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Examen a la nueva Comisión Europea Borrell sortea las preguntas sobre las acciones de Abengoa y está cerca de dirigir la diplomacia europea

El todavía ministro español en funciones niega haber usado información privilegiada en la venta de los títulos de la compañía andaluza (por la que ya fue multado con 30.000 euros por la CNMV), durante el examen en en el Parlamento Europeo previo a su ratificación como Alto Representante de la UE.

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El español Josep Borrell, al inicio de su examen en el Parlamento Europeo, como Alto Representante de la Política Exterior de la UE. REUTERS/Yves Herman

Pocos aprietos para Josep Borrell durante el examen al que se enfrentaba esta tarde ante la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo para ser ratificado como jefe de la diplomacia comunitaria. Y ante las (pocas) preguntas algo comprometidas que han surgido en las tres horas de interrogatorio, ha sabido pegar un balonazo hacia adelante y salir casi indemne. Sobre Catalunya, se ha zafado diciendo que no comentaría asuntos nacionales; del tema de Kosovo, que España no reconoce y la mayor parte de los países de la UE sí, ha prometido que la zona será la primera que visite en su nuevo cargo.

La venta de sus acciones en Abengoa por la que la CNMV le multó el año pasado con 30.000 euros por considerar que había usado información privilegiada sí le ha causado algunos dolores de cabeza. Ante las preguntas de la eurodiputada conservadora letona Sandra Kalniete, Borrell ha ironizado: “¿Cree usted que alguien que tiene información privilegiada se limita a utilizarla para vender sólo el 7% de su cartera, y asume perder el 93% restante?”.

Es más, ha lamentado que por culpa de ese 93% que sí se quedó y que ahora casi no tiene ningún valor, ha perdido 300.000 euros. “Si tenía información privilegiada era un estúpido, o no la tenía o era un perfecto estúpido”.

Otro de los puntos polémicos de la candidatura de Borrell eran las acciones que mantiene en Iberdrola, Bayer y BBVA. La comisión parlamentaria de Asuntos Jurídicos ya declaró la semana pasada que no constituían un conflicto de interés, pero la diputada checa de los verdes, Markéta Gregorová, le ha vuelto a preguntar a Borrell hoy si vendería sus acciones en Iberdrola. “Créanme, si tanto les preocupa, mañana voy a dar orden de que se vendan. Francamente, no creo que eso sea ningún problema de ninguna clase, pero si cree que lo es, mañana lo voy a zanjar definitivamente”, ha respondido Borrell.

Algunos eurodiputados han intentado buscarle las cosquillas preguntándole por su posición sobre Venezuela, pero Borrell ya traía la respuesta bien preparada de casa. “Sanciones individuales sí. Pero estoy en contra de que se apliquen sanciones que golpeen más a un pueblo que se encuentra ya la borde de la miseria”, ha dicho ante el aplauso de gran parte de los eurodiputados.

Aunque no será hasta mañana por la mañana cuando los eurodiputados de la comisión parlamentaria decidan si respaldan su candidatura, casi todos en Bruselas dan por hecho que Borrell ha pasado el examen.

La última etapa del proceso será la sesión plenaria del próximo 23 de octubre en Estrasburgo, en la que todos los eurodiputados votarán si dan el visto bueno al equipo de 27 comisarios de Ursula von der Leyen al completo. Eso, de cumplirse el calendario previsto, ya que la Eurocámara ha suspendido a los candidatos de Hungría y Rumanía, que han tenido que presentar nuevos nombres que también tendrán que pasar por estos exámenes. Además, los candidatos de Suecia, Francia y Polonia también están pendientes de aprobación y tendrán que dar respuestas adicionales al parlamento esta semana.

Una UE con más presencia internacional

En la parte más técnica, el todavía ministro español en funciones ha abogado por una UE más fuerte en el mundo. ¿Por qué? Para Borrell, es necesario para responder a los bandazos proteccionistas de Estados Unidos y el advenimiento de China. “Muchos de nuestros socios se están alejando de las reglas y otros las usan de manera selectiva y conforme a sus intereses”, ha denunciado. "Tenemos que evitar acabando encajonados entre estas dos superpotencias. Somos aliados de Estados Unidos pero tenemos una preocupación legítima contra el multilateralismo. Un sistema basado en reglas puede reformarse pero no puede dejarse de lado”.

¿Su receta? Que los países de la UE pasen de la política del mínimo común denominador en su política exterior común a una política de coordinación más ambiciosa que dé fuerza a la voz de Europa en el mundo. “Si no actuamos de forma conjunta, Europa en el mundo del futuro va a ser irrelevante”, ha vaticinado. “La UE tiene que aprender a utilizar el lenguaje del poder”.

Borrell ha dado varias pinceladas sobre los puntos en que podría mejorarse esa coordinación. Por ejemplo, en algunos casos habría que abandonar la unanimidad para las decisiones sobre la política exterior europea. Aunque no ha nombrado ninguna aplicación concreta, la idea de Borrell podría concretarse en que la UE podría, por ejemplo, imponer sanciones a un país aunque uno de los Estados miembros del bloque estuviera en contra .

Otra de sus ideas es que los países de la UE coordinen parte de sus presupuestos de Defensa. Borrell ha insistido en que la capacidad militar no es la que podría ser por la “fragmentación” de la inversión y que un mayor peso de la UE en el mundo pasa por “gastar mejor y de forma conjunta”. En cualquier caso, aunque haya mayor coordinación a nivel europeo, Borrell ha defendido la importancia de la OTAN. “Debe seguir siendo la piedra angular de nuestra defensa colectiva”.

También se ha referido a la crisis climática o a las amenazas de ciberataques como algunas de las amenazas globales en las que según él Europa debería liderar las políticas mundiales. “Incluso si nos convertimos en una economía neutra en carbono vamos a tener que ayudar a otros a que vayan en la misma dirección. El cambio climático es una cuestión geopolítica”, ha afirmado el candidato.

Con sus propuestas, Borrell parece haberse metido en el bolsillo a los eurodiputados. “Muy bien”, ha llegado a decir en español el presidente de la comisión a cargo del examen, David MacAllister, al término del interrogatoriio. Nada parece que vaya a impedir que suceda a Federica Mogherini como Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad a partir del próximo 1 de noviembre.