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Hasta el Tea Party pide la renuncia del congresista antiaborto que duda de las violaciones

Todd Akin rechaza las presiones y dice que optará a la reelección. Aseguró en una entrevista que en las "violaciones reales el cuerpo femenino tiene formas de evitar" un embarazo no deseado

EFE

Decir que hay varios tipos de violaciones, las "reales" y las otras, y que las primeras no suelen provocar embarazos no deseados, debe tener un precio político, según se han puesto de acuerdo todos los agentes políticos de Estados Unidos. El Partido Republicano y el Tea Party han incrementado en las últimas horas las presiones al congresista Todd Akin, antiabortista radical, para que renuncie a presentarse a la reelección en las legislativas del próximo 6 de noviembre.

Sin embargo, Akin ha declarado este martes que no va a renunciar a la carrera por lograr un escaño en el Senado en noviembre. "Quiero dejar una cosa absolutamente clara. Voy a continuar en la carrera por el Senado", sostuvo Akin en una entrevista con el programa radiofónico del exgobernador de Arkansas Mike Huckabee. Akin tiene hasta la medianoche de este martes para renunciar voluntariamente y permitir a su partido que presente a otro candidato para luchar por el escaño por Misuri frente a la senadora demócrata Claire McCaskill.

En la entrevista, Akin reiteró también su oposición al aborto sin excepciones y comentó que ha recibido apoyo de pequeños donantes pese a que organizaciones del partido y otras afines a los republicanos le han retirado el respaldo y la financiación. "El respeto por la vida es parte de nuestra cultura. Tal vez el Partido Republicano necesita incluir eso como parte de su mensaje", reflexionó el congresista. Además, dijo que, según un reciente sondeo del que no dio datos, todavía tiene "un punto de ventaja" sobre McCaskill.

Akin ha concitado críticas de todos los sectores políticos, incluido el del Tea Party, por decir el pasado domingo en una entrevista con una televisión local de St. Louis que hay que distinguir entre la violación "real" o "auténtica", que muy raras veces genera un embarazo, y otros tipos que no especificó. "Si se trata de una violación real, el cuerpo femenino tiene formas de evitar" un embarazo no deseado, según Akin, quien se opone al aborto sin excepciones.

Todd Akin pidió perdón este martes en la televisión por sus comentarios sobre la existencia de diferentes tipos de violación. "La violación es un acto malvado. Usé las palabras equivocadas de un modo equivocado", dijo Akin.

Pero, pese a su petición de perdón, aumentan las presiones en el Partido Republicano para que renuncie a sus aspiraciones de obtener un escaño por Misuri en el Senado en las elecciones del 6 de noviembre. El candidato republicano a vicepresidente, Paul Ryan, llamó por teléfono a  Akin el lunes, según la cadena NBC, y organizaciones del movimiento derechista Tea Party, hasta ahora fieles al congresista, se han sumado a las presiones para que renuncie a la carrera por el Senado.

El Comité Nacional Republicano para el Senado anunció que retirará su apoyo financiero y de organización a  Akin, incluidos 5 millones de dólares que tenía reservados para anuncios antes de las legislativas de noviembre. También suspenderá sus anuncios de apoyo a Akin en Misuri el comité de acción política American Crossroads, uno de los mayores grupos de apoyo a los republicanos y del que forma parte Karl Rove, responsable de la campaña que llevó a la presidencia a George W. Bush.

Akin tiene hasta las 21.00 GMT de hoy para renunciar y permitir a su partido que presente a otro candidato para luchar por el escaño por Misuri frente a la senadora demócrata Claire McCaskill.

Las reacciones de rechazo han partido desde el candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, quien tildó los comentarios de  Akin de "insultantes e inexcusables", como por el presidente de EEUU y candidato demócrata a la reelección, Barack Obama, quien afirmó que fueron "ofensivos".

Pero la campaña demócrata, además, afirmó que Ryan, el número dos de Romney, es un católico contrario a la interrupción del embarazo, excepto cuando la vida de la madre corre peligro, y que como congresista ha trabajado con  Akin "para tratar de aprobar leyes que prohíben el aborto en todos los casos e incluso restringir la definición de violación". Además de haber puesto en apuros a su partido sobre un tema siempre controvertido como el aborto,  Akin también ha puesto en peligro las opciones republicanas de tener mayoría en el Senado a partir de noviembre, ya que hasta ahora los sondeos le daban ventaja para llevarse el escaño por Misuri frente a la demócrata McCaskill.  

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