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Elecciones Guatemala Guatemala podría hacer historia este domingo con Sandra Torres como primera presidenta del país

La candidata a la presidencia por el partido de centro izquierda Unidad Nacional de la Esperanza y Alejandro Giammattei se disputan la Presidencia de Guatemala en un clima de "desesperanza" entre la población por la corrupción y la pobreza. 

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La candidata a la presidencia por el partido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) Sandra Torres. EFE/ Esteban Biba

Guatemala afronta este domingo la segunda vuelta electoral en la que por primera vez en la historia de este país una mujer podría ser elegida presidenta. Se trata de Sandra Torres, del partido de centro izquierda Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), quien se enfrenta en las urnas con Alejandro Giammattei, de la formación de derechas Vamos, después de que ambos quedaran en primer y segundo lugar respectivamente en la primera vuelta del pasado 16 de junio. Sin embargo, ni uno ni otro generan mucha esperanza entre la ciudadanía, donde reina la sensación de que se debe elegir entre lo malo y lo peor al considerar que ni Sandra Torres, ni Alejandro Giammattei van a resolver los problemas estructurales del país en materia de corrupción, pobreza, desigualdad y violencia.

Así lo piensa incluso el propio Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Jordán Rodas, quien asegura a Público que le gustaría decir que hay "esperanza" tras las elecciones, si bien "pienso que ninguna de las dos propuestas representa un cambio a la estructura del poder socioeconómico y político de Guatemala". "Ojalá me equivoque y que quien gane represente un cambio de verdad para el país, pero los antecedentes de los últimos gobiernos no son nada halagüeños", señala Rodas, quien confía en que la persona que salga elegida "haga lo contrario" del "nefasto, poco solidario y soberbio" mandatario actual, Jimmy Morales, que lo tacha como el "peor Presidente de la democracia".

Para ello, el procurador de la PDH sostiene que el nuevo presidente o presidenta, cuyo mandato entrará en vigor el 14 de enero de 2020, debe "abordar los problemas estructurales, es decir, la desigualdad, la discriminación, el racismo, la corrupción y la impunidad", con el fin de lograr "un futuro mejor". No obstante, Rodas recalca que la prioridad debe ser poner fin a la desnutrición, que según el Ministerio de Salud Pública, ha causado la muerte a 29 niños menores de cinco años hasta el 20 de julio. Concretamente, se han registrado 9.206 casos de desnutrición aguda este año en esa franja de edad, mientras que la desnutrición crónica afecta a uno de cada dos niños.

La pobreza afecta a ocho de cada diez ciudadanos indígenas

Ello es consecuencia de la pobreza que se vive en el país centroamericano y que, según la última Encuesta de Vida publicada en 2014, el 59,3 por ciento de la población se encontraba en la pobreza con un consumo anual por debajo de 10.218 quetzales (1.277 euros). Esta situación se agrava en la ciudadanía indígena, que representa el 40 por ciento de la población total, dado que la pobreza afecta a ocho de cada diez personas (79,2 por ciento). Otro de los problemas endémicos de Guatemala es la violencia, que ya ha dejado entre enero y julio de este año 2.805 fallecidos, según datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) que contabilizó 4.500 muertes violentas en 2018. 

La patata caliente que deja Jimmy Morales

Otro de los asuntos que deberán afrontar Sandra Torres o Alejandro Giammattei es la migración, después de que el actual Presidente, Jimmy Morales, les haya dejado la patata caliente del acuerdo alcanzado con Donald Trump para convertir a Guatemala en tercer país seguro, lo que obligará a los migrantes de Honduras y El Salvador a pedir asilo en este país impidiendo que lo puedan solicitar en EEUU. No obstante, este acuerdo está aún en el aire después de que la Corte de Constitucionalidad de Guatemala obligara al Ejecutivo a contar con el visto bueno del Congreso antes de alcanzar cualquier acuerdo de esta naturaleza.

En materia de lucha contra la corrupción, ambos candidatos respaldan la decisión de Jimmy Morales de poner fin a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) a partir del próximo 3 de septiembre, que es un órgano de la ONU que apoya al Ministerio Público en la investigación de causas de corrupción. Ello deja a la Fiscalía del país muy debilitada a la hora de indagar casos de alto impacto como el que mantiene en prisión preventiva desde septiembre de 2015 al exPresidente y exVicepresidenta Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, respectivamente por un fraude millonario en las aduanas.

Precisamente, Alejandro Giammattei ha prometido que "si votan por mí voy a hacer todo lo que esté en mis manos por meter a la cárcel a la señora Sandra Torres". No quedó únicamente en una simple declaración, sino que este mismo jueves acudió al Ministerio Público para pedir el arraigo contra su contrincante, con el fin de que se la impida abandonar el país. De este modo, en caso de perder las elecciones del domingo, la candidata perderá su inmunidad al día siguiente, por lo que la Fiscalía podría investigarla por los delitos de asociación ilícita y financiamiento electoral ilícito en la campaña electoral de 2015 al no reportar 27,7 millones de quetzales (2,4 millones de euros).

Simpatizantes en un acto de cierre de campaña electoral de la candidata a la presidencia por el partido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Sandra Torres. / EFE

Así, ésta no es la primera vez que Sandra Torres se presenta a las elecciones, sino que lo ha intentado hasta en tres ocasiones, si bien la primera vez, en 2011, se lo impidió la Constitución, que prohíbe a los familiares del Presidente postularse al máximo cargo del país. Cabe recordar que quien aspira a convertirse en la primera mandataria de Guatemala ya estuvo en la Casa Presidencial cuando fue esposa de quien fuera Presidente del país entre 2008 y 2012, Álvaro Colom, con quien tiene cuatro hijos. Posteriormente, se divorció y se volvió a presentar en el 2015, cuando fue derrotada en la primera y segunda vuelta con gran holgura por parte del actual presidente, Jimmy Morales.

Por su parte, Alejandro Giammattei es otro veterano de la política que nunca se rinde, hasta el punto de que ésta es la cuarta ocasión seguida en la que aspira a la Presidencia de Guatemala desde el 2007, si bien en cada elección lo ha hecho con un partido político diferente. Ésta es la primera vez que logra llegar a la segunda vuelta en la que no se conforma con ganar, sino que confía en "arrasar". Asimismo, formó parte del Gobierno de Óscar Berger como director del Sistema Penitenciario entre 2005 y 2007, lo que le llevó a estar entre rejas diez meses en 2010, acusado de una supuesta ejecución extrajudicial de siete presos en una cárcel de Guatemala en el 2006. Sin embargo, en 2011 se cerró la investigación en su contra y quedó libre de todo cargo.

Tres opciones diferentes una misma casa

En una casa de la zona 2 de Ciudad de Guatemala, viven tres jóvenes con opciones diferentes para las elecciones de este domingo, si bien todos ellos coinciden en que ni Torres, ni Giammattei son la solución que necesita Guatemala para dar un giro de 180 grados y dejar atrás los problemas endémicos que asolan este país que sufrió una cruenta guerra civil entre 1960 y 1996, con un saldo de 200.000 muertos y 50.000 desaparecidos y cuyos crímenes, perpetrados la gran mayoría por el Ejército, se siguen juzgando en la actualidad.

Una de las habitantes de la vivienda, Márilis Quiñónez, confiesa que va a votar por Sandra Torres, después de que en la primera vuelta lo hiciera por la candidata indígena Thelma Cabrera, que quedó fuera de la carrera presidencial tras lograr el cuarto lugar. "Cabrera tuvo una cantidad de votos que era inimaginable lo que demuestra el descontento social", recalca. Tras no poder votar en la segunda vuelta por ella, Quiñónez ha optado por apoyar a Torres, ya que, a su juicio, si ganara Giammattei, se corre el riesgo de que Guatemala "vuelva a los años 80" cuando se perpetraron las peores matanzas del Ejército contra los indígenas, dado que el candidato de derechas "está con los militares". "Giammattei representa seguir con el mismo Gobierno con el que llevamos cuatro años y aunque en ningún momento me provoca gracia votar por Sandra Torres, porque creo que es muy corrupta, cuenta con un vicepresidente que me da mucha más confianza y esperanza que el actual, Jafeth Cabrera".

De esta manera, se refiere a Carlos Raúl Morales, quien fuera ministro de Relaciones Exteriores con Jimmy Morales entre 2015 y 2017 y que fue destituido después de que se negara a firmar la carta en la que el Presidente declaraba non grato al comisionado de la CICIG, Iván Velázquez, y ordenaba su expulsión del país.
Por el contrario, Luis Eduardo Mejicano revela que aunque no le gusta ninguno de los dos candidatos, votará por Giammattei para evitar que la UNE, el partido de Sandra Torres, que es el más numeroso en el Congreso, con 52 de los 160 diputados, pueda aprobar con rapidez todas las leyes que proponga.

"Me da miedo que vaya a haber una persona con tanto hambre de poder", asegura en referencia a Torres. No obstante, admite que no tiene "para nada la esperanza" de que el país mejore en los próximos cuatro años, pero su objetivo es que no gobierne la candidata de la UNE porque "está metida desde hace tiempo con personajes oscuros y, por tanto, no me parece una buena persona". Por ello, desea que Giammattei cumpla su promesa y logre "meterla en la cárcel", al tiempo que espera que el candidato de Vamos recapacite y reinstaure la CICIG para que luche "por la Justicia en Guatemala, porque solos no lo hemos logrado". Por su parte, Lucía Reyna anuncia que votará en blanco porque no le convence ninguna de las opciones, dado que "no cumplen con los requisitos que se necesitan para ser presidente". Agrega que el panorama es "desesperanzador, porque los dos van a mover sus contactos para favorecerse a ellos y para que se venga dando lo mismo que se ha dado durante todo este tiempo". En este sentido, afirma que es "muy triste estar en este país sabiendo que uno de los dos va a ganar y gobernar los próximos cuatro años". "Votar entre Sandra Torres y Alejandro Giammattei es elegir entre dengue y chikungunya", concluye.

De momento, de las tres últimas encuestas publicadas, dos dan la victoria a Giammattei, quien ha prometido instaurar la pena de muerte para determinados reos y que tacha de "terroristas" a los miembros de las pandillas que extorsionan y asesinan a quienes no abonan el pago exigido a transportistas y comerciantes. Asimismo, ambos candidatos se han comprometido a no legalizar el aborto en el país ni siquiera para los casos de violación de niñas, al tiempo que se oponen radicalmente al matrimonio entre personas del mismo sexo, todo ello en un contexto de presión por parte de las iglesias católica y evangélica con gran presencia en Guatemala.