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Crisis migratoria Italia choca con la UE y Bruselas responde que “las amenazas no funcionan en Europa”

Roma afirma que retirará su aportación del próximo año si no hay un reparto entre países de los 150 migrantes atracados en Catania desde el pasado lunes. 

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Inmigrantes a bordo del Diciotti continúan a la espera para desembarcar en el puerto de Catania. / EFE - Orietta Scardino

El Gobierno italiano aseguró este viernes que recortaría los fondos para la Unión Europea si otros países no acogen a los migrantes a bordo del barco Diciotti, lo que le provocó una reprimenda de Bruselas por hacer "amenazas" inaceptables. La Comisión Europea (CE) ha advertido de que las amenazas "no funcionan" en Europa".

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, dijo que los enviados de países de la UE que se reunieron en Bruselas alcanzaron un acuerdo para repartirse los 150 migrantes a bordo del Diciotti, un barco italiano de guardacostas atracado en Catania desde el lunes.

Italia "actuará en consecuencia" apuntando que la UE no logró estar a la altura de sus principios de "solidaridad y responsabilidad" y que había un abismo "entre dichos y hechos" que estaba edulcorado de "hipocresía". El ministro del Interior, Matteo Salvini, contrario a la migración, ha insistido en que no se les permitirá pisar tierra hasta que otros países de la UE acuerden acogerlos.

Más de 650.000 personas han llegado a la costa italiana desde 2014 y Roma ha comenzado a tomar una línea rígidamente antimigratoria, afirmando que no permitirá que ningún barco de rescate más atraque a menos que otros estados de la UE acuerden la entrada de las personas que llegan en ellos.

El aliado de Salvini en el Gobierno, el vice primer ministro Luigi Di Maio, que lidera el Movimiento 5-Estrellas, ha mantenido que su partido no aprobará la financiación de la Unión Europea el próximo año si no hay actuaciones pronto. "La línea blanda no funciona, la línea dura implicará una retención de fondos si no nos escuchan", dijo Di Maio en la televisión italiana.

Rechazando las amenazas italianas como inaceptables, el brazo ejecutivo de la UE, la Comisión Europea, aseguró que su principal prioridad era una solución para el caso del Diciotti. "Comentarios no constructivos y amenazas... no nos acercan a una solución", dijo el portavoz Alexander Winterstein este viernes en rueda de prensa.

Italia y Grecia se sienten desbordados

El gestión de la llegada de migrantes ha dividido a la UE, aunque estas se han reducido drásticamente desde su pico en 2015, cuando eran más de un millón. Los países del sur de la UE como Italia y Grecia se sienten desbordados y los miembros del este del bloque rechazan quedarse a los que llegan.

Los países del este, que afrontan reducciones en la ayuda al desarrollo de la UE por su rechazo a ayudar en la inmigración, no asistieron a la reunión de Bruselas. Malta, Italia, España, Grecia, Luxemburgo, Bélgica, Alemania, Francia, Irlanda y Holanda estuvieron presentes.

Reducir las llegadas

En Italia una promesa de campaña para reducir las llegadas ayudó a llevar a 5-Estrellaas y la Liga al poder el pasado junio. En junio y julio se alcanzaron acuerdos para distribuir a las personas de los barcos que llevaban migrantes rescatados en el mar a Italia y Malta. Pero Salvini advirtió esta semana de que los países no estaban manteniendo sus promesas.

Los políticos de la oposición que visitaron el Diciotti esta semana criticaron a Salvini y Di Maio. "Lo peor es que (los migrantes) están siendo retenidos como una manera de chantajear a Europa", dijo Laura Boldrini, diputada del partido de izquierda Libre e Igual.

Los migrantes parecían haber iniciado una huelga de hambre el viernes, dijo Davide Faraone, diputado del Partido Democrático, en Twitter. Otro diputado opositor, Riccardo Magi, dijo que la mayoría podrían cumplir los requisitos para el asilo.

El fiscal jefe de Agrigento ha abierto una investigación contra personas "desconocidas" por retenerlos. Salvini, desafiante ante esta investigación, aseguró que su trabajo era proteger al país. "Si alguien piensa en detenerme, está equivocado, porque el pueblo italiano pide orden, normas, respeto y migración controlada", resaltó.