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Elecciones europeas Salvini toma el liderazgo de la política italiana tras su espectacular resultado en las elecciones europeas

El partido de Matteo Salvini, vicepresidente del Gobierno transalpino, se consolida como la formación más votada por primera vez en Italia con una izquierda en recuperación y un Movimiento 5 Estrellas en declive.

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El líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, durante la rueda de prensa que dio en Milán para analizar los resultados de las elecciones europeas. / REUTERS - Alessandro Garofalo

La Liga de Matteo Salvini, el vicepresidente del Gobierno transalpino, es la clara ganadora de las elecciones europeas en Italia. El polémico político de derechas Matteo Salvini arrasa en unas elecciones que le entregan a la Liga el Norte y el Centro de Italia y llevará al Parlamento Europeo el mayor número de escaños, 28 de 58 totales, que partenecerán en los próximos 5 años al partido Europeo de las Naciones y las Libertades (ENL). Así pues, Matteo Salvini, quien por el momento parece apostar por una suerte de "bajo perfil" respecto a la agresiva campaña electoral de las últimas semanas; será definitivamente la cara visible de la derecha tanto en Italia como en Europa.

El Gobierno italiano, tal como está conformado hoy en día mediante la anómala unión entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga; podría seguir tal cual siempre que no haya sorpresas. Sin embargo, habrá un claro cambio de liderazgo, al menos en lo simbólico, con un paso de testigo político entre Di Maio (M5E) y Salvini. Un año después de las últimas elecciones generales italianas, donde el Movimiento 5 Estrellas obtenía el 33% de los votos y la Liga el 17%; hoy la situación está completamente del revés.

"La cuestión migratoria será la primera batalla que ganaremos en Europa", declaró Matteo Salvini a la hora de comentar los resultados electorales. A nivel de política italiana, el actual ministro de Interior asegura que está contacto con el presidente del Gobierno transalpino, Giuseppe Conte, y que "la lealtad de la Liga no se pondrá en discusión". Ante el evidente cambio de liderazgo en el seno del Ejecutivo italiano, Salvini quiere tranquilizar a quienes apuestan por una revancha política: "No me interesan los equilibrios de poder internos".

Quien sin embargo ha hecho una lectura realista de la derrota ha sido Luigi Di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas: "Quiero dar las gracias a los 4,5 millones que han votado al M5E y también a quienes no nos han votado. De su comportamiento aprenderemos y lo tomaremos como una lección", dijo hoy lunes el capitán del Movimiento 5 Estrellas. Por otro lado, ha querido dejar claro que su liderazgo no está en discusión, no obstante la derrota electoral: "Felicito a la Liga y al PD y a todos los partidos que han tenido un incremento" explica, añadiendo que "nadie ha pedido mi dimisión" refiriéndose a las figuras destacadas de la formación fundada por Beppe Grillo.

Tras la publicación de los resultados definitivos, se conoce que la formación del ministro del Interior obtiene el 34% de los consensos (9 millones de votos); seguida del Partido Democrático (PD) con el 22% (6 millones), del Movimiento 5 Estrellas (M5E) con el 17% y de Forza Italia (Silvio Berlusconi) con el 9% (2,3 millones). De estos resultados se deduce también la progresiva recuperación del PD ahora liderado por Nicola Zingaretti, que obtiene el liderazgo como partido más votado en las grandes ciudades italianas: Roma, Turín, Milán, Bolonia y Florencia. A nivel nacional, el PD se coloca como segundo partido más votado, por delante del Movimiento 5 Estrellas, socio mayoritario del actual Gobierno. Por otra parte, el casi 9% del partido de Silvio Berlusconi pone de manifiesto la crisis estructural de la formación de centro-derecha liderada por el ex Cavaliere, que obtiene sólo 7 escaños de los 180 del Partido Popular Europeo (PPE) que en cualquier caso ha sido quien ganó las elecciones continentales.

La victoria electoral de este domingo por parte de Matteo Salvini es el resultado de la exitosa operación de transformismo por parte del líder de la Liga. Basta con observar el cambio de nombre de la propia formación el año pasado, que de Liga Norte pasó a llamarse simplemente Liga, para demostrar así su aspiración nacionalista abandonando el separatismo que le caracterizó desde su nacimiento. La rentabilidad electoral hoy es ya indiscutible.