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China sufre el peor golpe en 30 años

Un devastador terremoto deja al menos 10.000 víctimas y otros tantos heridos. Las más de 300 réplicas que hubo se sintieron desde Pekín a Bangkok. 

PÚBLICO.ES

 

"La carretera empezó a moverse mientras conducía. Cayeron rocas desde las montañas y el polvo oscureció el cielo en todo el valle", relató un conductor que se encontraba cerca del epicentro del terremoto de 7,8 grados que ayer tarde golpeó el suroeste de China. Viviendas, escuelas, hospitales y fábricas se vinieron abajo en el peor seísmo de los últimos 30 años. Todo ocurrió en tres minutos, insuficientes para que miles de personas lograsen salir a tiempo de los edificios en los que se encontraban.

Los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar supervivientes bajo los escombros mientras la cifra de muertos no deja de aumentar. Según las últimas informaciones, hay casi 9.000 víctimas mortales y unos 10.000 heridos, la mayoría en la provincia de Sichuan.

A última hora de ayer, Wenchuan, la ciudad más cercana al epicentro del seísmo, estaba incomunicada. Era imposible establecer comunicación telefónica y la carretera de accceso había quedado cortada por un desprendimiento de tierra. Tampoco se sabía nada del cercano parque natural de Wolong, la mayor reserva del mundo de osos panda. A sólo cincuenta kilómetros de allí, en Beichuan, se calculaba que habían muerto entre 3.000 y 5.000 residentes.

La localidad de Dujiangyan fue escenario de una de las peores tragedias. Un instituto de tres plantas se desplomó, atrapando bajo sus ruinas a 900 estudiantes que en ese momento se encontraban en clase. Miles de familiares y vecinos se lanzaron inmediatamente a intentar rescatarlos.

"Algunos adolescentes enterrados luchaban por salir de las ruinas mientras escuchábamos a otros gritar pidiendo ayuda", dijo uno de los vecinos a la agencia de noticias Xinhua. Soldados equipados con media decenas de grúas se unieron más tarde al rescate ante la mirada implorante de los padres. Dramas parecidos se repitieron por toda la región afectada, donde viven más de 200 millones de personas.

Los mensajes de tranquilidad enviados por el Gobierno chino sirvieron de poco: cada réplica -hubo más de 300 en sólo un día- reavivaba el pánico entre la población. Ni siquiera al anochecer, con las calles completamente a oscuras por el corte de suministro eléctrico, la gente se atrevió a regresar a sus casas y la mayoría optó por dormir al raso.

"En la llamada de mis padres sólo se sentía miedo", declaró a Público por correo electrónico Wu Xiating, originario de Chengdu, la capital provincial de Sichuan. "Ahora están tranquilos. Mi padre dijo que nunca había ocurrido algo parecido", dijo este estudiante de 23 años, que se encontraba en Pekín en el momento del seísmo, informa Andrea Rodés.

"Mi padre ha estado recibiendo mensajes del Gobierno local en los que le decían que estuviese tranquilo, dónde tenía que ir, cómo protegerse, etc", explicó Wu.

Su prima se encontraba hablando por teléfono cuando el suelo empezó a temblar. "Tiró el teléfono al suelo y corrió gritando fuera de la casa", dijo Wu. Su tía, en cambio, se escondió en el lavabo y sólo abandonó su vivienda cuando el terremoto finalizó. Aunque la casa "ha quedado hecha un completo desastre", tiene miedo de volver dentro. Se sintió en Bangkok y Pekín

Miles de mensajes de móvil enviados de un teléfono a otro por todo el país describían el seísmo cómo el más fuerte jamás vivido en la región. "Tenía tanto miedo que no me podía sostener sobre mis pies cuando el terremoto acabó", escribió a Wu uno de sus amigos en un mensaje de texto.

El temblor se sintió a casi 3.000 kilómetros de Sichuán, incluyendo ciudades como Hanoi, en Vietnam; Bangkok, en Tailandia; o las metrópolis de Shanghai y Pekín, donde se desalojó la torre más alta de la ciudad. El aeropuerto de Chengdu cerró temporalmente y muchos vuelos desde y hacia el oeste de China fueron suspendidos.Es el terremoto más fuerte ocurrido en China desde 1976, cuando uno de 7,8 grados de intensidad en la escala abierta de Richter causó la muerte de casi 300.000 personas al noreste del país.

El seísmo golpea al gigante asiático cuando intentaba entrar en una atmósfera festiva de cara a los Juegos Olímpicos de Pekín. A menos de tres meses de la inauguración, el Gobierno comunista tenía puesta toda su atención en la cita olímpica después de que la antorcha regresase al país tras un recorrido mundial plagado de protestas protibetanas. Toda China se ha movilizado ante la catástrofe. 8.ooo soldados han sido enviados para colaborar en las labores de rescate y repartir ayuda entre los centenares de miles de afectados. El presidente del país, Hu Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao, se han unido a ellos y este último ha pedido al país que reúna "calma, confianza, coraje y una organización eficiente" para superar el desastre.


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Febrero de 2003

94 personas mueren y 200 resultan heridas en el condado de Jiashi, en la región de Xinjiang.

Enero de 1998.

Un terremoto en la provincia de Heibei deja 47 muertos y más de 2.000 heridos.

Enero de 1997.

En Xinjiang, 50 personas mueren por un temblor de tierra.

Febrero de 1996.

La ciudad montañesa de Lijiang, en la región de Yunnan, se ve sacudida por un terremoto que mata a 304 personas. Más de 16.000 quedan heridas.

Octubre de 1995.

Otro seísmo en Yunnan mata a 50 chinos y deja heridos a 6.000. 170.000 personas quedan sin hogar.

Abril de 1990.

126 personas mueren a causa de un terremoto en la provincia noroccidental de Qinghai.

Octubre de 1989.

Una serie de temblores en las provincias norteñas de Shanxi y Hebei dejan 29 muertos y destruyen lo hogares de 60.000 personas.

Noviembre de 1988.

Un seísmo devasta áreas remotas de Yunnan. 736 personas mueren y 400.000 casas quedan destruidas.

Agosto de 1985.

Xinjiang es el escenario de un terremoto que causa 67 muertes y más de cien heridos.

Abril de 1985.

Yunnan sufre un seísmo que deja 22 muertos.

Julio de 1976.

El peor. Al menos 270.500 personas mueren cuando un terremoto de 7,8 grados en la escala Richter (igual al de ayer) golpea la ciudad de Tangshan, al norte de China.