las grandes interrogantes era saber en qué situación quedaba esta institución. En principio, no se disuelve, aunque su actividad queda supeditada a la constituyente.

Otra de las preguntas estaba en si los electos opositores, que controlan la Asamblea, iban a atrincherarse en el Palacio Federal Legislativo. No ha ocurrido así. Mientras que los nuevos asambleístas tomaban posesión hacia el mediodía (18.00 horas en España), los opositores se preparaban para la marcha.

Opositores participan en una manifestación contra la Asamblea Nacional Constituyente este viernes, en Caracas (Venezuela). EFE/Miguel Gutiérrez

Presiones internacionales

La jornada llega marcada también por el incremento de las presiones internacionales. El último Estado en sumarse ha sido El Vaticano, quien ha instado al Gobierno de Nicolás Maduro a suspender la iniciativa.

Del otro lado, hace dos días, China, conocida por su diplomacia silenciosa, reivindicaba la legitimidad de la asamblea venezolana. Y esos son los movimientos que le interesan a Caracas, que mantiene una fuerte alianza tanto con Pekín como con Rusia.

Caracas es hoy el reflejo de la fractura política del país. Mientras que en el oeste, una multitud celebraba la proclamación de la asamblea en ambiente festivo, en el este se desataban los enfrentamientos.