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Estercho de Mesina El túnel submarino que podría unir Sicilia a Italia tras 30 años de fiascos

Para el italiano de a pie, el proyecto suena a la enésima promesa incumplida. El mismísimo Silvio Berlusconi, cerró su presidencia sin haber llevado a cabo una de las grandes obras que el país transalpino todavía no tiene. El túnel submarino, que costaría unos 1.600 millones de euros, mediría 4 kilómetros y se encontraría a 150 metros de profundidad. 

Foto panorámica del estrecho marino que separa la isla de Sicilia de la Italia peninsular / Wikipedia
Foto panorámica del estrecho marino que separa la isla de Sicilia de la Italia peninsular / Wikipedia

Aunque parezca mentira, hace muchos años que se puede llegar a tierras sículas en tren. ¿Cómo puede ser posible si Sicilia es una isla? Se da el caso de que si un viajero, procedente por ejemplo de Roma, quisiera llegar a la ciudad de Palermo, la capital de dicha región transalpina; tras unas cinco horas de trayecto llegaría a una estación, todavía en Calabria, donde podría ver cómo los vagones de un tren pueden ser aparcados en el interior de un ferry. En menos de media hora, el pasajero vería desembarcar dichos vagones en la otra orilla, en la estación ferroviaria de Messina, en Sicilia. Exacto: todavía no existen comunicaciones terrestres entre Sicilia y el resto de Italia. Ni puentes, ni nada. Aunque la anchura del Estrecho de Messina mida tan sólo 3 kilómetros.

El Gobierno itálico de Giuseppe Conte, después de 30 años de promesas, podría estar barajando un nuevo proyecto para unir definitivamente Sicilia con el resto de Italia. Esta vez, al contrario respecto a los planteamientos anteriores, ya no se medita la idea de un puente, sino de un túnel submarino. Dicho proyecto no es todavía definitivo, pero esta semana la prensa italiana ha informado de ello con mucho detalle, porque actualmente sería la obra que más convence al Ejecutivo italiano. Según confirma el propio Gobierno transalpino, si la idea sigue adelante, estará sobre la mesa ante la UE en el contexto del Fondo de Recuperación Europeo (European Recovery Fund). "Para el Estrecho de Messina tenemos que pensar en una obra maestra de la ingeniería", ha dicho hace unos días el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

El proyecto de un túnel submarino, según la prensa del país, debería costar igual que un puente o incluso menos; y además no habría más que repetir los proyectos análogos en otras partes del mundo. El túnel se encontraría a 150 metros de profundidad y tendría una longitud de unos 4 kilómetros, escribe el conocido diario italiano La Repubblica, situándose entre las localidades de Reggio Calabria y Messina. El coste total, según Giovanni Saccà, el ingeniero italiano al mando del proyecto; oscilaría "entre los 1.000 y los 1.600 millones de euros", dependiente del número de carriles deseados para los coches, los trenes y los camiones: "En cualquier caso, costaría mucho menos respecto a los puentes diseñados en el pasado", explica. y estaría listo, dice, en 5 años. El proyecto del túnel prevé también un alargamiento de otros 30 kilómetros para que los trenes AVE italianos puedan mantener la velocidad de 200 kilómetros por hora. Para otros expertos, sin embargo, el túnel submarino tiene mayores riesgos, debido a la actividad sísmica de la zona. Por ello, el mejor proyecto sería igualmente el de un puente colgante, sin ningún pilar anclado en el mar.

Para el transalpino de a pie, el proyecto suena a la enésima promesa que, ya a priori, se sospecha que va a permanecer incumplida. Algún que otro presidente del Gobierno transalpino, de hecho, ha dejado su cargo sin llegar a realizar el famoso ponte sullo Stretto. Entre ellos, el magnate Silvio Berlusconi (1994, 2001-2006 y 2008-2011) y el niño prodigio de la política italiana, Matteo Renzi (2014-2016). Otra cosa es que Giuseppe Conte, en el cargo como primer ministro desde junio de 2018, quiera aprovechar su gran popularidad en las encuestas -debido a su gestión de la crisis del coronavirus- para relanzar una de las grandes obras italianas todavía pendientes de ejecutar.

El proyecto del túnel submarino, desde un punto de vista social y empresarial, apunta a que el área se convierta en un gran centro industrial del Mediterráneo, uniendo, en todos los sentidos, las dos grandes ciudades del Estrecho: Reggio Calabria y Messina. "Es posible que el puente no se realice necesariamente entre los puntos más cercanos, sino tratando de minimizar los desplazamientos entre ambas ciudades", explica Giovanni Saccà, quien añade: "No se trata sólo de resolver los problemas de conexión relativos a los viajes de larga duración, sino de crear las condiciones capaces de unir las áreas urbanas de Messina y Reggio Calabria en una gran zona metropolitana situada en el centro del Mediterráneo" que, atendiendo a los datos ofrecidos por Saccà, se convertiría en "la séptima ciudad de Italia y la tercera del Sur".

Pero ¿por qué lleva todavía tanto tiempo Sicilia sin estar unida al resto de Italia? Atendiendo a las hemerotecas, la primera vez que se habló en serio de un puente fue en el año 2002, cuando el ex cavaliere Silvio Berlusconi se empeñó fuertemente en su construcción, en un contexto político en el que el entonces primer ministro siempre quiso demostrar que era algo mucho más que un magnate, al poder liderar la realización de una enorme obra pública. En 2006, sin embargo, Berlusconi perdió las elecciones y el centroizquierda de Romano Prodi aparcó el proyecto. Tras la austeridad económica del premier Mario Monti (2011-2013) como consecuencia de la crisis de la deuda pública italiana, todo siguió paralizado. La idea volvió tímidamente a la agenda con Renzi, pero sin éxito. Hasta hoy, el sector ambientalista del Movimiento 5 Estrellas (M5E) fundado por Beppe Grillo, se ha mostrado siempre muy reacio a la idea.

El Estrecho de Messina es el canal que separa la isla de Sicilia, la más grande del Mar Mediterráneo, del resto de la Península Itálica. En ámbito marítimo, es el tramo que une el Mar Tirreno al Mar Jónico, aguas que bañan tanto las costas de Sicilia, como de Calabria. Mide un total de 33 kilómetros de norte a sur y su punto más estrecho tiene unos 3 kilómetros de anchura, aunque en otros puntos puede llegar a medir incluso 16 kilómetros.

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