Público
Público

Derechos LGTBI Rumanía celebra un referéndum para complicar la hipotética legalización del matrimonio gay

La Constitución rumana deja la puerta abierta a que el matrimonio homosexual pueda ser legalizado, por lo que la Coalición por la Familia ha promovido un referéndum para redefinir el concepto legal de "matrimonio".

Publicidad
Media: 4
Votos: 2

Una pintada con una escéltica neonazi llamando al voto en el referéndum sobre el
matrimonio homosexual en Rumanía. | Reuters

Rumanía celebrará este sábado y este domingo un simbólico referéndum constitucional que, de salir adelante, complicaría la hipotética legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, para preocupación de las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y de activistas LGTBI.

Rumanía, que no despenalizó la homosexualidad hasta 2001, no permite el matrimonio gay, pero asociaciones conservadoras temen que las leyes actuales dejen una puerta abierta de cara al futuro. El quid de la cuestión está en el artículo 48 de la Constitución, que utiliza un término neutral equivalente a "esposos".

La Coalición por la Familia recabó tres millones de firmas para pedir la modificación de este artículo y que incluya expresamente una descripción de la familia como "el matrimonio libremente consentido de un hombre y una mujer", en aras de defender unos valores conservadores que consideran amenazados por las políticas progresistas.

El debate se ha extendido ahora a toda la sociedad, con un referéndum que se prolongará durante todo el fin de semana y en el que los ciudadanos deberán pronunciarse sobre la posible enmienda constitucional. La consulta requiere de una participación del 30 por ciento —cinco millones de votos— para ser considerada válida.

La iniciativa cuenta con el respaldo de la mayoría de los partidos con representación parlamentaria y de la Iglesia Ortodoxa y tiene entre sus detractores al presidente rumano, Klaus Iohannis, y a las organizaciones defensoras de Derechos Humanos.

Un paso atrás

Los activistas LGTBI temen que el referéndum dé pie a mensajes de odio y homófobos. Una portavoz de Amnistía Internacional, Barbora Cernusakova, ha asegurado en un comunicado que "sería un claro paso atrás" para Rumanía, en la medida en que tendría un "gran impacto" en la vida de familias que "no están basadas en el matrimonio".

"Este referéndum da a las personas un motivo para extender el máximo odio posible y sufriremos por ello", ha declarado a la agencia Reuters el hostelero y novelista Alex Andronic, que publicó un mensaje de Facebook ampliamente difundido en redes sociales.

En él, se dirigía a los promotores de la consulta: "Quedáos con los derechos que yo no tengo si os sirve para calmaros y acercaros a Dios, a la tradición y al bienestar familiar". "Haced exactamente lo que sentís, porque yo sé lo que es no poder hacer lo que se siente", sentenció.