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Erdogan Europa, Turquía, el gas y la ausencia de diálogo constructivo

Las tensiones en el Mediterráneo oriental enfrentan a la Unión Europea y Turquía. Las dos partes se cruzan amenazas de sanciones esquivando la vía del diálogo. El presidente Erdogan ha pedido a Bruselas "justicia, neutralidad y objetividad" ante una crisis de difícil solución si no comienza pronto un diálogo constructivo.

El presidente turco Tayyip Erdogan. REUTERS.
El presidente turco Tayyip Erdogan. REUTERS.

Eugenio garcía gascón

La causa de buena parte de los problemas que sacuden el Mediterráneo oriental es la ausencia de un diálogo fluido y razonable entre la Unión Europea y Turquía. Los europeos deberían entender que su visión del mundo no coincide necesariamente con la que se tiene desde Ankara y que pueden ser tan legítimos los intereses de unos como los de otros.

¿Debe la UE imponer sanciones a Turquía?

La semana pasada el jefe de la política exterior europea, Josep Borrell, amenazó con imponer a Ankara nuevas sanciones con el fin de forzar la interrupción de las actividades exploratorias de gas en el Mediterráneo oriental, sanciones que podrían incluir el bloqueo de los puertos europeos a barcos turcos, así como dirigirse contra individuos y barcos específicos, e incluso sanciones económicas, un paso que se estudiará en la próxima cumbre europea del 24 y 25 de septiembre.

¿Son realistas esas posibles sanciones?

No son realistas y no está claro que la UE vaya a aprobarlas, aunque no hay que descartarlas. Sin embargo, Europa y Turquía comparten intereses geopolíticos en lo tocante a la energía, intereses que solo prevalecerán si se impone el sentido común.

¿Cuáles son los intereses compartidos?

Uno de los más importantes es el tránsito de energía a Europa a través de Turquía, energía procedente principalmente de Rusia y el Cáucaso. Además, el gasoducto de 1.850 kilómetros que atraviesa la península de Anatolia suministra a Europa gas de Azerbayán y el mar Caspio.

 ¿Hasta qué punto necesita Europa esa energía?

La UE es uno de los principales mercados del mundo en lo tocante a importación de energía, especialmente de gas natural, dependiendo de energía que a menudo procede de regiones inestables y con conflictos geopolíticos.

¿Qué ocurre con el gas ruso?

La intervención rusa en Crimea y las tensiones periódicas con Europa podrían incidir negativamente en la importación de gas ruso, de ahí que Bruselas quiera diversificar el suministro de energía. En la actualidad, países como los estados bálticos, Eslovaquia, Moldavia, Bulgaria y otros dependen casi exclusivamente del gas ruso.

¿Constituye un problema el islamismo moderado del presidente Recep Tayyip Erdogan?

No tendría que ser un problema. Europa debería comprender que el islamismo moderado no es su enemigo y que la UE no debe ser un selecto club cristiano que excluye al islam moderado como en la práctica está ocurriendo.

¿De qué manera inciden las actuales tensiones entre Grecia y Turquía?

Lo correcto sería que Europa propiciara un diálogo directo o a través de mediadores entre Grecia y Turquía

La UE se posiciona al lado de Grecia pero al mismo tiempo no puede poner en peligro la importación de gas. Lo correcto sería que Europa propiciara un diálogo directo o a través de mediadores entre Grecia y Turquía para resolver las disputas marítimas en el Egeo. En caso contrario, el suministro de gas podría estar en peligro.

¿Cómo podría responder Ankara si se concretan sanciones de la UE?

La UE es el principal socio comercial de Ankara y existe el peligro de que las dos partes entren en un círculo vicioso de sanciones y contrasanciones que redundaría en perjuicio de ambas partes y no contribuiría a la resolución de la crisis sino que la complicaría.

¿Existe un consenso para aplicar sanciones a Turquía?

No. En la última reunión de ministros de Exteriores europeos se amenazó con las sanciones, pero hay países que están tratando de impedir que se llegue a ese punto, como es el caso de Alemania, o la misma presidencia de la UE. A diferencia de Francia, Alemania es partidaria de resolver el problema mediante el diálogo. Por su parte, Turquía ha advertido que no se doblegará si se le aplican sanciones y que seguirá explorando el Mediterráneo oriental en busca de gas.

¿Existen precedentes de sanciones europeas contra Turquía?

Sí. La UE ha impuesto sanciones económicas contra Turquía en los últimos años para satisfacer a Grecia y Chipre, pero Ankara considera que se trata de sanciones simbólicas que no tienen ninguna incidencia en la economía del país.

¿Qué está haciendo el presidente Emmanuel Macron para defender sus intereses particulares?

 Francia convocó el jueves una reunión de los países mediterráneos de la UE para reforzar su posición particular. España e Italia son los países de este grupo que ven con mayor recelo la belicosa posición de París.

¿Cómo podría la UE endurecer las sanciones?

El volumen de las exportaciones turcas a la UE es la mitad de todas sus exportaciones. En 2019 el comercio bilateral alcanzó los 180.000 millones de dólares, lo que constituye el pilar fundamental de la economía del país. Si la UE impone sanciones a la importación de bienes y productos turcos, Ankara podría responder con la misma moneda, de manera que las dos partes sufrirían las consecuencias. No hay que olvidar que durante muchos años, Turquía ha respondido con políticas de reciprocidad ante disputas políticas y económicas, y que lo ha hecho así tanto con Estados Unidos como con la UE.

¿En qué áreas podría Turquía hacer daño a la UE?

Además de incidir negativamente en la economía europea, Erdogan dispone de la carta de los refugiados. Ankara podría abrir sus fronteras y permitir el éxodo de cientos de miles de refugiados congelando el acuerdo sobre esta materia con la UE. También podría ralentizar la cooperación de seguridad incluyendo la cooperación en lucha antiterrorista. Estas circunstancias permiten pensar que la UE no impondrá sanciones realmente duras contra Turquía a pesar de las amenazas en ese sentido.

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