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Cuba Periodistas cubanos pidieron a Sánchez que de su apoyo a la prensa independiente

El presidente también se reunió con emprendedores y artistas de la sociedad civil cubana.

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El presidente del Gobierno de España, Pedor Sánchez, en un acto institucional en La Habana (Cuba). REUTERS/Alexandre Meneghini

Siguiendo los pasos de Barack Obama y otros líderes europeos, el presidente Sánchez no se reunió con nadie de la oposición y el contacto con la Cuba no-gubernamental se englobó dentro de un amplio cajón de sastre llamado sociedad civil. Un término que significa poco en la isla pero que en este caso incluye a escritores, artistas, emprendedores y también periodistas independientes, como los de las publicaciones de el ‘Estornudo’ y ‘Cuba Posible’, Vértigo y Negolution, entre otras con los que Sánchez se vio en la residencia del embajador español en La Habana.

La prensa independiente ha vivido un ‘boom’ en los últimos años con la irrupción de revistas digitales de una gran variedad de temas, impulsadas por periodistas jóvenes que un día trabajaron en la prensa oficial. Aunque la legislación cubana prohíbe los medios de comunicación privados, estos periodistas aprovechan una rendija reglamentaria para existir. La constitución, de 1976, habla prensa, radio y televisión y por razones obvias Internet queda fuera. Eso les hace estar en un limbo que sus integrantes consideran “estresante” por una seguridad jurídica un tanto aleatoria.

De esto y de los cambios restrictivos que se incluirán en la nueva constitución cubana le habló al presidente Abraham Jiménez, uno de los periodistas fundadores de el ‘Estornudo’. En declaraciones a este diario ha explicado que solicitó apoyo a Sánchez para la prensa independiente en el país y le alertó sobre los cambios que se avecinan.

Jiménez, de 29 años, explica que la prensa independiente en Cuba está criminalizada y mal vista por el gobierno. Asegura haber sido víctima de alguna coacción y que su página web sufre “bloqueos intermitentes” por culpa de las autoridades. Cuenta que el nombre del ‘Estornudo’ surgió porque es una reacción al sistema que “no puede contenerse” y que escribir es de las pocas cosas que se le dan bien.

El ‘Estornudo’ y 'Cuba Posible' son solo dos de las publicaciones surgidas en los últimos años que los cubanos consumen en PDF a través del ‘paquete’, una suerte de Netflix analógico donde se incluyen películas, series y revistas. La mayoría de los integrantes del sector están expectantes a una nueva ley de prensa que deba actualizar la legislación de estas revistas. Aunque en general impera el pesimismo, tampoco se cree que con la nueva normativa el gobierno vaya a cerrarlas.

Reunión con artistas

Además de con periodistas cubanos, Pedro Sánchez también se vio con artistas y ‘cuentapropistas’, el nombre que reciben los pequeños empresarios en la isla. Para los emprendedores, entre los que destacan el creador del famoso restaurante La Guarida y las diseñadoras de la firma de moda Clandestina –única que cuenta con una tienda en la ciudad—es una buena oportunidad para dar a conocer sus negocios que ya de por sí son de los que más éxito tienen en el país.

Desde Moncloa cuentan que el presidente quiso tomar contacto de esta parte de la sociedad porque considera que representan el presente y futuro de una nueva Cuba que está surgiendo que desborda el actual marco institucional. En general se trata de un grupo de profesionales bien diversos, comprometidos con el país caribeño, y con iniciativas privadas muy exitosas dentro del país. Además del actor Jorge Perrugorría y el escritor Leonardo Padura –muy conocidos en España--, algunos de los cubanos con los que se reunió gozan de una posición económicamente holgada comparado con la mayoría social del país.

Los dueños del restaurante ‘La Guarida’ factura cada noche una cantidad ingente de dinero y de vez en cuando recibe la visita de algún famoso, que le sirven como publicidad. Sin llegar a estos niveles, otros con los que se reunió el presidente viajan al extranjero con frecuencia porque sus iniciativas generan interés fuera de la isla, algo que en Cuba es visto como un signo de estatus social.