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Cameron confía en los jóvenes de clase media para evitar el Brexit

Los jóvenes universitarios son el grupo más favorable a mantener al Reino Unido en la UE, pero también son los más propensos a no acudir a las urnas.

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El primer ministro británico, David Cameron.- REUTERS

EDIMBURGO.-  Los días se acaban y el referéndum al que el primer ministro británico David Cameron ha apostado su futuro, el de su país y quién sabe si el de toda la Unión Europea parece más impredecible que nunca. Tras el asesinato de la diputada laborista Jo Cox, cuyas consecuencias para el resultado del referéndum son aún desconocidas, las campañas a favor y en contra del Brexit reanudaron el domingo su actividad.

Mientras, las encuestas siguen mostrando una carrera muy igualada en la que la participación y el riesgo que estén dispuestos a asumir finalmente los votantes definirán el resultado el próximo jueves. Según todos los sondeos, dos distinciones demográficas resultarán claves. La primera de ellas es la edad, siendo los mayores de 65 años el grupo más inclinado a apoyar el Brexit y los jóvenes, el más partidario de permanecer en la UE. La segunda, el nivel educativo.

“Existe una división en intención de voto entre universitarios y personas con estudios primarios o secundarios solamente”, declara el profesor John Curtice, experto en encuestas electorales y director del portal whatukthinks.org. “Los universitarios están mayoritariamente inclinados a votar por la permanencia mientras que los no universitarios generalmente afirman que quieren el Brexit”, añade Curtice.

Owen Jones, autor del afamado Chavs: la demonización de la clase obrera, argumenta que la división es simplemente una cuestión de clase. “Los sondeos están ilustrando consistentemente que cuanto más abajo estés en la escala social, más probable será que votes por abandonar la UE”, escribió Jones en el Guardian. “Cuando se presenta como un voto sobre el statu quo, no es sorprendente que los que menos interés tienen en él voten por abandonarlo”.


A pesar de que las últimas encuestas han enfriado algo los ánimos en la campaña pro Brexit Vote Leave (Vote Salir), es indudable que la cómoda ventaja que disfrutaban los partidarios de mantenerse en la UE ha desaparecido. Una de las razones para este acercamiento ha sido que la campaña a favor del Brexit ha logrado situar la inmigración en el centro del debate. En esta cuestión, tanto la edad como los estudios siguen siendo una división fundamental.

“Tras haber perdido el debate económico, la campaña a favor del Brexit está ahora tratando de dirigir el debate hacia la inmigración”, escribió el profesor Dionyssis G Dimitrakopoulos en el blog de la London School of Economics. “La versión más extrema de este argumento afirma falsamente que el Reino Unido no puede vetar el acceso de Turquía a la UE y, como consecuencia, la llegada de millones de turcos a la isla es virtualmente inevitable”.

Trabajadores poco cualificados, personas con una fuerte identidad inglesa por encima de la británica, aquellos que se identifican como cristianos y los votantes de más edad son los grupos sociales más propensos a votar a favor del Brexit. Son también los que ven la inmigración como una amenaza. Los jóvenes con estudios universitarios ven, por otra parte, más oportunidades que amenazas en la permanencia en la UE y no ven con tanta hostilidad la inmigración. En palabras del profesor Curtice: “Para ellos no hay nada nuevo a cerca de vivir en sociedades con diversidad racial, lingüística y religiosa, por tanto, están menos preocupados por la inmigración”.

El gran problema para Cameron es que los jóvenes, su gran esperanza para que el Brexit salga derrotado el jueves, son también el grupo más propenso a no acudir a las urnas. Por el contrario, los votantes de más edad son porcentualmente el grupo social que más vota. Con una recta final tan igualada, la permanencia del Reino Unido en la UE dependerá de que los jóvenes de clase media sigan o no el guión habitual, que les sitúa como abstencionistas en las citas electorales.