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El drama de los niños en Líbano: 1,2 millones sin colegio desde el comienzo de la pandemia y otros muchos que no regresarán nunca

El 55% por ciento de las familias libanesas se encuentra viviendo bajo el umbral de la pobreza.

Una mujer sostiene una bandera de Líbano en Beirut.
Una mujer sostiene una bandera de Líbano en Beirut. REUTERS

Los niños en Líbano no sólo sufren las consecuencias de la pandemia de la covid-19 que ha derivado en una crisis educativa para millones de infantes en todo el mundo. A esto, hay que sumarle la situación económica, la peor del país en décadas, la falta de infraestructuras que permita a muchos de los niños a acceder a educación online, la explosión del puerto que hizo ruinas muchos de los centros educativos y un suma y sigue que hace que, según la ONG, al menos 1,2 millones de niños en Líbano no estén yendo al colegio.

Pero este no es el dato más preocupante: según Save the Children, puede que muchos de estos niños no retomen sus estudios nunca debido a la "brecha en el aprendizaje" que se está produciendo entre los que han podido continuar sus clases online y los que no, que hará que los "más vulnerables abandonen sus estudios". También se ven afectados porque muchos van a tener que "ponerse a trabajar" por la situación económica, cuenta a Público a través de una conversación telefónica Alaa Hmaid, especialista en educación para Save the Children.

El 70% de las familias palestinas en Líbano viven en situación de pobreza

Muchas familias no pueden permitirse comprar el material escolar o pagar la conectividad a Internet en sus casas ya que actualmente el 55% por ciento de las familias libanesas se encuentra viviendo bajo el umbral de la pobreza.

"Las consecuencia de esta situación es que los niños se vean obligados a aportar a la economía familiar y, eso lo estamos viendo ya. Ves niños trabajando en supermercados y abandonando sus estudios" asegura Hmaid.

Por otro lado, desde Save the Children alerta sobre la situación mental de los niños ,"que se está viendo muy afectada" después de más de dos años sin ir a la escuela, y denuncian que los pequeños están perdiendo incluso sus "habilidades sociales".

Otra de las terribles consecuencias para los infantes es la del "aumento de la violencia doméstica" que se está produciendo porque muchos padres "están viviendo episodios de depresiones y ansiedad" por la situación general y no hay servicios para atenderles. Asimismo, la crisis general que está azotando al Líbano podría aumentar el "matrimonio infantil" y otras formas de abuso contra los menores.

La crisis general que está azotando al Líbano podría aumentar el "matrimonio infantil" y otras formas de abuso contra los menores

La trabajadora denuncia que a los niños del país árabe se les ha arrancado su derecho por ley a "recibir una educación igualitaria" y se pregunta qué será en el futuro de todos esos niños que no vuelvan a retomar sus estudios. "Hay que establecer un plan urgente, aún no es demasiado tarde", concluye.

Para los refugiados que huyeron de la guerra que comenzara hace ya más de diez años en Siria y los palestinos descendientes de los exiliados que se asentaron en Líbano en 1948 por la ocupación israelí la situación es aún más desesperante. El 70% de las familias palestinas en Líbano viven en situación de pobreza y el 90% de la población siria, también.

Del miedo a Daesh a la pobreza en Líbano

Mariam, que prefiere no revelar su verdadera identidad, es una mujer de origen sirio, madre de ocho niños. En 2017 tuvo que abandonar la localidad siria de Deir al Zur por "miedo a Daesh", cuenta a Público durante una conversación telefónica. Esta provincia oriental vivió múltiples enfrentamientos entre las tropas gubernamentales y los yihadistas del Estado Islámico (EI).

La joven recuerda su vida antes de la guerra: "Éramos campesinos y recolectábamos nuestra propia comida, mis hijos iban a la escuela y estábamos bien". Cuando llegó a Líbano buscó escuelas para llevar a sus hijos pero la búsqueda se convirtió en una verdadera odisea que duró meses.

Finalmente consiguió escolarizarlos, pero el centro tardó poco en cerrar por el comienzo de la pandemia de la covid-19.

Según Mariam, los profesores de sus hijos aseguraron que los niños recibirían clases online, pero hasta el momento eso no ha sucedido. Los jóvenes llevan en esta situación desde hace un año y medio. De hecho, la organización Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que Líbano está poniendo trabas a los refugiados sirios para acceder a la educación.

Esta mujer lamenta que algunos de sus hijos "no sepan prácticamente leer" y asegura que a causa de no asistir al colegio "están siempre peleándose", porque el absentismo escolar afecta de forma grave al estado de ánimo de los pequeños.

Debido la situación económica familiar, dos de los hijos de Mariam están trabajando para traer dinero a casa. Uno de 12 años recogiendo basuras y otra de 13 en una fábrica en la que elaboran tapas del Corán, libro sagrado de los musulmanes.

Termina la conversación preguntándose qué culpa tienen los niños de todo lo que está pasando, aunque mantiene la esperanza en que retomen sus estudios y esto les conceda la oportunidad de tener un futuro.

Minimizar la brecha educativa

Teach For Lebanon (TFL) es una ONG libanesa que se dedica a erradicar la desigualdad educativa en el Líbano "fomentando el liderazgo juvenil" y promoviendo el "compromiso cívico", cuenta a Público Farah Abou Maita, jefa de formación y soporte en la ONG.

TFL coloca a recién graduados del Líbano con muy buenas calificaciones en escuelas de escasos recursos durante dos años consecutivos con la misión de minimizar la brecha educativa. Para estos recién graduados, su labor va más allá de impartir clases sino que además "empoderan a sus estudiantes al cambiar su mentalidad, amplían sus visiones, les ayudan a desarrollar sus talentos innatos y a motivarlos a luchar por sus sueños", asegura la profesional.

La sanidad en Líbano es mayoritariamente privada y se encuentra colapsada por la crisis económica

Abou Maita denuncia que el regreso de los niños que llevan ahora dos años sin ir a la escuela no va a ser fácil. "Aunque volver al colegio apoyaría el bienestar social y psicológico de los niños, supondrá una carga económica para las familias. Por otro lado, los padres y los ancianos en el hogar estarán en riesgo de contraer covid-19 a través de sus hijos", afirma. La sanidad en Líbano es mayoritariamente privada y se encuentra colapsada por la crisis económica, la explosión del puerto y, la covid-19.

Según la profesional, aunque los libaneses generalmente "otorgan un gran valor a la educación", las tasas de abandono escolar son muy importantes, al igual que la proporción de niños que nunca han asistido a la escuela, asegura.
La pobreza es un factor muy importante que influye en el fracaso y el abandono escolar. Las familias con menos recursos a menudo tienen que enviar a sus hijos a escuelas públicas "donde la educación básica es generalmente de muy bajo nivel y los niños no siempre reciben el apoyo que necesitan", afirma.

Incluso, en ocasiones los niños de este tipo de familias comienzan sus estudios en "escuelas semiprivadas", pero se ven obligados a dejarlas antes de fin de año porque "no pueden pagar su parte de las tasas escolares".

La especialista finaliza la conversación reflexionando sobre qué se podría hacer para combatir la catástrofe educativa que está viviendo el Líbano: "Las ONG podemos realizar sesiones para que los padres tengan conciencia sobre la importancia de la educación de sus hijos", además de "crear campañas para recaudar fondos y ayudar a las familias con menos recursos". Asimismo, deberíamos "brindar apoyo psicosocial a estudiantes y profesores", concluye.

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