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Hu Jintao se enfrenta a las duras críticas de los líderes del Capitolio

El presidente de China asegura que su país sólo alberga intenciones pacíficas

ANTONIO LAFUENTE

Frente a la cálida acogida que el presidente Barack Obama ofreció a su colega chino, Hu Jintao, en los dos primeros días de su visita oficial a Estados Unidos, los dirigentes del Congreso y del Senado lo recibieron ayer con frialdad y preguntas espinosas sobre los derechos humanos, Corea del Norte y la economía.

Durante una hora, Hu se reunió en el Capitolio con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, el del Senado, el demócrata Harry Reid, la líder de los demócratas en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, y otros destacados dirigentes, como el candidato republicano en las elecciones presidenciales de 2008, John McCain.

Boehner recrimina a Hu que no respete las reglas de juego en comercio exterior

Fiel a las críticas contundentes que han dirigido los republicanos en las últimas semanas al gigante asiático, Boehnerse quejó ante Hu de que China no respeta las reglas en las relaciones comerciales debido a la infravaloración de su divisa y la falta de protección de la propiedad intelectual. Hu respondió pidiéndole que EEUU se aplique el cuento y se atenga también a las reglas internacionales del comercio levantando las restricciones que Washington tiene impuestas a las exportaciones chinas.

El presidente de la Cámara también confrontó al líder chino con el asunto de la seguridad en la península coreana, donde Pekín es la principal valedora del régimen comunista de Pyongyang. Hu contestó asegurando que es 'un asunto delicado' y que él estaba trabajando para facilitar el desarme nuclear de Corea del Norte.

Por su parte, la demócrata Pelosi puso sobre la mesa las reclamaciones estadounidenses en materia de derechos humanos y, en concreto, preguntó al mandatario asiático por la situación del último premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, quien se encuentra encarcelado en China, si bien la congresista después no quiso revelar lo que Hu le había contestado.

La líder demócrata Pelosi se interesa por el premio Nobel de la Paz, Xiaobo

La frialdad y el distanciamiento de los parlamentarios ya se había hecho patente antes de la visita de Hu al Capitolio, cuando Boehner, Reid y el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, le dieron un plantón al no asistir a la cena de gala que Obama ofreció en su honor el miércoles, la primera que la Casa Blanca organizaba a un mandatario chino desde 1997.

El presidente del Senado, Reid, incluso había ido más allá del feo de la cena al calificar a Hu como un 'dictador' durante una entrevista de televisión. Aunque, inmediatamente después, rectificó: 'Quizá no debería haber dicho dictador', ya que ellos tienen un sistema de gobierno diferente al nuestro.'

El miércoles, 48 parlamentarios habían marcado su posición frente a la visita de Hu al enviar una carta a Obama para que hiciera saber al dirigente chino que 'la paciencia de EEUU se está agotando' ante lo que consideran la manipulación de Pekín para mantener una valoración artificialmente baja del yuan con el fin de dar ventaja a sus exportaciones.

Los gestos y las acciones de los legisladores muestran la visión que se ha instalado en el Capitolio, donde se empiezan a ver las políticas de China como contrarias a los intereses de EEUU, tanto económicos como políticos, a pesar de que el país asiático es uno de sus principales socios comerciales y el principal acreedor de la deuda pública de Washington.

Tras los encuentros con los legisladores, Hu intentó disipar los miedos de sus anfitriones. 'China se empeñará en solucionar de forma pacífica los conflictos internacionales', dijo el presidente en un discurso.

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