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Fascismo La Izquierda Europea advierte sobre los vínculos entre la extrema derecha y el neoliberalismo

Representantes de distintas organizaciones progresistas analizan en Bilbao el crecimiento de las formaciones ultras en el continente. El debate ha tenido lugar en el marco del Foro organizado por el Partido de la Izquierda Europea en el Palacio Euskalduna.

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Colectivos de ultraderecha se dirigen a la plaza de Sant Jordi de Barcelona, durante una manifestación en defensa de la unidad nacional. EFE/Toni Albir

Cosas del destino y coincidencias de la agenda. Con apenas una semana de diferencia, el Palacio Euskalduna de Bilbao ha sido escenario de la enfermedad primero y del remedio después: siete días después de que Vox proclamara allí su rechazo hacia los inmigrantes magrebíes, varias formaciones de la izquierda europea se han dado cita en una sala próxima para analizar cómo hacer frente al avance de la extrema derecha en el viejo continente.

"Desde las últimas elecciones europeas, los partidos de extrema derecha y populistas de derecha están aumentando en todas partes en Europa. Simultáneamente, las posturas xenófobas e islamófobas promovidas por los partidos de extrema derecha han ganado en audiencia y están impregnando cada vez más la retórica de los conservadores e incluso algunos segmentos de la democracia social", podía leerse en el programa del Foro Internacional que el Partido de la Izquierda Europea —integrado por grupos políticos de un amplio número de países— celebra este fin de semana en el Euskalduna y que aborda distintos temas de actualidad.

El debate sobre el crecimiento de la ultraderecha ha tenido como protagonistas a Pablo Livigni, investigador del Espaces Marx (Francia); el austríaco Walter Baier, coordinador político de la plataforma europea Transform!; Aurélie Maréchal, directora de la Fundación de los Verdes Europeos; y Cornelia Hildebrandt, representante de la Fundación Rosa Luxemburgo.

Los oradores coincidieron en un diagnóstico: el neoliberalismo y la extrema derecha tienen una "relación directa". Livigni, que fue el primero en hablar, llamó a “combatir la idea de que liberales y conservadores tienen mecanismos de defensa frente a la extrema derecha, porque no es verdad”. De hecho, advirtió que los partidos ultras "defienden algunas políticas complementarias a programas neoliberales". "Tenemos algunos gobiernos de derechas cuyas políticas se parecen mucho a lo que haría la extrema derecha", señaló. En tal sentido, advirtió que "los neoliberales no son la solución" para frenar este problema.

En su intervención, el representante de Espaces Marx se preguntó "quién está financiando" a los partidos de esa orientación ideológica y llamó a combatir las fake news que buscan situar al fascismo como "cosa de pobres". Mirando a fenómenos que están ocurriendo otras zonas de Europa, señaló que debe dejar de culpabilizarse a las clases populares por el ascenso de la ultraderecha en el continente, y subrayó que "la precariedad da la base electoral a la extrema derecha".

Por su parte, Baier habló sobre la relación que existe entre la extrema derecha y las élites políticas económicas. “La extrema derecha forma parte del proyecto de la clase dominante”. Se refirió concretamente al caso de Austria, donde los ultras del Partido de la Libertad forman parte de la coalición de gobierno con el Partido Popular.

"Hay que luchar contra la extrema derecha no sólo se lucha desde un punto de vista moral; necesitamos también una ideología política", afirmó. Luego proyectó una serie de gráficos que dibujaban una "relevante acumulación de votos" de la ultraderecha en Europa durante las elecciones realizadas durante los dos últimos años, llegando a sumar 22 millones de sufragios, lo que supuso una "subida enorme" a nivel del continente. "Existe un crecimiento asimétrico entre el voto de la izquierda y el de la extrema derecha", remarcó.

Aurélie Maréchal, representante de la Fundación de los Verdes Europeos, coincidió en advertir que "hay una relación directa" y una "profunda conexión" entre "el neoliberalismo y la extrema derecha". Citó casos como el del gobierno de Hungría, cuyas políticas contra la inmigración, "aunque violen los derechos humanos", no son debidamente respondidas desde el ámbito de la Unión Europea. En ese contexto, habló de un nuevo concepto de "democracia iliberal" o "democracia formal sin garantía de derechos" para la población, como ocurre en Austria, República Checa, Hungría o Polonia. Por tales motivos, habló de la confrontación entre una "democracia real" con "instituciones que no son democráticas".

Por su parte, Cornelia Hilderbrandt centró buena parte de su intervención en analizar el ascenso de Alternativa por Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), una formación que –según señaló la representante de la Fundación Rosa Luxemburgo- ha logrado crear una "coalición social" entre distintas clases. Dijo que el proyecto político de esa formación "es una síntesis entre el neoliberalismo y la ideología de derecha". De hecho, "se definen como una derecha conservadora que da respuesta a la destrucción del neoliberalismo".

"Si se analizan su propuestas políticas en el parlamento alemán –donde cuentan con 92 representantes-, veréis que muchas giran sobre seguridad, Policía o represión, así como contra el asilo político", comentó. Señaló además que "el tema europeo también está en el centro de su propuesta: vienen a defender el "Germany first frente al concepto de Europa".

Las recetas

Los oradores también hablaron sobre cómo hacer frente a estos retos desde la izquierda. "Tenemos que hablar de seguridad, por ejemplo, y reconocer que la gente necesita cierto sentido de protección", dijo Maréchal, quien llamó a "explorar posibilidades para combinar libertad y seguridad". Hildebrandt, por su parte, recomendó tener una "agenda propia" marcada por la defensa de unas instituciones "mucho más democráticas", así como "construir alianzas" y "defender los derechos humanos de manera intransigente". "A la vez, hay que dar respuestas a las preguntas a largo plazo: tenemos que analizar cómo podemos proteger a nuestras sociedades de la extrema derecha en Europa", alertó.

Estos aspectos también fueron comentados por los representantes de las distintas organizaciones que se encontraban en la sala. Marga Ferré, representante de la Fundación por la Europa de los Ciudadanos y Ciudadanas —perteneciente a Izquierda Unida—, advirtió precisamente que “luchar contra la extrema derecha no sólo significa combatir los valores que representa, sino que tenemos que fijarnos en las condiciones de vida de la gente". "La crisis generó peores condiciones de vida peores para la mayoría, y debemos tener respuestas para este tema", subrayó.