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Elecciones legislativas en EEUU Aumenta el temor a que los republicanos eliminen miles votos en las elecciones de EEUU

Los demócratas y los grupos de activistas alertan sobre las restricciones y dificultades que funcionarios republicanos ponen en algunos estados que perjudican a los votantes de minorías en las elecciones legislativas, donde está en juego el control del Congreso estadounidense

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Un letrero en español en la ciudad de Dodge City (Kansas), que indica la situación de una colegio electoral para el voto anticipado en las elecciones legislativas de EEUU. REUTERS / John Whitesides

Clemente Torres ha emitido su voto en persona en el único centro de votación de Dodge City en todas las elecciones desde que se nacionalizó estadounidense hace 20 años.

Este año será diferente.

Después de que los funcionarios republicanos dijeran en septiembre que trasladarían el único local electoral de la ciudad de mayoría hispana a un lugar remoto fuera de los límites de la ciudad, al otro lado de las vías férreas y lejos de las líneas de autobuses, Torres decidió votar por correo.

"Quería asegurarme de poder votar", dijo Torres, de 57 años, que trabaja en una planta de procesado de carne en esta ciudad del oeste de Kansas, más conocida por su historia como un puesto avanzado en el Salvaje Oeste. "No quería correr ningún riesgo".

Torres y otros votantes entrevistados por Reuters dijeron que les preocupaba que en la nueva ubicación fuera más difícil votar. Algunos se mostraron escépticos sobre la explicación oficial: que unas obras dificultarán el acceso al sitio habitual.

La medida provocó las protestas de grupos de defensa de los derechos electorales, que dicen que los republicanos están tratando de limitar el voto hispano. La organización estatal Unión Estadounidense por las Libertades Civiles ha pedido a los tribunales que obliguen a Dodge City a abrir otro punto de votación. Los demócratas se están movilizando para alquilar furgonetas, formar voluntarios para llevar a las personas a las urnas y abrir una línea directa de teléfono para solicitar transporte.

Varias personas hacen cola en un colegio electoral en la localidad de Athens (Georgia) para el voto anticipado para las legislativas en EEUU. REUTERS/Lawrence Bryant

Kansas es solo uno de los frentes en la disputa nacional por las restricciones al voto anticipado aprobadas por los republicanos, quienes argumentan que los cambios son necesarios para combatir el fraude electoral.

Los demócratas y los grupos de activistas se han opuesto a las medidas en los tribunales y sobre el terreno, al considerar que perjudicarán a los votantes de minorías que probablemente respalden a los demócratas en las elecciones legislativas del próximo martes, donde estará en juego el control del Congreso de Estados Unidos.

El debate nacional sobre los derechos de voto, que se aceleró después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara partes de la Ley de Derechos de Votación en 2013, ha sido particularmente intenso este año en estados con carreras electorales muy reñidas como Kansas, Georgia, Dakota del Norte y Tennessee.

"Están sucediendo muchas cosas terribles, pero la gente está despierta y muy comprometida para combatir este problema", dijo Leah Aden, subdirectora de litigios de la Asociación Nacional para el Avance de la Defensa Jurídica y el Fondo Educativo de las Personas de Color.

"Bofetada"

Una tarde reciente en Dodge City, donde aproximadamente el 60% de los 27.000 residentes son hispanos, muchos de los trabajadores (también hispanos en su mayoría) que salían de una planta procesadora de carne de vaca durante un cambio de turno se sorprendieron al encontrar un trío de demócratas de Kansas esperándolos.

"¿Sabéis que han cambiado la ubicación de vuestro centro de votación?", preguntó el candidato demócrata al Congreso, Alan LaPolice, mientras él y dos ayudantes repartían más de 300 paquetes con información bilingüe sobre dónde votar y cómo solicitar transporte para llegar hasta allí.

El candidato al Congreso del Partido Demócrata, Alan LaPolice, habla con los trabajadores durante un cambio de turno en una planta empacadora de carne sobre el traslado de los lugares de votación, en Dodge City, Kansas. REUTERS / John Whitesides

Alejandro Rangel-López, de 18 años, votante por primera vez en noviembre y demandante en la causa de la ACLU, dijo que el nuevo sitio de votación dificultaría el voto de las personas que no pueden pedir tiempo libre en el trabajo para acudir a las urnas, o de gente con problemas de transporte o de idioma.

"La gente no puede irse de la fábrica a votar así por las buenas. No puedes irte corriendo en la hora del almuerzo", dijo Rangel-López.

Las sospechas sobre el motivo detrás del cambio del lugar de votación surgen de manera natural en Kansas, donde el secretario de Estado republicano, Kris Kobach, uno de los principales defensores de que se limiten las leyes electorales y de inmigración del país, se encuentra en una dura carrera para el cargo de gobernador contra la demócrata Laura Kelly.

"Es una bofetada para los votantes de aquí", dijo el presidente del Partido Demócrata del Condado de Ford, Johnny Dunlap. "Habría que facilitar la votación, no dificultarla ".

Debbie Cox, la republicana secretaria del condado que ordenó la mudanza, rechazó las solicitudes de esta agencia para que explicara su decisión de establecer un nuevo centro de votación a unos 6 kilómetros del anterior.

Pero el director electoral del estado, que trabaja para Kobach, dijo que Cox eligió la mejor alternativa disponible con espacio y estacionamiento adecuados.

El fraude electoral es extremadamente raro

"No alcanzo a entender por qué esta mudanza supone suprimir votantes. Simplemente no había muchas opciones de centros de votación que cumplieran con los criterios", dijo el responsible de procesos electorales de Kansas, Bryan Caskey. "Puedo decir con una certeza del 100 por cien que el secretario Kobach no tuvo nada que ver con esto".

Kobach ha sido un fiero impulsor de las teorías que alertan de la amenaza de fraude electoral, y fue uno de los dirigentes de una comisión (ahora disuelta) de integridad electoral del presidente Donald Trump, formada para investigar posibles fraudes en las elecciones de 2016.

Aunque los republicanos dicen que las nuevas restricciones de votación (como los requisitos de identificación más estrictos y las agresivas purgas de votantes de los censos electorales cuando no ejercen su derecho al voto ni responden a los avisos) son necesarias para garantizar unas elecciones limpias, estudios independientes indican que el fraude electoral es extremadamente raro.

Una pancarta que alienta a los miembros tribales a votar en las elecciones de 2018 en la Reserva Standing Rock, en l Estado de Dakota del Norte. REUTERS / Dan Koeck

Otros estados con carreras electorales clave también se han enfrentado a problemas de derechos de voto. En Dakota del Norte, donde la demócrata Heidi Heitkamp y el republicano Kevin Cramer se encuentran en una contienda por el Senado, los líderes tribales de los nativos americanos se han movilizado para ayudar a hasta 10.000 residentes en reservas rurales cuyo derecho a votar se ha visto amenazado por una ley estatal que exige una dirección postal en los documentos de identificación.

Muchos residentes de las reservas usan buzones de correos para la entrega de correo y no tienen direcciones postales. La ley, que los republicanos dijeron que tenía como objetivo combatir el fraude electoral, se aprobó después de que Heitkamp fuera elegida al Senado con una ventaja de menos de 3.000 votos en 2012 con un apoyo importante de los nativos americanos.

"Lo que pasa es que te empujan contra un rincón y tienes que defenderte", dijo Semans sobre las medidas que están adoptando para generar direcciones postales en las reservas. "Queremos asegurarnos de que el estado se lo piense dos veces antes de hacer algo como esto otra vez".

Un ciudadanos deposita su voto en un colegio electoral de Georgia en el voto anticipado. REUTERS/Lawrence Bryant

En Georgia, otros activistas han presentado una demanda para impedir que el opositor de la demócrata Stacey Abrams para gobernador, el secretario de Estado Brian Kemp (quien también es el cargo electoral más alto del estado), descarte más de 50.000 solicitudes de censo que se encuentran en suspenso en aplicación de la ley estatal de "coincidencia exacta", que exige que los datos personales en las solicitudes de votantes coincidan con las bases de datos de los estados.

La demanda alegaba que la gran mayoría de las solicitudes en disputa eran de votantes negros.

Jimmy Carter, expresidente de los EEUU y exgobernador de Georgia, llegó a intervenir y pidió a Kemp que renuncie a su cargo como supervisor de las cuestiones electorales. Kemp se ha negado a renunciar y dice que está aplicando de manera justa las leyes de Georgia.

En Tennessee, sede de otra carrera crucial para el Senado de Estados Unidos entre el demócrata Phil Bredesen y la republicana Marsha Blackburn, una demanda de los grupos defensores de los derechos del votante llevó a un juez a decretar que se permitiera a las personas del condado de Shelby (de mayoría negra) arreglar sus solicitudes incompletas de registro en el censo y votar.

Los demócratas de Tennessee formaron el primer equipo estatal de protección del votante que está pendiente de los problemas que surjan en las urnas. La presidenta del Partido Demócrata de Tennessee, Mary Mancini, los denomina "ejército de observadores electorales".