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Blair defiende su relación con Murdoch y niega tratos de favor

El ex ministro británico es interrogado por el caso de las escuchas ilegales en prensa

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Es un clásico en Tony Blair. Todo lo que pueda considerse turbio durante su época como primer ministro británico no existe o lo hizo por el bien común. Hoy no iba a ser un día diferente. El exlíder laborista aseguró ante la comisión Leveson, que investiga la relación de los medios de comunicación con el mundo de la política tras el escándalo de las escuchas ilegales del News of the World, que nunca favoreció al magnate Rupert Murdoch y que tuvo que ganarse el trato de favor de los periódicos para proteger a su partido.

Como ya hiciera hace dos años ante la comisión que investigó los motivos que llevaron a Reino Unido a participar en la invasión de Irak, Blair insistió en que volvería a comportarse como lo hizo y negó que hubiera nada reprochable en su actitud. Aunque escuchar a un exprimer ministro decir que haber permitido continuas relaciones entre sus asesores y los jefes de los medios de comunicación "porque ofender a los medios es peligroso para un político", no debe ser muy reconfortante para los británicos.

"Lo decidí como líder político, y fue una decisión estratégica. Íbamos a manejarlo y no a enfrentarnos a ello. Si fracasas en tu intento [de relacionarte con los medios] entonces las consecuencias son muy desagradables", dijo en un momento de su comparecencia.

Pero independientemente de que Blair reconociera que temía la ira de los medios sobre sus decisiones políticas, "realmente tienes miedo de todo el poder que se dirige contra tí", llegó a afirmar, el exprimer ministro estaba ante el juez Leveson, sobre todo, para aclarar su relación con Murdoch.

"No sentí ningún tipo de presión sobre los intereses comerciales de los Murdoch u otros. La presión sobre mí era política. Decidimos muchas más cosas en contra de los intereses de los Murdoch que a su favor", dijo. Blair también negó que Murdoch le pidiera algún tipo de trato de favor con su grupo mediático y aseguró que no había nada de raro si habló con el magnate tres veces durante los ochos días previos a la invasión de Irak.  Hay que recordar que todos los medios de Murdoch dieron su apoyo a la acción militar, pero para Blair "no hubo nada de raro en el tono de su cobertura".

"Nunca le habríamos dado ningún tipo de garantía al señor Murdoch o a cualquier otra persona de no cambiaríamos una determinada posición política sin consultarles, eso es absurdo", continuó. "Dicho esto, también quiero aclarar que si hubiésemos cambiado nuestra postura sobre un determinado tema que afectara a un grupo mediático en particular, seguramente habríamos tratado de preparar el camino". 

Blair insistió en que no tuvo una relación personal con Murdoch hasta que no dejó el cargo a Gordon Brown en 2007. Entonces fue cuando se convirtió en padrino de uno de sus hijos, algo que para él es anecdótico: "Ya sé que ha habido toda una serie de historias en torno a mi sobre este tema. Nunca habría sido padrino de uno de sus hijos por nuestra relación profesional. Cuando lo dejé, le conocí a él y a su familia y entonces la relación pudo ser mucho mejor y más fácil".

Durante la comparecencia de Blair, un desconocido le interrumpió y le llamó "criminal de guerra". A las puertas del tribunal se congregaron decenas de activistas con pancartas en las que se leían mensajes dirigidos al ex ministro en las que se leía "Tropas a casa" o "Fuera de Afganistán".

Durante esta semana también declararán varios ministros del Gobierno del actual primer ministro británico actual, el conservador David Cameron, entre ellos los titulares de Educación e Interior, Michael Grove y Theresa May, respectivamente, que lo harán mañana. El miércoles está previsto que declaren el ministro de Justicia, Kenneth Clarke, y el de Empresa, el liberaldemócrata Vince Cable, mientras que el jueves será el turno del responsable de Cultura, Jeremy Hunt.

El primer ministro británico también prestará declaración ante la comisión Leveson, en una fecha todavía por determinar.

La comisión Leveson fue creada por Cameron el año pasado tras el escándalo de las escuchas del News of the World. El rotativo fue clausurado en julio de 2011 al revelarse que pinchó móviles de ricos y famosos, así como de víctimas de terrorismo y de miembros de las fuerzas armadas británicas.

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