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Carola Rackete La capitana del Sea Watch, dispuesta a atracar por la fuerza en Lampedusa

Carola Rackete trató este jueves de llevar el barco de la ONG a la isla italiana, pero pero fue obligada a detener los motores a una milla. "La desesperación de personas necesitadas no es algo con lo que apostar", denuncia la organización.

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Migrantes esperan en la cubierta del barco de la ONG alemana Sea Watch, que continúa bloqueado este jueves ante las costas de la isla de Lampedusa. - EFE

La capitana del barco de rescate de la ONG alemana Sea-Watch, Carola Rackete, ha asegurado que está dispuesta a atracar por la fuerza en el puerto italiano de Lampedusa si las autoridades en Roma siguen negándole el permiso. Rackete ha intentado llevar la embarcación hasta la isla este jueves por la mañana, pero fue  obligada a detener los motores a una milla de la entrada, según ha informado la portavoz de la organización, Giorgia Linardi.

Linardi explicó que "esta mañana se informó a las autoridades que habían pasado 24 horas desde que se declaró el estado de necesidad que les obligó a entrar en aguas territoriales y que a las 14:16 GMT no obteniendo respuesta ni asistencia se decidió entrar en el puerto". Además de obligar a detener el barco, agentes de la Guardia de Finanza (policia financiera y de fronteras italiana) han vuelto a acceder al barco, como ya hicieran el miércoles. 

Este miércoles, Rackete, de 31 años, quebrantó la prohibición de un decreto firmado recientemente por el Gobierno italiano que impide entrar en aguas italianas a quienes hayan rescatado migrantes sin permiso, aunque fue bloqueada a poca distancia por efectivos policiales. La capitana alegó que la situación a bordo era de emergencia y que tenía que llevar a tierra firme a las 42 personas rescatadas el pasado 12 de junio.

La capitana del barco de la ONG alemana Sea Watch, Carola Rackete. - EFE

Si no hay ningún acuerdo con Italia, "tendremos que entrar a la fuerza", había señalado Rackete a DPA antes de que el barco fuera interceptado de nuevo. "Si no ocurre nada, nos dirigiremos al muelle", añadió. Según la capitana, "la situación es actualmente muy tensa". "Ya tenemos la costa a la vista y a (los agentes de) aduanas a bordo. Hemos esperado una noche. No podemos esperar otra. La desesperación de personas necesitadas no es algo con lo que apostar", defendió en Twitter la ONG. "¿Tenemos que seguir por nuestra cuenta o hay alguien que se acuerde de su obligación de proteger la vida en el mar?", planteó la organización alemana.

El ministro del Interior, Matteo Salvini, ha prometido que ninguna de las personas a bordo del barco podrá desembarcar, argumentando que los migrantes deberían ser trasladados a Alemania y Países Bajos, país del que procede la ONG y del que tiene bandera el barco. El barco podría convertirse en el primer objetivo de un reciente decreto promovido por Salvini, líder de la ultraderechista Liga. La norma prevé multas de entre 10.000 y 50.000 euros para los barcos de rescate que ignoren la orden de no entrar en aguas italianas.

"Si la nave es secuestrada y al tripulación arrestada, no podré más que estar contento", ha afirmado Salvini este jueves en su cuenta de Twitter, desde donde ha acusado a Sea Watch de actuar "por razones de batalla política" al desobedecer las órdenes de las autoridades. En este sentido, espera que un juez emprenda medidas contra los responsables del barco y ha recordado que "quien se salta un puesto de control con el coche es detenido". Por su parte, una embarcación con miembros de algunos partidos italianos como Graziano Delrio y Matteo Orfini, del Partido Demócrata (PD) han llegado hasta el barco para mostrarles su apoyo.