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Erdogan inaugura el nuevo aeropuerto de Estambul con la aspiración de ser el mayor del mundo

Situado a a 35 kilómetros del centro de la ciudad turca, cerca del Mar Negro, el nuevo aeródromo arrancará tímidamente, con apenas cinco rutas de Turkish Airlines, pero aspira a conectar más de 50 destinos nacionales y 250 internacionales

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Vista de unas de las terminales del nuevo aeropuerto de Estambul, antes de su inauguración oficial. REUTERS/Murad Sezer

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, inauguró este lunes el nuevo Aeropuerto de Estambul, que aspira a recibir a 200 millones de pasajeros en 2028 y convertirse en el mayor aeródromo del mundo. "Estambul no es sólo nuestra ciudad más grande, sino también nuestra marca más apreciada", explicó Erdogan en la ceremonia, transmitida en directo por televisión.

El nuevo aeropuerto, inaugurado parcialmente, necesita culminar una mudanza sin precedentes en la historia de la aviación mundial y cumplir unas expectativas que generan no pocas suspicacias a corto plazo para poder hacer realidad su aspiración de ser el mayor del mundo.

El aeropuerto se ha diseñado en sucesivas fases que ocuparán un total de 76,5 millones de metros cuadrados. A 35 kilómetros del centro de Estambul, en la periferia noroccidental de la ciudad cerca del Mar Negro, el nuevo aeródromo arrancará tímidamente, con apenas cinco rutas de Turkish Airlines, pero aspira a conectar más de 50 destinos nacionales y 250 internacionales.

El aeropuerto de Atatürk de Estambul, hasta ahora el mayor de Turquía y el quinto de Europa en volumen de pasajeros, seguirá parcialmente en servicio para acoger vuelos de carga aún cuando todas las aerolíneas de pasajeros hayan migrado al nuevo.

El presidente de de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, con su esposa Emine Erdogan y otras autoridades en la ceremonia de inauguración oficial del nuevo Aeropuerto de Estambul. REUTERS/Murad Sezer

Asumirá el tráfico que hasta ahora ha soportado el aeropuerto de Ataturk, sin capacidad ya para seguir creciendo. Sin embargo, la empresa gestora, IGA, no prevé que la mudanza se produzca hasta finales de diciembre, momento en el cual las nuevas instalaciones podrían comenzar a gestionar unos 90 millones de pasajeros al año, con vistas a alcanzar los 200 millones en una década.

Durante la inauguración oficial, el presidente turco anunció que el aeropuerto se llamará Estambul, como la ciudad, poniendo fin a las especulaciones sobre el nombre.

La ceremonia de inauguración ha coincidido con el Día de la República, festivo en Turquía, y contó con la asistencia de varios jefes de Estado y Gobierno extranjeros, entre ellos los presidentes de Kirguizistán, Albania, Macedonia y Serbia.

Vista del nuevo aeropuerto internacional de Estambul antes de su ceremonia de inauguración, en Estambul (Turquía). EFE/ Erdem Sahin

Una vez terminado, contará con más de 500 puestos de facturación, más de 140 puertas de embarque y 42 kilómetros de cintas transportadoras para mover las maletas por el interior de las instalaciones, según las cifras facilitadas por la empresa gestora (IGA), que presume de tener un "gigante" entre manos.

En materia de accesos, el nuevo aeropuerto cuenta como principal aliciente una estación de metro aún por construir y que en principio no estará abierta hasta 2019, por lo que por ahora el acceso en transporte público deberá hacerse mediante autobús: habrá 18 paradas en la ciudad.

Las instalaciones contarán en 25 años con 40.000 plazas de aparcamiento, así como habitaciones de hotel en el propio aeródromo.

Repercusión económica

La inversión ha superado los 10.000 millones de euros, pero el consejero delegado de IGA, Kadri Samsunlu, defendió la semana pasada en la presentación ante la prensa en Estambul que redundará en cuantiosos beneficios para la economía turca. Así, estima que en 2025 se habrán generado 225.000 empleos y el impacto económico rondará el 4,89 por ciento del PIB.

Vista de los accesos del nuevo aeropuerto internacional de Estambul antes de su ceremonia oficial de inauguración, en Estambul (Turquía). EFE/ Erdem Sahin

Las arcas públicas, además, obtendrían 22.200 millones de euros adicionales, según estas cifras, en las que se analiza también el empuje que tendrá la nueva construcción para una zona aún sin explotar. Solo en materia inmobiliaria, IGA calcula que se generarán 4.400 millones de dólares (más de 3.800 millones de euros) de valor adicional en este área.

Para hacer posible esta megaobra, más de 4.000 obreros han trabajado (y siguen trabajando) a pie de pista. Precisamente esta masa laboral ha sido uno de los principales motivos de preocupación, después de que se hayan registrado numerosas movilizaciones por falta de seguridad y problemas en los pagos de salarios.

Samsunlu reconoció la semana pasada que una treintena de trabajadores han perdido la vida en estas obras desde su inicio, en mayo de 2015. Varias decenas fueron detenidos el mes pasado por protagonizar las mayores protestas hasta la fecha.