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Un atentado en Jerusalén causa un muerto y 30 heridos

La explosión se produce un día después de la muerte de ocho palestinos. La bomba estaba oculta en un paquete

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

La explosión de un paquete bomba junto a un autobús urbano en Jerusalén oeste causó ayer la muerte a una mujer de 59 años y dejó una treintena de heridos de distinta consideración, de los que tres se hallaban anoche en estado grave, en el primer atentado de este tipo desde hace siete años en la ciudad santa. El atentado se produjo un día después de la muerte de ocho palestinos en Gaza a manos del Ejército israelí.

La explosión se produjo hacia las tres de la tarde frente al Centro de Convenciones y muy cerca del puente diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava. El paquete, oculto en una bolsa, contenía entre uno y dos kilos de explosivos envueltos con material metálico, que fue el que causó mayores estragos al estallar a la altura de la puerta delantera de un autobús. Que el artefacto explotara en el exterior del vehículo fue providencial para que no hubiera más víctimas mortales.

Es el primer ataque terrorista de este tipo en la ciudad en los últimos siete años

Los autobuses de la línea 74 inician su trayecto en Guivat Shaul y lo acaban en Har Homa, una de las mayores colonias israelíes en el sector ocupado de Jerusalén, que se encuentra al sur de la ciudad, y donde las autoridades han aprobado varios planes de expansión en los últimos años.

Shlomo Shteiner, un empleado en la vecina Estación Central de Autobuses, escuchó una explosión muy fuerte que se oyó en toda la ciudad: "A través de la ventana del autobús miré hacia la parada y vi mucho humo y a un joven estudiante de una escuela rabínica que corría mientras le ardían los pantalones".

La bolsa se había abandonado junto a un teléfono público y muy cerca de las paradas donde se detienen brevemente muchos autobuses de distintas líneas que circulan por esa zona. La mujer que falleció estaba sentada en una de las paradas.

La línea de autobús atacada llega hasta la colonia judía de Har Homa

El suceso, condenado inmediatamente por las autoridades palestinas, devolvió a muchos habitantes de Jerusalén a mediados de los años noventa, cuando los atentados suicidas contra autobuses fueron muy frecuentes y la gente dejó de usar el transporte público y en las paradas se desplegaron guardas de seguridad que registraban las bolsas de todo el que quería acceder a los vehículos.

El jefe de la Policía de Jerusalén, Aharon Franco, dijo que se está examinando si existe alguna relación entre el atentado de ayer y el incidente de hace tres semanas en el que un empleado del Ayuntamiento encontró una carga explosiva en una papelera.

El ministro de Interior, Eli Yishai, del partido ultraortodoxo Shas, efectuó una visita relámpago al lugar del atentado y prometió que Israel adoptará pronto medidas, aunque no quiso precisar detalles. En medios políticos se apunta que pueden adoptarse decisiones en tres direcciones: incrementar los bombardeos en la franja de Gaza, realizar alguna operación militar en Cisjordania o aumentar la construcción en las colonias israelíes de los territorios ocupados, incluida Jerusalén.

El jefe de la Policía, Dudi Cohen, animó a los israelíes a que visiten Jerusalén y no se acobarden por este atentado. Muchos israelíes sienten miedo o aversión a la ciudad santa y no la han visitado nunca.

"Todavía no hemos detenido a ningún sospechoso", dijo Cohen anoche. "Es necesario esperar con paciencia a que trabajen el Shin Bet (el servicio secreto) y la Policía. El atentado no nos ha sorprendido", afirmó Cohen.

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