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Brasil registra más de 4.000
casos de microcefalia por el zika

Las malformaciones relacionadas con el virus suben un 14% en una semana en el país. En América Latina ya hay más de 35.000 afectados. EEUU confirma el primer contagio sexual.

Un trabajador del Gobierno costarricense fumiga una vivienda. - EFE

AGENCIAS

RÍO DE JANEIRO / MADRID. - El zika sigue avanzando. En América Latina ya hay más de 35.000 afectados. En Brasil, las notificaciones de posibles casos de recién nacidos con cabezas anormalmente pequeñas relacionados al virus han subido un 14% en tan solo una semana, llegando hasta a 4.074. Mientras EEUU ha confirmado el primer contagio por transmisión sexual, la región intenta reforzar la lucha para evitar, sobre todo, una mayor incidencia en la microcefalia neonatal. 

Desde el pasado octubre, las autoridades sanitarias brasileñas han contabilizado 76 muertes a raíz de la microcefalia y otras alteraciones del sistema nervioso, lo que incluye tanto a recién nacidos como a fetos que sufrieron abortos espontáneos por estas dolencias transmitidas por sus madres.

La región noreste de Brasil, la más pobre del país, concentra el 82% de los casos notificados, según el boletín del Ministerio de Salud. En Río de Janeiro, sede de los Juegos Olímpicos del próximo agosto, hay dos casos de microcefalia confirmados y otros 196 pacientes están en investigación. El Gobierno brasileño ha impulsado un gran operativo, que incluye la participación de 220.000 militares, para visitar todos los domicilios del país y tratar de eliminar los criaderos del mosquito transmisor, el Aedes aegypti, que también contagia el dengue y el chikunguña.

Según cálculos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), América Latina puede registrar entre 3 y 4 millones de casos del virus en un año, lo que en parte llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a decretar el lunes una emergencia mundial. El mosquito está presente en toda la región con la única excepción de Canadá después de que Chile confirmara sus primeros tres casos en la zona continental (ya había varios en la Isla de Pascua), hombres procedentes de Colombia, Venezuela y Brasil. Ante esta situación, los ministros de Salud de 15 países de la región están llamados a participar este miércoles en Montevideo en una reunión urgente en la que también estará la directora de la OPS, Carissa Etienne.

EEUU no es ajeno al problema que vive el resto de América, y el martes confirmó que un residente de Dallas (Texas) que mantuvo relaciones con un infectado por una picadura de mosquito en otro país se contagió de zika. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) habían contabilizado hasta ahora 51 casos de afectados por la enfermedad en EEUU y sus territorios, pero este es el primer caso que detecta por transmisión sexual. Un total de 19 de esos casos son en Puerto Rico, Estado Libre Asociado de EEUU, todos "autóctonos", y otro más en las Islas Vírgenes.

Colombia, la otra nación más afectada junto a Brasil, contabilizaba hasta la tercera semana de enero 20.297 infectados, 16.419 más que la semana anterior, de los cuales 1.911 son mujeres embarazadas, lo que llevó al ministro de Salud, Alejandro Gaviria, a emprender una gira por el país para fortalecer la prevención y control del zika. El Salvador, con 6.310 casos sospechosos hasta el 29 de enero, de ellos 122 mujeres embarazadas (23 confirmadas), impulsa jornadas de fumigación y campañas de concienciación.

Hasta el viernes pasado, Venezuela había detectado 4.500 casos sospechosos de zika y 255 del síndrome Guillain-Barré, también relacionado con el virus, por lo que adelanta una masiva fumigación, reforzada con unos 70.000 litros de insecticida para usar en "todos los rincones" del país, según la ministra de Salud, Luisana Melo. El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, declaró el lunes estado de emergencia nacional tras 3.700 casos detectados desde diciembre, de ellos 3.649 en lo que va de 2016.

Mucho menor es la cifra en Guatemala, donde hay 105 casos confirmados, dos de ellos en mujeres embarazadas, por lo que se estableció una vigilancia especial en tres departamentos del país. Para enfrentar a una enfermedad que ya deja 22 casos confirmados y otros 67 sospechosos, Ecuador conformó brigadas compuestas por 64.000 personas y que cuentan con el apoyo de las Fuerzas Armadas para ejecutar un plan que incluye campañas de fumigación en todo el país y en cárceles de varias provincias que alojan a 16.500 presos.

En Panamá, hasta ahora hay 50 casos confirmados, todos en la comarca indígena Guna Yala, fronteriza con Colombia, y las autoridades sanitarias reiteraron la necesidad de acabar con los criaderos, como agua estancada, maleza y basura. En Nicaragua, el Gobierno ha reportado 15 casos (dos de ellos en mujeres embarazadas) desde que se detectó la enfermedad el 27 de enero y el fin de semana pasado realizó una masiva jornada de exterminio de mosquitos, criaderos y larvas.

Las autoridades sanitarias de República Dominicana, que han reportado 10 infectados, recomiendan especialmente a las mujeres en su primera etapa de gestación seguir recomendaciones como usar mosquitero al acostarse y aplicarse repelente de mosquitos.
En Paraguay solo se han registrado 6 casos, todos en noviembre pasado en Pedro Juan Caballero, ciudad fronteriza con Brasil, por lo que el Gobierno dispuso un sistema de control en esa urbe.

En Costa Rica, con dos casos "importados", las medidas incluyen el uso de la bacteria "spinosad" (Saccharopolyspora spinosa), que se aplica en forma de pastilla en depósitos de agua de gran tamaño, naturales o no, y que trabaja solamente sobre las larvas vía ingestión y contacto. Perú decretó una alerta verde a "nivel nacional" tras confirmarse este fin de semana un caso de zika, el del venezolano Víctor Daniel González Arcila, de 17 años, mientras que Argentina, que también ha reportado solo un caso, "importado" desde Colombia, recomienda acudir inmediatamente al médico ante los primeros síntomas de la enfermedad, como fiebre, dolor de articulaciones o sarpullidos.