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Deporte Avalancha de récords en los JJOO de Tokio: ¿son los atletas o son sus zapatillas?

En el debate sobre la tecnología en las deportivas hay dos polos: los que dicen que hay que abrazar la innovación, y los que afirman que los cambios hacen que las comparaciones históricas, y la apreciación de los récords, no tengan sentido.

El noruego Karsten Warholm cruza la línea de meta y celebra el oro por delante del estadounidense Rai Benjamin.
El noruego Karsten Warholm cruza la línea de meta y celebra el oro por delante del estadounidense Rai Benjamin. Oliver Weiken / Dpa / Europa Press

Tras la admiración y la incredulidad iniciales que han provocado los constantes récords de atletismo en las Olimpiadas, se abre paso una reflexión más sobria entre los aficionados para tratar de determinar el impacto de la tecnología de las zapatillas de carbono y la pista de Tokio.

Los atletas de resistencia en carretera se han pasado los últimos años insistiendo en que son su entrenamiento y su dedicación, y no sus zapatillas de carbono y suela gruesa, los factores clave de una serie de increíbles récords. Asimismo, en paralelo a la superación de marcas que habían permanecido en pie durante décadas, se está desarrollando una disputa entre los principales protagonistas que discuten sobre cuáles de las nuevas zapatillas que mejoran el rendimiento son las mejores.

Warholm batió el récord en la carrera de 400 metros, que llevaba sin superarse casi 30 años

Las dos carreras de 400 metros vallas celebradas esta semana en Tokio han sido el indicio más claro de que "algo raro está pasando". El récord de 46,78 segundos de Kevin Young en la prueba se mantuvo imbatido durante 29 años hasta que Karsten Warholm la pulverizó el mes pasado. El lunes marcó unos sorprendentes 45,94 segundos.

El segundo clasificado, Rai Benjamin, también se quedó a medio segundo del antiguo récord, y seis de los siete primeros clasificados establecieron récords nacionales o continentales. Al día siguiente, en la prueba femenina, las estadounidenses Sydney McLaughlin y Dalilah Muhammad pulverizaron el récord que McLaughlin había establecido hace tan solo unas semanas, mientras que otras decenas de atletas establecieron récords nacionales en todas las distancias de velocidad.

Warholm llevaba un par de clavos Puma hechos a medida, con una placa de carbono, pero con una plantilla notablemente más fina que el modelo Nike que llevan Benjamin y muchos otros, que está al límite de la normativa del Atletismo Mundial.

Warholm, sin embargo, criticó a Benjamin por tener "esas cosas en las zapatillas, que odio". "No veo por qué hay que poner nada debajo de una zapatilla de sprint", dijo el noruego. "En media distancia puedo entenderlo por la amortiguación. Pero si se pone un trampolín creo que es una patraña, y creo que le quita credibilidad a nuestro deporte".

Warholm parecía tratar de situarse a medio camino entre los dos bandos opuestos: los que dicen que hay que abrazar la innovación, y los que afirman que los cambios hacen que las comparaciones históricas, y la apreciación de los récords, no tengan sentido. "Tenemos la placa de carbono, pero hemos tratado de hacerla lo más fina posible", dijo. "Por supuesto, la tecnología siempre estará ahí. Pero también quiero mantenerla a un nivel en el que podamos comparar los resultados, porque eso es importante."

Benjamin prefirió la vía de la negación. "Podría llevar otras zapatillas y seguir corriendo rápido", dijo. "Nadie hará lo que acabamos de hacer, no me importa quién sea: Kevin Young, Edwin Moses, respeto a esos tipos, pero no pueden correr lo que acabamos de correr nosotros". Sin embargo, una cosa en la que los dos hombres coincidieron es en que la pista ayuda. "Es una pista muy rápida", dijo Benjamin. "Me sentí bien, tiene mucho que dar".

Warholm aportó su granito de arena: "Esa pista es una locura". El diseñador de la pista de Tokio dijo que el ingrediente mágico, exprimido bajo una superficie más fina de lo normal de 1,4 cm, son los gránulos de goma que crean pequeñas bolsas de aire. "No solo proporcionan absorción de impactos, sino que dan un cierto retorno de energía, al mismo tiempo que un efecto de trampolín.

Hemos mejorado esta combinación y por eso vemos que la pista ha mejorado su rendimiento", dijo a los periodistas Andrea Vallauri, de Mondo, socio del Atletismo Mundial desde hace tiempo. "Cada vez que hay unos Juegos Olímpicos intentamos mejorar la formulación del material y Tokio no ha sido diferente". "Está completamente dentro de las normas, pero también es lo que se nos pidió. También debería darles un empujón. Es difícil decirlo con exactitud, pero tal vez da una ventaja del 1-2%". 

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