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EEUU, la UE y la ONU evitan hablar de golpe de Estado en Egipto

Obama pide que la autoridad vuelva a un Gobierno democrático. Ban Ki-moon lo tacha de "interferencia militar" y España insta a convocar elecciones "sin tardanza"

AGENCIAS

La comunidad internacional comienza a reaccionar este jueves tras la toma de poder del Ejército egipcio y el derrocamiento de Mohamed Mursi. Sin embargo, muy pocas voces se han atrevido a hablar claramente de golpe de Estado en Egipto. El presidente de EEUU, Barack Obama, ha pedido a los militares que han derrocado al mandatario de Egipto, Mohamed Mursi, que devuelvan la autoridad "a un gobierno civil elegido democráticamente" tan pronto como sea posible y ordenó revisar la ayuda que Washington otorga a ese país.

En un comunicado divulgado por la Casa Blanca, Obama evitó hablar de golpe de Estado y expresó su preocupación "por la decisión de las Fuerzas Armadas egipcias de remover al presidente Mursi y suspender la Constitución". "Creemos que en un última instancia el futuro de Egipto solo puede ser determinado por el pueblo egipcio", subrayó Obama, que llamó también a evitar las "detenciones arbitrarias" de Mursi y sus seguidores.

Estados Unidos "no apoya a determinadas personas o partidos políticos" en Egipto, pero "estamos comprometidos con el proceso democrático y el respeto al Estado de derecho", aseguró el presidente estadounidense. Además, Estados Unidos "sigue creyendo firmemente que la mejor base para la estabilidad duradera en Egipto es un orden político democrático con la participación de todas las partes y todos los partidos", prosiguió.

Obama indicó que espera que "durante este periodo de incertidumbre" las Fuerzas Armadas aseguren que "los derechos de todos los hombres y mujeres egipcios están protegidos". "Las voces de todos los que han protestado pacíficamente deben ser escuchadas, incluyendo a los que dieron la bienvenida a los acontecimientos de hoy y a los que han apoyado al presidente Mursi", señaló Obama, quien instó a todas las partes "a evitar la violencia".

A juicio del mandatario, "un gobierno honesto, capaz y representativo es lo que buscan y merecen los egipcios". El presidente sostuvo, además, que ha indicado a los departamentos y organismos competentes revisar la ayuda que el Gobierno de EEUU otorga a Egipto, valorada en unos 1.500 millones de dólares anuales. Por ley el Gobierno de EEUU está obligado a suspender la ayuda a un país cuyo líder haya salido de un golpe de Estado.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha asegurado que la "interferencia militar" en los asuntos de un país es motivo de preocupación. "Muchos egipcios han expresado profundas frustraciones y preocupaciones legítimas, y al mismo tiempo la interferencia militar en los asuntos de un país es motivo de preocupación", dijo la oficina del portavoz de la ONU en un comunicado.

Así, tras asegurar que la transición atraviesa un momento "delicado" tras el anuncio de las Fueras Armadas del nombramiento de un nuevo presidente interino y la suspensión de la Constitución, Ban recordó que Mursi "no ha aceptado" esas decisiones. Por ello, tras hacer un llamamiento a la calma y en favor del diálogo y en contra de la violencia, el secretario general consideró "crucial" que se restaure un gobierno civil en el país de forma "rápida" de acuerdo con los principios de la democracia.

"El mundo está pendiente de los próximos pasos con la esperanza de que los egipcios permanezcan en una senda pacífica para superar las dificultades y encontrar un terreno común para avanzar en una transición por la que luchan valientemente", añadió. Ban, que está siguiendo de cerca la crisis, insistió en que es "esencial" un acercamiento inclusivo para resolver las diferencias y consideró "de vital importancia" preservar los derechos de los egipcios a la libertad de expresión y de asamblea.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español también ha evitado calificar la asonada militar de golpe de Estado. "Ante la nueva situación en Egipto, España llama a la calma y urge a todas las partes a la contención y la prudencia. El Gobierno de España lamenta las víctimas mortales, transmite sus más sentidas condolencias a sus familiares, y hace votos por la pronta recuperación de los heridos", declara el departamento que dirige José Manuel García-Margallo en un comunicado.

La nota destaca que "la sucesión de acontecimientos" ha generado una "creciente tensión y una grave división en la sociedad egipcia, hasta el punto de comprometer cualquier posibilidad de acuerdo capaz de aproximar las posiciones de las partes", algo que, para el Gobierno español, "no debe justificar la cancelación del proceso democrático iniciado hace más de dos años".

Exteriores "insta al restablecimiento del poder civil en el plazo más breve posible; un poder que debe respetar e integrar las diferentes sensibilidades que coexisten en la sociedad egipcia" y a la convocatoria de elecciones "sin tardanza que devuelvan la palabra al pueblo a través de cauces democráticos institucionales".

Amnistía Internacional (AI) ha pedido a las fuerzas de seguridad egipcias que hagan todo lo posible por proteger los derechos humanos y la seguridad de todos en Egipto, independientemente de su afiliación política. En un comunicado, AI señala que las Fuerzas Armadas y la Policía en Egipto tienen antecedentes bien documentados de violaciones de los derechos humanos y pide que no se repitan.

"En este momento de gran tensión y con la Constitución suspendida, es más importante que nunca que los militares cumplan con las obligaciones de Egipto en virtud del derecho humanitario", dijo Salil Shetty, secretario general de AI, en la nota. Shetty denunció las consecuencias contra la libertad de expresión ya que varios canales de televisión que apoyaban al presidente, Mohamed Mursi, fueron silenciados y el personal supuestamente detenido inmediatamente después de ser derrocado.

El secretario general subraya la importancia de "extremar la cautela" ante los temores de posibles represalias y ataques de venganza contra los seguidores de Mursi. "Nadie debería ser castigado por un ejercicio pacífico del derecho de libertad de expresión, asociación y asamblea", agregó.

Anoche, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, urgió a Egipto a volver rápidamente al proceso democrático con la celebración de elecciones y con la aprobación de una constitución y evitó hablar de golpe de Estado en el país, pidiendo a la "nueva administración" que sea incluyente. Ashton, que según indicó su portavoz conversó con el representante de la oposición egipcia Mohamed el Baradei, subrayó la importancia de que se respeten en Egipto "las libertades fundamentales, las libertades y el Estado de derecho".

"Urjo a todas las partes a volver rápidamente al proceso democrático, incluida la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias limpias y justas y la aprobación de una constitución de forma incluyente para permitir al país retomar y completar su transición democrática", señaló la alta representante en un comunicado.

Ashton, que no hizo ninguna mención a la actuación del Ejército, confió en que "la nueva administración sea totalmente incluyente" y subrayó que se juzgará a las autoridades por el respeto de derechos, libertades y del Estado de derecho. La responsable europea de Exteriores condenó "todos los actos de violencia" y urgió a las fuerzas de seguridad "a hacer todo lo que esté en su mano para proteger las vidas y el bienestar de los ciudadanos egipcios".

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