Público
Público

Ecuador busca apoyo en Latinoamérica para hacer frente a las amenazas de Reino Unido

La defensa de Assange apela a Asustralia para resolver el conflicto

PÚBLICO / AGENCIAS

Mientras Julian Assange sigue encerrado en su habitación de la embajada de Ecuador en Londres la disputa sobre su destino continúa tensando un conflicto diplomático en la que cada vez se ven involucrados más actores. Ante la "amenaza" de Reino Unido de asaltar el edificio donde se refugia y la hostilidad de Estados Unidos y Suecia, el país de origen del fundador de Wikileaks le ha dado la espalda y su ministro de Exteriores ha manifestado que "Australia no es por supuesto una de las partes de la decisión. Se trata de un asunto entre el señor Assange y los gobiernos de Ecuador y Reino Unido".

Es Ecuador quien está haciendo frente a las presiones internacionales para defender al activista. La Asamblea Nacional debatió ayer un texto de rechazo y condena a la amenaza de Reino Unido de asaltar su Embajada. El presidente del Parlamento, Fernando Cordero, ha informado de que durante unas cuatro horas los distintos grupos políticos han debatido un texto, no para tratar el asilo diplomático concedido a Assange, ya que es una facultad del Gobierno ecuatoriano, sino para "defender la dignidad y soberanía" del país.

"Más allá de las diferencias políticas que pueda haber entre bancadas legislativas, lo que nos debe unir es la defensa de nuestra dignidad, de nuestra soberanía, eso no tiene ideología, porque todos somos ecuatorianos", ha dicho. Así, ha expresado su confianza en que la Asamblea Nacional "rechace y condene esta intimidación, porque viola las normas internacionales, en concreto, un principio reconocido ante Naciones Unidas por todo el mundo que entiende que el asilo es un acto humanitario".

El Parlamento ecuatoriano defiende "la dignidad y la soberanía" de su país frente a Reino UnidoAdemás, el presidente de la sede legislativa ha adelantado que en las próximas horas el Gobierno ecuatoriano denunciará el caso ante el Parlamento Latinoamericano y la Unión Interparlamentaria, según informa la cadena TeleSur, mientras continúa recabando los apoyos de los gobiernos más cercanos al ejecutivo de Rafael Correa.

Uno de los primeros en salir en apoyo de Ecuador ha sido el canciller venezolano Nicolás Maduro, quien rechazó ayer la "arrogancia" y "prepotencia" que, a su entender, ha mostrado el Gobierno británico negándose a dejar salir a Assange, "amenazando de manera directa a un gobierno democrático, soberano y anunciando la posible violación del derecho internacional". "Hacemos un llamamiento a la sensatez y a que se respete el derecho internacional", indicó el ministro al señalar que el asilo político es "una institución sagrada".

Hoy se reunirá la Alianza Bolivariana para Nuestra América (ALBA) para evaluar las "graves consecuencias" que puede tener el que no se le permita la salida del Reino Unido a Assange y han manifestado su "más rotundo rechazo a las amenazas proferidas por el gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte contra la integridad de la Embajada de la República del Ecuador en Londres", según reza un comunicado del organismo.

Una fuente del Ministerio ecuatoriano de Relaciones Exteriores dijo previamente a Efe que la reunión de los cancilleres de la ALBA será este sábado en Guayaquil, aunque matizó que la cita estaba confirmada "en un 80%". En el comunicado, la ALBA destacó que el Reino Unido podría violentar la Convención de Viena sobre Privilegios e Inmunidades y "desconocer sus obligaciones internacionales" en el caso de que no dejara salir del país a Assange.

Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) decide hoy si acepta la propuesta de Ecuador para convocar una reunión de cancilleres de toda América sobre el caso Assange. En una sesión extraordinaria, el Consejo Permanente resolvió reunirse de nuevo este viernes a las 15:00 hora local (19:00 GMT) para decidir sobre esta propuesta. En esa cita, los funcionarios del continente deberán "considerar las amenazas vertidas por el Reino Unido en contra del Estado ecuatoriano y sus locales diplomáticos en dicho país", y acordar "las medidas que convenga adoptar", según el texto de la propuesta.

Una amplia mayoría de representantes de los Estados se mostraron hoy a favor de convocar la reunión solicitada -entre ellos México, Colombia, Chile, Perú, Venezuela, Argentina, Brasil, Uruguay Paraguay, Costa Rica y Nicaragua-, mientras que otros, como Jamaica, pidieron tiempo para consultarlo con las capitales. Sólo Estados Unidos y Canadá se opusieron a la propuesta, al considerar que la disputa por el destino de Assange es un asunto bilateral entre Ecuador y el Reino Unido.

La mayoría de países latinoamericanos aceptan reunirse para tratar el caso de Assange y las amenazas 

"Las amenazas que por escrito entregó el Gobierno británico a mi país son inadmisibles tanto desde el punto de vista político como jurídico, ya que las mismas constituyen un acto hostil e inamistoso por parte de un Estado con el cual el Ecuador mantiene tradicionales relaciones de amistad y cooperación", señaló la representante permanente de Ecuador ante el organismo, María Isabel Salvador. La mayoría de los representantes coincidieron con ella en la necesidad de defender la "inviolabilidad de los locales diplomáticos", y aunque pocos entraron a defender abiertamente la decisión de Quito de solicitar un salvoconducto para Assange, sí pidieron que Reino Unido respete la concesión de asilo político.

El representante permanente de Argentina, Martín Gómez Bustillo, sacó a relucir la cuestión de la soberanía de las islas Malvinas, reclamada tanto por su país como por el Reino Unido, para expresar que Londres "desoye frecuentemente las resoluciones internacionales que no son de su agrado".

Mientras, la defensa del fundador de WikiLeaks ha optado por una nueva estrategia y ha llamado al Gobierno de Australia a pronunciarse para resolver la disputa. De este modo, el abogado especializado en derechos humanos Geoffrey Roberson ha reconocido que "los ecuatorianos cuestionan a los norteamericanos, a los suecos y a los británicos, pero es obvio que el país del que el señor Assange es ciudadano no se ha implicado". Además, el letrado cree que ésta es "la oportunidad de Australia para implicarse por su ciudadano y ver si puede cuadrar este círculo".

El Partido Verde de Australia se pone del lado de Assange y pide el apoyo de su país

Desde el país de origen del activista también se ha manifestado en este sentido Scott Ludlam, portavoz del Partido Verde de Australia en la Cámara Alta, quien ha dicho que "lo que el Gobierno ecuatoriano ha hecho es ofrecer a Julian Assange la protección que el Gobierno australiano no le ha dado". Según Ludlam, la declaración anunciada por el ministro ecuatoriano de Asuntos Exteriores, Ricardo Patiño, fue de forma "inequívoca y detallada condenatoria para Australia". También ha hecho un llamamiento para que el Gobierno británico retire a la policía de los alrededores de la embajada y permita el paso del australiano en un vehículo diplomático hasta el aeropuerto de Heathrow.

Sin embargo, en una comparecencia en el Senado durante un pleno celebrado unas horas antes del anuncio hecho por Ecuador, el ministro australiano de Asuntos Exteriores, Bob Carr, indicó que Australia no intervendría en la disputa entre los gobiernos de Ecuador y Reino Unido a raíz de la petición de asilo solicitada Assange. Dijo que "Australia no es por supuesto una de las partes de la decisión. Se trata de un asunto entre el señor Assange y los gobiernos de Ecuador y Reino Unido".

Más noticias de Internacional