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La falta de energía pone en riesgo la industria nipona

Las principales multinacionales japonesas se enfrentan al problema del mantenimiento de la producción

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La producción en cadena tiene uno de sus principales engranajes en el trabajo non-stop de las plantasfabriles, que encadenan tres turnos de ocho horas para mantener la fabricación constante. Pero ¿cómo asegurar el mantenimiento de la producción cuando falla el suministro eléctrico?

Las principales multinacionales japonesas se enfrentan a este problema. La falta de energía durante al menos tres horas en las plantas de automóviles y de semiconductores sembró ayer la incertidumbre sobre los problemas de suministro a nivel mundial de productos tan variados, y tan japoneses, como un coche Toyota o un lápiz de memoria.

Toyota es una de las más afectadas por la concentración de su producción

Aunque la zona más devastada por el terremoto no es la que presenta una mayor concentración de plantas fabriles, los fabricantes de coches han tenido que cerrar varias de sus plantas. Según estimaciones de Goldman Sachs, los recesos en la producción le pueden costar a Toyota unos 53 millones de euros al día, frente a unas pérdidas estimadas para Honda y Nissan de algo más de 15 millones de euros al día.

Los parones en las fábricas de Toyota, previstos como mínimo hasta mañana, suponen una pérdida de alrededor de 13.000 vehículos al día, un 45% de la producción total de Toyota en el mundo. Nissan, por su parte, ha tenido que parar cuatro de sus plantas en Japón.

Aunque la diversificación de estas compañías es grande, muchas fabrican componentes alrededor del mundo, la incertidumbre sobre su viabilidad económica en un momento de especial sensibilidad para el sector se acrecentó ayer. En Wall Street, donde cotizan estas grandes multinacionales, Nissan cayó más de un 6% y Toyota casi un 5%.

El suministro de tarjetas de memoria de Toshiba puede peligrar

El varapalo había sido aún mayor horas antes en el parqué tokiota. Toyota cayó casi un 8%; Nissan, un 9,5%, y Honda, un 6,5%. En total, el índice Nikkei se hundió un 6,2%, hasta el nivel del noviembre pasado.

EEUU será uno de los países más afectados por la falta de suministro en vehículos. El problema no se dará en el corto plazo, ya que el tiempo que requiere el desplazamiento en barco de este tipo de cargas hace que la mayoría de los pedidos ya esté embarcado, pero sí se teme por los vehículos almacenados en los puertos a la espera de embarcar. Nissan ha cifrado en un primer momento en 2.300 los coches nuevos dañados por el terremoto.

También la industria de Corea del Sur se verá especialmente dañada, debido a su dependencia a los componentes nipones. Las compañías europeas, que tienen sus propias plantas de producción, se verán mínimamente afectadas, con excepción de PSA Peugeot Citröen, que fabrica sus nuevos coches eléctricos iOn y C-Zero en Japón. También Honda ha reconocido problemas para suministrar algunos componentes en su planta del sur de Inglaterra, según Reuters. El tiempo medio que tarda un barco en llegar de Japón con coches hasta Europa son seis semanas.

Sony y Toshiba se han visto obligadas también a cerrar varias plantas de producción. Sony, que es el principal exportador de electrónica en Japón, cerró 10 plantas. Aunque la compañía no ha facilitado datos de lo que supondrá para su producción, las fábricas implicadas producían componentes para los lectores de DVD Blu-Ray, así como baterías de litio.

Toshiba, por su parte, ha visto afectadas sus plantas de producción de tarjetas de memoria que se utilizan en smartphones y tabletas. La noticia ha tumbado en un 16% su cotización. Toshiba fabrica entre el 35 y el 45% de las tarjetas de memoria que se utilizan en el mundo, según Bloomberg. En total, Japón produce un 44% del equipamiento mundial de equipamiento audiovisual y el 40% decomponentes eléctricos.

La posibilidad de que los problemas para acceder a la energía se agraven en los próximos días es una de las principales sombras sobre la economía. Citigroup va más allá al recordar que el programa nuclear nipón, con horizonte en 2020, se puede ver afectado, lo que reduciría también las previsiones de beneficios de las compañías, que han sido construidas basado en un precio de la energía que ahora se pone en duda.

Conscientes de las dudas que se abren sobre la economía japonesa, el Banco Central (BOJ) anunció ayer la inyección de una cifra de liquidez a la banca, 131.860 millones de euros, muy superior a la prevista inicialmente. Además, los tipos de interés se mantendrán entre un 0% y un 0,1%, para seguir animando la inversión.

Diversos analistas han elevado hasta los 130.000 millones de euros los costes de la reconstrucción de la zona devastada. La cifra es mayor que la que ocasionó el terremoto de Kobe, en 1995, que aunque fue de menor intensidad, la zona afectada era más industrial.

Además, las reaseguradoras y aseguradoras tendrán que pagar unos 25.000 millones de euros para compensar a sus clientes por los daños. Las cifras son provisionales, ya que las aseguradoras dicen que es pronto para evaluar los daños.