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Los eurodiputados reclaman jugar un papel en el Fondo de Recuperación y alertan del peligro de dar poder de veto a Países Bajos

Los eurodiputados y eurodiputadas del Parlamento Europeo, como autoridad presupuestaria, no entienden que la institución no juegue ningún papel para otorgar las ayudas del plan anticrisis.

Mark Rutte, Angela Merkel, Ursula von der Leyen y  Emmanuel Macron, reunidos en Bruselas. EFE.
Mark Rutte, Angela Merkel, Ursula von der Leyen y Emmanuel Macron, reunidos en Bruselas. EFE.

IRENE SÁNCHEZ ARTERO

Todas las miradas están puestas en el Edifico Europa de Bruselas desde hace dos días. Allí llevan más de 24 horas reunidos los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea para dar luz verde al Fondo de Recuperación, un instrumento pensado para sacar del barro a los países más castigados por la pandemia, y al presupuesto de la UE para los próximos siete años. Sin embargo, tan importante como alcanzar un acuerdo por unanimidad entre los 27 es que la Eurocámara esté satisfecha con la propuesta acordada, porque sin su visto bueno, no saldrá adelante.

El Parlamento Europeo, como autoridad presupuestaria, tiene en sus manos el poder de bloquear el acuerdo si no le parece suficientemente ambicioso. El presidente de la institución, David Sassoli, quiere jugar un papel activo en su mandato y ayer aprovechó para recordar que no aprobará un acuerdo que no se ajuste a unos mínimos. "Si queremos que haya recuperación, no podemos actuar sin garantías de financiación constantes y a largo plazo", ha señalado.

Desde la Eurocámara apuestan por la importancia de alinear las reformas nacionales a las prioridades de la Comisión Europea: transición ecológica y digital. Abogan por "una Europa más resiliente" y exigen que, como voz de la ciudadanía, tengan un papel en la aprobación del acceso a las ayudas del Fondo de Recuperación.

Este es el punto de la gobernanza que lleva resonando desde hace dos días con alta intensidad en Bruselas. En la propuesta que ha puesto encima de la mesa el presidente del Consejo, los Estados miembros aprobarían los programas nacionales de reforma por mayoría cualificada y después sería la Comisión Europea la que diera luz verde al desembolso. Por tanto, la Eurocámara no jugaría ningún papel, a pesar de ser autoridad presupuestaria.

Además, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha ido un paso más allá para contentar al primer ministro holandés y ha propuesto un "superfreno de emergencia". Este mecanismo implicaría que cualquier país de la Unión Europea podría, en el plazo de tres días, elevar sus dudas sobre un plan nacional en una reunión de ministros de Economía y Finanzas (Ecofin) o en una cumbre europea y bloquear las ayudas a un determinado país.

Urtasun: "El gran problema es que se deja fuera de cualquier decisión al Parlamento Europeo y no estamos nada contentos"

El eurodiputado de Catalunya en Comú, Ernest Urtasun, alerta del peligro que implica "transferirle el poder de veto a un solo Estado". Según comenta, la aprobación de este mecanismo haría "inoperativo el instrumento, porque quedaríamos en manos de cualquier país". Así, ha aprovechado para advertir que el veto podría llegar por parte de Países Bajos, pero también de Hungría.
Además, según ha añadido, "el gran problema es que se deja fuera de cualquier decisión al Parlamento Europeo y no estamos nada contentos". Ha adelantado que la Eurocámara "protestará a buen seguro si se mantiene esta oferta y peleará por jugar su papel".

Por parte de Ciudadanos, el eurodiputado Luis Garicano, también comparte con su compañero Urtasun el pesar por el ninguneo a la Eurocámara. "El borrador del Consejo para contentar a Rutte tiene un contenido intergubernamental, en el que en el que el Parlamento Europeo prácticamente no tiene ningún papel y garantiza al enfrentamiento periódico entre países", ha comentado.

Así, ha advertido que "se está pidiendo a los Estados miembros que asuman un papel que no les corresponde ahora, porque es competencia de la Eurocámara vigilar el cumplimiento en los presupuestos". "Al sugerir que controlen ellos los presupuestos, garantiza que estaremos en una situación de enfrentamientos continuos y no creo que sea una solución para Europa", ha concluido.

Rego: "Esto empieza a tener mucho tufo a 2008"

La eurodiputada de Izquierda Unida, Sira Rego, ha denunciado "el control inasumible que pretende establecer Países Bajos" y ha advertido a Rutte que no puede "decidir el futuro de España e Italia". "Esto empieza a tener mucho tufo a 2008", ha lamentado. "La solidaridad y la unidad de la que habla Merkel no existe", ha añadido.

Por último, el eurodiputado y militante de Anticapitalistas, Miguel Urban, ha lamentado que "una vez más, las bonitas palabras desaparecen y afloran las políticas neoliberales". Ha denunciado que "esa Unión Europa del austerifibio, de las reformas estructurales y de los hombres de negro" haya reducido "el aporte necesario para el fondo de reconstrucción de la pandemia". Así, lamenta que se condicionen estas ayudas a nuevas reformas "en las que las clases populares paguen la cuenta de una crisis que ellos no han generado".

Público ha contactado con todas las formaciones políticas, pero desde el Partido Popular y el Partido Socialista han decidido no pronunciarse hasta que no finalice la cumbre europea.

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