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8M en el mundo El feminismo chileno conquista una jornada internacional marcada por el coronavirus

Histórica jornada en Santiago de Chile, mientras que en otros países no se llevaron a cabo las marchas para evitar más contagiados por el brote vírico.

Marcha del 8M en Uruguay. REUTERS/Andres Cuenca Olaondo
Marcha del 8M en Uruguay. REUTERS/Andres Cuenca Olaondo

efe

Las calles de Chile, sobre todo de Santiago, fueron tomadas por cientos de miles de mujeres para luchar contra el machismo y el patriarcado en una jornada que estuvo marcada por el coronavirus, factor que hizo disminuir la afluencia a las marcas. 

La manifestación chilena superó todas las expectativas de convocatoria y durante horas grupos de mujeres se fueron sumando a una movilización que tuvo problemas para marchar debido a que la principal avenida de la capital chilena, donde estaba previsto realizar el recorrido, se colapsó por la afluencia de gente.

Carabineros (policía militarizada chilena) cifró en 125.000 personas la multitud que asistió a la convocatoria en Santiago de Chile, por los dos millones que ha considerado la Coordinadora 8M de Chile. 

El coronavirus frena las movilizaciones por el 8M

Sin embargo, este 8M se vio afectado por el temor al coronavirus, con la cancelación de las manifestaciones en varios países, sobre todo en los más afectados por la epidemia, donde se prohibieron las aglomeraciones para evitar los contagios.

El miedo al COVID-19 se sintió en las marchas llevadas a cabo en las principales capitales de Europa y América por el 8M, aunque siguieron siendo masivas como en años anteriores, después de que se prohibieran en Italia, Corea del Sur y Japón, mientras que las autoridades de China e Irán no suelen permitirlas habitualmente.

Italia, el segundo país del mundo con más muertos por el virus (366) detrás de China, celebró el 8 de marzo sólo en los medios de comunicación, con especiales en la prensa y las televisiones, además de en las redes sociales, pues la expansión del coronavirus ha obligado a cancelar todo tipo de reunión, evento o manifestación.

El presidente italiano, Sergio Mattarella, quiso dedicar especialmente la jornada a las mujeres que trabajan "en hospitales, en laboratorios, en la zona roja, para luchar contra el coronavirus" pues muestran "la capacidad ejemplar de soportar grandes cargas de trabajo", dijo en un mensaje por vídeo.

En Bruselas, unas 6.300 personas, según cálculos de la policía, se manifestaron en el acto central de los programados por el Día de la Mujer en Bélgica para reivindicar la igualdad de género.

Con motivo de este día, el presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata italiano David Sassoli, pidió en un comunicado "redoblar los esfuerzos" para garantizar que "ninguna mujer o niña es objeto de discriminación, de violencia o de exclusión".

Alemania y Francia también celebraron esta fecha, este último país envuelto en la polémica desatada por el reciente premio César al mejor director que se llevó la semana pasada el realizador Roman Polanski , sobre quien pesan varias acusaciones de agresiones sexuales cometidas hace décadas,

A pesar de que Rusia fue, hace más de un siglo, uno de los primeros países que conmemoró el Día Internacional de la Mujer, el significado del 8 de marzo ha ido perdiendo, especialmente después de la caída de la URSS, su carácter reivindicativo y hoy solo se dieron actos puntuales sobre los derechos de la mujer, organizados en distintas ciudades por activistas y ONG.

América Latina y 'El violador eres tú'

En República Dominicana, país que ocupa el tercer lujar en cuanto a tasa anual de homicidios de mujeres en la región, decenas de organizaciones pro defensa de la mujer denunciaron reclamaron la aprobación del aborto en tres causales, además de la prohibición absoluta del matrimonio infantil, el derecho a una vida libre de violencia, y la garantía de acceso a la Justicia.

También las salvadoreñas demandaron el fin de la violencia contra la mujer, la despenalización del aborto y la garantía de derechos sexuales y reproductivos en las manifestaciones de este domingo en el país centroamericano, considerado como uno de los más violentos para esa población.

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, aprovechó esta fecha para anunciar que su Gobierno no descarta evaluar la pena de muerte para violadores sexuales, mientras que en Nicaragua, el movimiento feminista denunció que la Policía les impidió salir a las calles para manifestarse.

En Ecuador, las organizaciones feministas conmemoraron el Día Internacional de la Mujer con una multitudinaria marcha en Quito bajo el lema de la igualdad, la recuperación de la memoria histórica y contra el machismo.

El 8M en México. REUTERS/Henry Romero

Asia, una celebración online

Además de en Italia, el coronavirus obligó a suspender las habituales manifestaciones del 8M en Corea del Sur y Japón, donde, con motivo del Día de la Mujer, la concentración mensual que lleva a cabo en Tokio el movimiento Flower Demo contra los abusos sexuales se celebrará online.

En China, y a pesar de la propaganda oficial para dar visibilidad a la labor de las mujeres en la lucha contra la epidemia de coronavirus, no se registró ninguna manifestación que reivindicara una igualdad real, pues Pekín no tolera demostraciones públicas de ideas que no sean las estrictamente promovidas por el régimen comunista.

Pero tampoco trascendieron informaciones sobre manifestaciones feministas en Taiwán ni en Hong Kong, donde los residentes gozan de unas libertades inimaginables para sus vecinos de la China continental y donde también impera la recomendación de evitar aglomeraciones para evitar contagios.

En Irán, desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, no se celebra el 8 de marzo y pocas mujeres se atreven a reivindicar en este día sus derechos por miedo a ser detenidas. Este año, al temor a los arrestos se ha sumado el coronavirus, que ha causado en el país 194 muertos y mantiene a parte de la población encerrada en sus casas.

En la India, el primer ministro, Narendra Modi, cedió por un día sus cuentas de Twitter, con 53,5 millones de seguidores, o Facebook, con 44,7 millones, para que sirvan de altavoz a causas feministas.

Bajo el lema "Ella nos inspira", utilizaron la cuenta del mandatario indio activistas en la lucha contra la hambruna o el cambio climático, empresarias que buscan impulsar productos tradicionales de sus regiones o jóvenes que padecieron un atentado y muestran su tesón por seguir adelante a pesar de las secuelas.

Mientras, en el vecino Pakistán, unas 300 feministas y unos 2.000 islamistas compitieron en las calles de Islamabad con eslóganes opuestos como "mi cuerpo, mi elección" y "el cuerpo es de Alá, la decisión es de Alá" entre una fuerte presencia policial, tras una semana de amenazas contra la manifestación de 8-M en el país.

En Manila, unas 300 mujeres bloquearon algunas calles y quemaron una efigie del presidente filipino, Rodrigo Duterte, al que acusan de misógino por sus repetidos comentarios sexistas, incluidas bromas sobre violaciones, según el portal Rappler.

Cientos de mujeres, en este caso acompañadas por hombres también, se manifestaron en Yakarta con pancartas que pedían leyes contra la violencia doméstica y lemas como: "Odiamos al patriarcado, pero no a los hombres".

En Australia, las mujeres suelen salir el día 7 para celebrar el Día de la Mujer y ayer desfilaron por Sidney grupos femeninos con mensajes a favor del aborto legal y la igualdad de oportunidades, mientras que este domingo, la cantante estadounidense Katy Perry lució un vestido morado con el símbolo femenino para reivindicar este día en un concierto con motivo de la final de críquet femenino entre Australia e India.

África con Kenia al frente

En Kenia, las feministas decidieron prescindir de una marcha nacional para llevarse la reivindicación a los barrios más humildes, con un acto en el asentamiento informal de Kibera (Nairobi) en el que un centenar de mujeres bailaron, cantaron y escucharon sobre las opresiones, discriminaciones y violencias que sufren las mujeres kenianas.

"Queríamos juntarnos, apreciar que somos mujeres, generar colectividad, solidaridad y ser felices y tener alegría porque la alegría es una forma de resistencia para nosotras", relató a Efe la fundadora del movimiento social "Feminists in Kenya", Vivianne Ouya.

En el resto del continente también se realizaron actos pequeños, que, aunque no multitudinarios, comienzan a generar conciencia feminista en países donde las diferencias de género están entre las más grandes del mundo.

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