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El Gobierno palestino se dirige al colapso

Israel ha decidido reembolsar el dinero que retenía a los palestinos desde enero en concepto de impuestos. Sin embargo, no está nada claro que el presidente Mahmud Abás pueda sobrevivir durante mucho tiempo en Ramala

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Varios palestinos portan carteles del presidente palestino, Mahmud Abás, en una manifestación en Ramala en marzo de 2014. - AFP

JERUSALÉN.- En los últimos tres meses la estabilidad del gobierno palestino ha sufrido fuertes reveses como consecuencia de las medidas de castigo que ha adoptado Israel, así como de las amenazas adicionales que el gobierno de Benjamín Netanyahu y el Congreso de Estados Unidos dirigen contra Ramala y que se podrían concretar en los próximos días.

La medida más dañina que han sufrido hasta ahora los palestinos es la retención de los impuestos que Israel cobra sobre los bienes que se venden en los territorios ocupados y que los israelíes deberían entregar a los palestinos mensualmente.

Desde principios de año ese dinero no ha salido de Israel, lo que ha obligado a la Autoridad Palestina a adoptar medidas de choque, como la reciente aprobación de un presupuesto de emergencia alternativo que contempla la disminución de los ingresos.

La “sanción” de Israel se produjo cuando Palestina solicitó su ingreso en la
Corte Penal Internacional

Sin embargo, en la tarde del viernes, la oficina de Netanyahu informó que ha accedido a la “petición” del ministro de Defensa, Moshe Yaalon, de liberar los impuestos y transferirlos a la Autoridad Palestina, una medida que pretende evitar el colapso inmediato del gobierno de Ramala.

La “sanción” de Israel se produjo cuando Palestina solicitó su ingreso en la Corte Penal Internacional (CPI) en las postrimerías del año pasado, después de que el presidente Mahmud Abás se convenciera finalmente de que Israel no tiene ninguna intención de retirarse de los territorios ocupados.

Negociaciones ficticias

Durante los últimos diez años como presidente en Ramala, Abás ha estado sometido a unas negociaciones ficticias que jamás han permitido que se avance ni un centímetro, con independencia de los gobiernos que haya tenido Israel.

El Congreso de EEUU ha amenazado con bloquear la ayuda que Washington da a los palestinos

Pero Netanyahu no se va a contentar con la retención de los impuestos sino que ya ha amenazado que si Abás promueve ante la CPI la denuncia de altos cargos israelíes que supuestamente han cometido crímenes de guerra, las sanciones se multiplicarán. Netanyahu no ha querido explicar qué dirección tomarán las nuevas sanciones pero está claro que pueden ser incluso más dañinas.

A esta situación hay que añadir que el Congreso de EEUU ha amenazado con bloquear la ayuda que Washington da a los palestinos, cuyo montante se eleva a los 400 millones de dólares al año. El Congreso se adhiere ciegamente a las directrices que recibe de Israel e incluso va más allá en todo lo que tiene que ver con los palestinos.

De la misma manera que Washington exigió a Abás que no adoptará ninguna “medida unilateral” antes de las elecciones israelíes del 17 de marzo, con el fin de no beneficiar a Netanyahu, ahora que el primer ministro israelí ha ganado los comicios los estadounidenses siguen exigiendo a Abás que no tome ninguna medida unilateral hasta que se forme el gobierno en Israel.

Abás ya ha mostrado una y otra vez que en realidad es un florero que se ha especializado en la represión y que permite la expansión colonial israelí

Abás ya ha mostrado una y otra vez que en realidad es un florero que se ha especializado en la represión y que permite la expansión colonial israelí en los territorios ocupados sin hacerle frente, haya el gobierno que haya en Israel, y sin que la comunidad occidental, es decir EEUU y la Unión Europea, haga nada para evitarlo.

Es cierto que en los últimos días en Bruselas y en otras capitales europeas se ha animado a Netanyahu a afrontar el problema de la ocupación, pero no es menos cierto que los israelíes saben que estas declaraciones ni siquiera valen el peso del papel en que se escriben y no conducen a ninguna parte.

No obstante, las sanciones de Israel podrían ser beneficiosas para la causa palestina si acaban de estrangular el inútil aparato de Abás que lo mejor que hace es ahogar a la resistencia en Cisjordania en coordinación permanente con el ejército israelí.

"Motivos humanitarios"

El gobierno palestino ha decidido mantener el salario de los funcionarios que cobran menos de 500 dólares al mes y reducir al 60% los salarios que los funcionarios que cobran más de esa cantidad.

Esta situación no podía continuar así durante mucho tiempo, así que Israel ha decidido volver a pagar a los palestinos los impuestos que les retiene aduciendo “motivos humanitarios”, aunque según los analistas Netanyahu no quiere que se colapse el gobierno de Abás que tan estrechamente colabora con Israel.

Las sanciones de Israel podrían ser beneficiosas para la causa palestina si acaban de estrangular el inútil aparato de Abás

Las pésimas relaciones entre Netanyahu y el presidente Barack Obama tampoco han dado ningún resultado puesto que el primer ministro cuenta con el apoyo incondicional del Congreso y el Senado, y Obama no se atreverá a llevar la ocupación israelí ante los foros internacionales, mientras que Europa ha sido siempre y sigue siendo un cero a la izquierda.

En cuanto a las amenazas de Abás de recurrir a la Corte Penal Internacional, Netanyahu sabe que la CPI puede adoptar las medidas que quiera pero también sabe que una cosa es la adopción de medidas y otra su aplicación, y que ocurrirá lo mismo que con las resoluciones del Consejo de Seguridad que son papel mojado en todo lo tocante a Israel.

En estas circunstancias, la mejor decisión de Abás, que el 26 de marzo ha cumplido ochenta años, es retirarse y “entregar las llaves” de Cisjordania a Netanyahu, como él mismo ha sugerido en más de una ocasión, de manera que sea el Gobierno israelí quien administre la ocupación de acuerdo con las leyes internacionales.