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El ex ministro de Defensa deja en evidencia a Blair y Brown

El Ejército británico combatió sin los medios adecuados en Irak y Afganistán

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE

De todos los escaños laboristas que están en juego en las próximas elecciones el de Geoff Hoon en Ashfield es uno que a Gordon Brown no le importaría perder. Hace una semana, Hoon encabezó la última, y fracasada, rebelión interna contra el primer ministro. Ayer, dejó en evidencia la asignación de fondos a las Fuerzas Armadas dictada por Brown cuando estaba al frente del Tesoro británico.

Hoon ocupó la cartera de Defensa durante la invasión de Irak en 2003 y ayer fue el primer miembro de los gobiernos de Tony Blair que comparece en la comisión de investigación de la guerra. El ex primer ministro se presentará ante la comisión el 29 de enero.

El antiguo ministro de Defensa intentó explicar por qué los preparativos logísticos de la invasión se iniciaron tan tarde y la razón de que no todas las tropas contaran con el material adecuado. Lo más peligroso para el actual Gobierno de Brown es que Hoon relacionó algunos de los problemas que sufren ahora las tropas en Afganistán con decisiones tomadas en 2003.

Hoon explicó que los recortes aprobados por Hacienda en septiembre de ese año obligaron a reducir la compra de armamento y dejaron al presupuesto de Defensa en una situación difícil: "Creo que es razonable asumir que si el presupuesto se hubiera gastado de la forma que queríamos hacerlo [en el Ministerio], esos helicópteros habrían entrado en servicio ahora", explicó a la comisión.

La oposición ha acusado a Brown en numerosas ocasiones de haber obligado al Ejército a combatir en condiciones precarias, en especial sin los helicópteros necesarios para evitar los peligrosos desplazamientos por las carreteras afganas.

Hoon también dijo que los preparativos militares de la invasión se vieron claramente perjudicados por las necesidades políticas de Blair. No le dejaron tomar muchas decisiones imprescindibles porque el Gobierno pensaba que eso pondría en peligro las negociaciones de una resolución en la ONU contra Sadam Hussein: "Cuando íbamos a las reuniones en Downing Street diciendo necesitamos ponernos en esto ya, nos decían calmaos, no podéis comenzar mientras el proceso diplomático esté en marcha".

El Ministerio de Defensa necesitaba seis meses para completar el equipamiento exigido para combatir en una zona desértica. Al final, se vio obligado a comprar ese material a través de procedimientos de urgencia que no garantizaban su reparto a las tropas. "Hay cosas que llegaron a tiempo y otras, no", admitió Hoon. "Muchos soldados entraron en acción con botas verdes [para climas fríos] Algunos no tenían las botas adecuadas".

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