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ENTREVISTA Enrique Vila: "El independentismo catalán ha ayudado a destapar los monstruos de España"

El arquitecto venezolano, nieto del pedagogo y geógrafo catalán Pau Vila e hijo de uno de los fundadores de ERC, Marc Aureli Vila, advierte sobre los efectos de una intervención militar extranjera en su país  

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El arquitecto venezolano Enrique Vila Planes en el Ateneu Barcelonès. PÚBLIC

"El franquismo está vivito y coleando en España. La derecha se divide para seguir venciendo, para tener todos los matices dentro de ella". "El movimiento independentista catalán, auspiciado por fuerzas no necesariamente anticapitalistas, sino en parte por la burguesía catalana, tiene una gran importancia porque ha ayudado a destapar los monstruos de España". 

Quien así se pronuncia es Enrique Vila Planes, arquitecto, especializado en diseño urbano, "doblemente venezolano, por nacimiento y por convicción", cuando se le pregunta por su percepción sobre el conflicto entre Catalunya y el Estado español.

El independentismo ha de servir, según él, para que "la otra España, a través de la lucha por la República de Catalunya, caiga en la cuenta de una vez por todas de que es necesaria la República Española, la tercera República".

El tren de la República

"Creo que el movimiento independentista catalán ha hecho resurgir la necesidad de la lucha por la República Española. Lo que venga primero si la república catalana o la república española determinará cómo serán las relaciones entre Catalunya y el resto de España".

"Si la tercera República se logra instaurar probablemente se pueda llegar a una negociación con Catalunya de un status diferente al que ha tenido hasta ahora en España con la autonomía".

"O España se encarama en el tren de la República o la derecha se impondrá"

"El movimiento independentista ha servido para poner en evidencia lo que decimos en nuestro país: o corre y se encarama o pierde el viaje". O España "corre y se encarama en el tren de la República o la derecha se impondrá ¿Por cuánto tiempo?", es una de las preguntas que Enrique Vila deja en el aire durante una larga conversación que mantuvo esta semana con Públic en el Ateneu Barcelonès. 

Venezolano, nieto de Pau Vila

La relación del arquitecto venezolano con Catalunya no es menor ni circunstancial. Un número más que considerable de plazas, calles, bibliotecas y escuelas catalanas llevan el nombre de su abuelo, Pau Vila, pedagogo y geógrafo, renovador de sistemas de aprendizaje y autor de la división territorial de Catalunya en comarcas. Enrique Vila evoca la convivencia con su abuelo, que vivió casi 100 años, como una experiencia muy interesante. "Una relación muy, muy estrecha", con  enormes discusiones, fuertes".  "Incluso en mi tesis doctoral, producto de la disputa intelectual con él, decía que yo estaba utilizando el término ‘diseño’, equivocado, y él fue quien me llevó a realizar una investigación etimológica de la palabra para confirmar que yo tenía razón",  recuerda.

Y su padre, Marc Aureli Vila, fue otra personalidad fuertemente comprometida con el catalanismo. Miembro fundador de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), abogado, maestro, juez del Tribunal Tutelar de Menores durante la República, y durante la guerra civil, auditor de guerra. Dedicado también al estudio de la geografía, en su caso de la geoeconomía, de cada uno de los estados que componen el territorio venezolano. Marc Aureli Vila, como su padre Pau Vila, volvió del exilio cuando le fue posible y fue diputado por ERC en el Parlament de Catalunya entre los años 84 y 88. "Los dos estaban perseguidos por el régimen franquista", explica Enrique Vila, que precisa que él, que "nació en el año de la bomba atómica sobre Hiroshima", creció en una familia catalana exiliada "pero absolutamente en un ambiente venezolano". "Estudié preescolar, primaria, secundaria y universidad en Venezuela", señala.

Desinformación, injerencismo y diálogo

Enrique Vila Planes se encuentra durante unas semanas en Barcelona, ha viajado a Bélgica y Francia y no esconde su decepción no solo por el "desconocimiento abismal" que detecta sobre lo que ocurre en su país, sino por la dificultad que encuentra para transmitir información sobre la realidad venezolana: "No hay tiempo de exponer y pareciera que el público no tiene tiempo de oir, lo que propicia que los propietarios de los medios de comunicación y aquellos que controlan las redes sociales simplifiquen al nivel casi infantil lo que está sucediendo".

Cien venezolanas y venezolanos hacen llegar al Parlamento Europeo un mensaje de rechazo a la injerencia y un llamamiento al diálogo

El pasado martes 19 de febrero, explica, un grupo de más de cien venezolanas y venezolanos, de trayectoria ideológica y profesional muy diversa, hicieron llegar a la oficina de la presidencia del Parlamento Europeo en Bruselas, una Carta-Documento abierto en el cual plantean "dos cosas esenciales: rechazo total a la decisión injerencista que dicho parlamento tomó al reconocer al auto-nombrado 'presidente interino' de Venezuela; así como hacer un llamado al diálogo (inter)nacional entre iguales y a la paz".

"La imagen que se pretende dar sobre Venezuela se agiganta con un fantoche"

Se implicó personalmente en esta iniciativa pero no disimula su desazón ante el tratamiento informativo que se da en Europa a lo que ocurre en Venezuela. "No vale la pena en una entrevista ponerse a defender al sistema o al régimen, como lo dicen, con un acento muy fuerte en la ‘e’ como si en España y Europa no hubiera regímenes de tal o cual signo". "Creo que los medios de comunicación son implacables hoy en día", "la imagen que se pretende dar sobre Venezuela se agiganta con un fantoche que se autodeclara presidente interino, se autoproclama y a eso se le da una enorme publicidad y también una imagen tremendamente negativa del presidente Maduro. Se maneja una polaridad extrema entre negro y blanco o bueno y malo o dictador y demócrata, y así sucesivamente la gente va digiriendo sin ningún tipo de matiz y sin ningún tipo de conocimiento alternativo". 

¿Qué va a pasar en Venezuela?

El protagonismo creciente de la Administración norteamericana en los asuntos venezolanos, el reconocimiento de Juan Guaidó como "presidente" impulsado por Donald Trump, el intento de deslegitimar la presidencia de Nicolás Maduro, la utilización de ayuda humanitaria como arma política y la escalada de tensión en la frontera con Colombia hacen temer un grave deterioro de la situación, que podría desembocar en enfrentamientos armados. Enrique Vila señala las repercusiones que ello podría tener en toda la región:

"Si hay una intervención militar colombo-estadounidense en Venezuela, las consecuencias son imprevisibles. Puede afectar al subcontinente y nadie sabe el rol que puede jugar México en este conflicto, con López Obrador de presidente. Por lo tanto no es algo que se vaya a subestimar. Entraríamos en una fase histórica, porque tampoco sabemos cual es el rol que China y sobre todo Rusia estarían dispuestos a jugar".

Pero este escenario, el de la intervención militar, es solo uno entre los posibles. Enrique Vila contempla cinco:

Cinco posibles escenarios

El primero,  que el actual Gobierno siga en el país, "con cierto apoyo del pueblo, obviamente, surfeando en las aguas turbulentas. No sé cuánto tiempo podría durar ese escenario", advierte.

El segundo  es el de "la intervención, militar o no, que produzca la caída del régimen, y eso implicaría implantar un régimen de fuerza, de verdadera fuerza, neofascista. Con una oposición de un tercio de venezolanos que han hecho suyo el pensamiento de Hugo Chávez es difícil que se implante un régimen que no sea por la fuerza".

La tercera posibilidad que plantea Vila es la que ambiciona, obviamente, aunque señala de entrada la enorme dificultad: "Tomar el cielo por asalto, como diría Marx, y realmente comenzar un proceso más socialista. En Venezuela no hay ningún régimen socialista. Eso es absolutamente ridículo, plantear que existe socialismo en Venezuela, como no ha existido en ninguna otra parte del mundo. Una cosa es un capitalismo de Estado, llamado postcapitalismo, y otra es socialismo. La transición socialista es algo que es muy difícil que se dé en un solo país. Es una vieja discusión, de la época de Stalin, y mucho menos que se dé en un país subdesarrollado, neocolonizado y dependiente, como es el caso de Venezuela. Absolutamente imposible".

"La balcanización, un proyecto muy querido por sectores en Estados Unidos"

El cuarto escenario es "la balcanización de Venezuela, proyecto muy querido por sectores en Estados Unidos. Dividir Venezuela en cuatro o cinco pedazos, para lo cual se ha estado haciendo un trabajo de zapa, de sabotaje, de división, de ir tomando territorio".

Y el quinto escenario que dibuja es terrible. "Hace de Venezuela la Libia latinoamericana, con la finalidad de destruir también Nicaragua, Cuba o cualquier otro proyecto de desarrollo independiente con respecto a Estados Unidos", concluye.

Crisis económica, "ayuda humanitaria" y tensión en la frontera

La población venezolana padece los efectos severos de una crisis económica de gran envergadura. Enrique Vila considera que se trata de una crisis "inducida, con la hiperinflación, el sabotaje, los bloqueos económicos y financieros, incluyendo a la UE, que ha jugado un rol muy fuerte. Inglaterra se niega a devolverle el oro a Venezuela. Los bancos en Europa tienen bloqueadas las cuentas venezolanas, etc. Es un robo descarado, es un aprovechamiento con fines inclusive inconfesables….".

"Pretender el envío de una ayuda de 20 millones de dólares, cuando se apropian de 30 mil millones, es absolutamente ridículo"

Y en este contexto, con problemas de suministro de productos básicos, era previsible la tensión en la frontera con Colombia, con la campaña de la oposición en torno al transporte de "ayuda humanitaria" procedente de Estados Unidos. "Ellos han tenido ya algunas derrotas", asegura nuestro interlocutor.  "Además, pretender el envío de una ayuda de 20 millones de dólares, cuando se apropian de 30 mil millones, es absolutamente ridículo", según él.. "Lo más significativo", añade, "es que la Cruz Roja Internacional (CICR) se ha opuesto a que se utilice la palabra ‘humanitaria’", porque ese término guarda relación con los principios de la organización de neutralidad, independencia e imparcialidad.

¿Divisiones en el ejército?

"Siempre hay fisuras, por supuesto. Traidores hay. Uno duerme con el enemigo", reconoce Enrique Vila cuando se le pregunta por un factor clave en la actual situación política venezolana. Las fuerzas armadas. "Esto es un aprendizaje que adquirimos después del golpe de Estado contra Allende en 1973, impulsado por Kissinger y Nixon. Nosotros sabemos que uno siempre duerme con el enemigo. El asunto es que siempre ha sido detectado hasta ahora. Ha sido parado cualquier intento. Pero hay que tener en cuenta todo el esfuerzo que hizo Chávez no solo por desarrollar una nueva doctrina sobre las fuerzas armadas bolivarianas nacionales, sino también la creación del quinto componente que es la milicia. Seguirá creciendo la milicia, llegará a contar con dos millones de milicianos, y las implicaciones que tiene eso sobre todo para la organización popular, la unión cívico-militar. Cuando a mí me dicen, bueno, es que los militares son unos corruptos, yo les contesto sí, hay militares corruptos. ¿Y es que acaso los civiles no son corruptos? Son seres humanos, como los civiles. Se aprovechan algunos de su puesto, ¿y es que acaso los civiles no se aprovechan de sus cargos?"

Arquitecto, formado en Berkeley, a finales de los 60

Cuando Enrique Vila habla sobre sus pronósticos y métodos de análisis explica también las bases de su propia estructuración intelectual. Cuenta que se formó como arquitecto "con una visión muy de vanguardia sobre teorías y métodos de diseño y planificación". "Esto marcó toda mi vida, hasta ahora, con 74 años de edad", asegura.

Pudo estudiar durante casi tres años en la Universidad de California, en Berkeley, "bajo la dirección de un profesor alemán, Horst Rittel, doblemente importante por lo que representaba en ese momento". Eran los últimos años 60, hasta inicios del 71. "Guerra de Vietnam, protestas estudiantiles y también de profesores". Recuerda "los tres días en los que todas las universidades de Estados Unidos fueron cerradas, con la represión de la Guardia Nacional contra estudiantes en la universidad de Kent, la de Jackson donde murieron estudiantes blancos, estudiantes negros…, la lucha contra Nixon y otros personajes del Gobierno de Estados Unidos en su fase imperialista en Asia".  

Horst Rittel, según él, se adelantó a Zigmunt Bauman con su "sociedad líquida". "Describió lo que en esencia hacemos los diseñadores y planificadores, los tecnopolíticos, como algo distinto de lo que hacen los científicos", explica.

El cambio bolivariano

Enrique Vila no disimula sus discrepancias con el Gobierno de Nicolás Maduro, pero reivindica el "cambio estructural importante", que según él se ha producido en Venezuela durante los últimos 20 años, cambio "que se identifica como revolución bolivariana".

Cree que sobre esas transformaciones a Europa no ha llegado absolutamente ninguna información substancial. Y pone ejemplos de opacidad en torno a determinadas políticas: "La visibilidad que se le ha dado a toda la población, antes invisibilizada o que incluso no tenía identidad. Los servicios educativos y de salud gratuitos que se han establecido en estos veinte años. La construcción de más de 2.200.000 viviendas para los pobres, para los marginados, estableciendo diferencias entre aquellos que pueden pagar algo, inclusive aquellos que no pueden pagar nada. Eso implica darle vivienda a más de 10 millones de personas,... cuando aquí en España están los desahuciados por la banca, con el apoyo judicial y policial".

Vila Planes, como arquitecto especializado en diseño y planificación, ha desarrollado un proyecto urbanístico, en torno a un nuevo tipo de ciudad.

La ciudad comunal

"En el proceso de la llamada revolución bolivariana, uno de los planteamientos, a partir del año 2006, es el socialismo del siglo XXI, y dentro de ello está el énfasis que le dio Hugo Chávez a las comunas y a la conformación de un estado comunal", explica Vila, y cita al filósofo marxista hungaro István Mészáros para describir la idea de la "ciudad comunal" como "injertos en el territorio, basados en un nuevo modo no sólo de producción sino de vida, que incluya no solamente el consumo sino también la disposición de los desechos, en una sociedad como la que vivimos hoy en día, que sencillamente está contaminando todo el planeta, no solamente el aire sino también la tierra, las aguas...". "La intermediación entre la comuna y el Estado comunal es la ciudad, y tiene que haber un nuevo tipo de ciudad", apunta.

"Injertos en el territorio, basados en un nuevo modo no sólo de producción, sino de vida"

Una idea "basada en la resolución de la contradicción ciudad-campo, en la organización de trabajadores y trabajadoras asociadas en vez de asalariadas, la conformación de comunas y la economía circular en vez de una economía lineal, que provoca desastres en todo el planeta".

El lugar de Venezuela en el mundo

Más allá del rigor periodístico en el tratamiento que conceden los medios a la realidad latinoamericana, el arquitecto Vila Planes reconoce que no es fácil explicar con brevedad "la singularidad geohistórica de Venezuela". "Eso de la geohistoria lo aprendí obviamente tanto de mi abuelo como de mi padre…", insiste.

Su abuelo Pau Vila, recuerda, "hizo la geografía de Catalunya, la de Colombia y la de Venezuela. Y su padre Marc Aureli, "la geografía económica de Venezuela, con una rezonificación, es uno de los dos únicos casos, que se sepa, de padre e hijo geógrafos, que dejan una huella muy fuerte en la historiografía de Venezuela.

Para Enrique Vila es importante remarcar "el lugar geopolítico, estratégico, que ocupa Venezuela en el panorama occidental". "En Venezuela, independientemente del petróleo, del oro, diamantes, coltan, tierras raras y otros menudos asuntos, tenemos la mayor costa sobre el Caribe, tenemos salida al Atlántico, tenemos una vieja tradición guerrera caribeña, rodeados de Holanda, Inglaterra, Estados Unidos, la OTAN, y ahora, con el dominio de la OTAN sobre Colombia, Inglaterra sobre Guyana, estamos cercados.

La ocupación del "patio trasero"

La implicación del Gobierno de Donald Trump en Venezuela plantea dudas sobre el  retorno de Estados Unidos a las políticas de intervención América Latina.

"Han tenido éxito con los golpes de Estado parlamentarios, como los llaman ahora, en Honduras, Paraguay y Brasil, y la instauración de gobiernos de ultraderecha en esos países, a través de mecanismos democrático-electorales, muy controlados por supuesto, pero una cosa son los gobiernos y otra los pueblos", señala Vila Planes. "Las oligarquías ya no tienen nada que decir, salvo mantener sus privilegios".  En una aportación que realizó recientemente en el debate abierto por Espacio Público, en torno a la existencia de un cambio de ciclo en América Latina, él mismo señalaba que "cada vez hay mayor comunicación y solidaridad entre los pueblos" y "que obviamente es muchísimo el camino por recorrer". "Los gobiernos de derecha pueden tratar de evitar tales procesos de comunicación y solidaridad pero los pueblos van adfquiriendo experiencia e iran superando los obstáculos".

Los pueblos en América Latina se están comunicando y una vez más Venezuela juega un rol geo-histórico-estratégico, no solo geopolítico, insiste en la entrevista. Somos Sudamérica pero somos Caribe. Ningún otro país tiene esa dualidad. "Lo veremos, o lo verán las nuevas generaciones en la historia, en la medida en que los pueblos se vayan desarrollando y se vayan comunicando verán quienes ocupan qué en el patio trasero latinoamericano".