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Enfrentamientos armados entre la dirección de las FARC y los disidentes por el proceso de paz

La lucha entre ambos grupos se salda con al menos cuatro muertos. La batalla se produce como represalia contra los miembros de la guerrilla que se niegan a desmovilizarse y se unen a las bandas del narcotrafico.

Foto de archivo de dos miembros de las FARC durante la X Conferencia de la guerrilla. - AFP

ANTONIO ALBIÑANA

BOGOTÁ.- La dirección de las FARC ha ordenado la “neutralización” de los disidentes de la guerrilla que están constituyendo bandas autónomas.Esto se produce después de que bandas se lleven dinero, armamento e información en diferentes zonas de Colombia.

El pasado día 12, guerrilleros de la columna móvil “Teófilo Forero”, una de las más activas de las FARC en los últimos años, llegaron a una finca del Caquetá donde se encontraban reunidos unos 15 guerrilleros que habían abandonado su punto de preconcentración para crear una propia banda con objeto de vincularse a la mafia del narcotráfico. Tras una violenta discusión, en la que se exigió a los desertores entregar armamento y uniformes, se estableció un tiroteo en el que murieron al menos dos miembros de la banda disidente, las victimas fueron enterrados en el lugar de los hechos por los propios miembros de la guerrilla. Estos guerrilleros pertenecían al Frente 14 que operó en el departamento del Caquetá, fuertemente relacionado con el narcotráfico.

Este incidente se suma al del pasado 12 de Noviembre, en Tumaco,donde fallecieron dos disidentes y otros dos resultaron heridos. Uno de los muertos fue “Don Y” jefe guerrillero que no quiso someterse al proceso de paz y creo un grupo propio.

El Secretariado de las FARC, en sus entrevistas con 'Público' siempre minimizó la existencia de enemigos del desarme y la desmovilización entre sus filas.En esta misma línea se manifestó en La Habana su segundo jefe Pablo Catatumbo. Mientras tanto otros miembros del Estado Mayor viajaban a visitar los Frentes y pulsar los ánimos de los mandos intermedios y la tropa.

Según cifras que aporta la Fundación Paz y Reconciliación,  ya son unos 500 los efectivos de la insurgencia los que se han declarado en rebeldía respecto un  con proceso de paz que significa su conversión a la vida civil en los próximos seis meses. Los grupos prefieren seguir con actividades ilegales lucrativas  y están aliándose con bandas de delincuentes organizados. De esta forma mantienen, entre otras zonas, el corredor del Guaviare, por donde circulan toneladas de cocaina, coltán y oro hacia las fronteras con Brasil y Venezuela, por donde ingresan armas y dinero sucio.

Guerrilleros y milicianos de las FARC buscan estos días al “gran traidor” de entre sus filas. Este guerrillero es Miguel Botache, conocido como  “Gentil Duarte”, tiene 57 años y lleva 36 en las FARC, 20 de ellos como Comandante y miembro del Estado Mayor. A mediados del año pasado fue llamado a La Habana, donde participó como representante de las FARC en las mesas de negociación con el Gobierno sobre el problema del narcotráfico. Tras esto participó en la última Conferencia guerrillera en el Yari, dónde mostró siempre una fuerte adhesión al proceso de paz. Precisamente por esto fue enviado por el Secretariado de la guerrilla, para controlar y acabar con la peligrosa disidencia que empezó a manifestarse en el Frente 1º.

Para sorpresa de todos “Gentil Duarte” al llegar a la zona de operaciones se puso a la cabeza de la escisión. La última vez que se le vio salía del Corregimiento de Santa Bárbara con tres camionetas blindadas, sus escoltas y una maleta con 3.000 millones de pesos (un millón de Euros).

Colombia se enfrenta en este inicio del “postacuerdo” o “postconflicto” a la incapacidad del Estado y  la ilegalidad de ocupar los territorios que está abandonando la guerrilla y que están ocupando paramilitares, las llamadas “Bandas Criminales”. Estas bandas son grupos irregulares, el ELN y en general la delincuencia organizada. 

Según los analistas de 'Semana' las principales causas del fenómeno disidente respecto al proceso de paz son en primer lugar la ambición personal, después de manejar fondos irregulares y de tener poder en determinadas zonas,  los guerrilleros tienen que pasar a ser ciudadanos rasos, devolverlo todo y declarar la verdad sobre su actuación. Otra de las causas radica en la incertidumbre sobre el futuro, el temor a que el Estado no cumpla con las ayudas prometidas para los desmovilizados, que no haya seguridad jurídica y que los beneficios del acuerdo no sean rentables respecto a su vida actual. A esto se suma el descontento de los mandos medios para los que los acuerdos de paz son buenos para las cabezas, quienes pasarán a tener un protagonismo político, y para los guerrilleros de base, que serán inmediatamente amnistiados. Estos guerrilleros además tendrán que responder por delitos que ante la Justicia Especial, lo que les pueden ocasionar ocho años de restricción de libertad. Estos mandos están formados por cerca de 500 hombres  y carecen de cualquier formación, según diversas fuentes.

El ministro de Defensa condenó ayer las represalias armadas de la guerrilla contra sus disidentes. Por otro lado fuentes de las FARC sostienen que el acuerdo de cese al fuego bilateral tiene como objetivo la suspensión de hostilidades contra las fuerzas del Estado, mientras que actuar contra los que tratan de enmascararse en nuevas bandas armadas usando los medios propiedad de la guerrilla, es legítimo para una organización que todavía no se ha disuelto, y va a favor de la consolidación proceso de paz.

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