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El exkayakista bosnio que salvó a decenas de personas en las riadas sigue sin su casa

Las inundaciones se llevaron su piso, mientras dirigía los rescates de una unidad especializada de bomberos. Las barreras burocráticas le impiden recuperarlo.

El exkayakista bosnio Abud Memisevic en las operaciones de salvamento de decenas de personas durante las inundaciones de Maglaj, al oeste de Sarajevo.

TARIK JABLIC/ EFE

SARAJEVO.- El río era la vida del exkayakista bosnio Abud Memisevic, de la ciudad norteña de Maglaj, hasta que hace casi un año unas devastadoras inundaciones se lo llevaron todo, su casa, las embarcaciones y hasta las medallas que había ganado ese antiguo miembro de la selección yugoslava y bosnia.

Durante las inundaciones del año pasado, Memisevic, de 55 años, salvó la vida a decenas de personas trabajando día y noche sin cesar como comandante de una unidad especializada de bomberos.

Los rescató del agua crecida del río Bosna, que dejaba en ruinas su ciudad, a unos cien kilómetros al oeste de Sarajevo.

Ahora, sin casa y ante las barreras burocráticas que le impiden recuperarla, ese hombre de gran coraje recuerda algunos de los episodios de rescate, como cuando una noche le mandaron a un edificio en el que el agua crecía con rapidez hacia el techo y en el que se había oído una voz que pedía socorro.

"Giraba en la embarcación, llamé, pero nadie contestaba. De repente escuché la voz de una mujer", explica Memisevic.

Finalmente la encontró en el medio de una habitación con el agua hasta más de la mitad del cuerpo, sin poder moverse e intentando agarrar presa del pánico una bolsa que se hallaba sobre el armario. Tuvo que bucear hasta ella y logró sacarla por una ventana rota.

"Al día siguiente la vi en la ciudad, y al verme ella, rompió a llorar. Yo también", recuerda el ex deportista y ex seleccionador bosnio de piragüismo en aguas tranquilas, que dice que también salvó a numerosos niños y bebés.

La casa donde vivía con su mujer y su hija de 16 años desapareció en la crecida. Su apartamento estaba en el primer piso, y abajo las oficinas del club de piragüismo local Natron, con embarcaciones y un pequeño gimnasio, que también desaparecieron en la riada.

Cuando el agua se retiró de la ciudad, Memisevic trabajó dos meses junto con otros voluntarios para limpiar Maglaj.

Se alojó con su familia en una pequeña casa de campo de su hermano, y desde entonces siete personas comparten los 35 metros cuadrados de esa vivienda, a unos siete kilómetros de la ciudad.

El hogar de Memisevic no era una vivienda de su propiedad sino del municipio, que se lo cedió hace años por sus méritos deportivos.
Sus dos solicitudes presentadas ante las autoridades locales para la reconstrucción de la casa fueron rechazadas, la primera porque supuestamente llegó con retraso, y la otra por carecer de certificado de propiedad.

Edificios municipales reconstruidos

No obstante, otros varios edificios municipales fueron reconstruidos, y en ellos residen ahora personas de los alrededores de Maglaj que perdieron sus bienes en deslizamientos de tierras que siguieron a las inundaciones, las más graves en más de un siglo en Bosnia y que devastaron grandes zonas del país balcánico.

"Entiendo que la situación es difícil y horrible. Memisevic es una de las personalidades más conocidas y favoritas de la ciudad, es conocido también fuera del país. Pero ahora nosotros no tenemos dinero para la casa en la que él vivió", declaró el alcalde de Maglaj, Mehmed Mustabasic.

"Tampoco hay a disposición otros edificios en nuestra propiedad, los que tenemos están ocupados también por personas que se quedaron sin nada", aseguró.

Según el alcalde, las autoridades locales están en contacto "con unas organizaciones extranjeras y esperan poder hallar pronto una solución para Memisevic y su familia".

El municipio de Maglaj, de unos 40.000 habitantes, sufrió daños por un total de unos 80 millones de euros, en edificios, la agricultura e infraestructuras, según datos de la Comisión municipal.

Memisevic, excampeón yugoslavo y bosnio en aguas tranquilas, fue miembro de la selección de la antigua Yugoslavia y luego, tras la desintegración de ese país, de Bosnia, hasta 2006. En su carrera ganó más de 200 medallas.

Ahora es secretario general de la Federación de piragüismo bosnia. También es árbitro con licencia internacional. Desde entonces, el club más importante de Bosnia de su disciplina y del que es el entrenador, no funciona.

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