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Investigadores rusos dicen que el avión estalló en el aire "después de un ruido"

Rusia ha repatriado en las últimas 24 horas a 11.000 de sus turistas que se encontraban en Egipto. Sin embargo, decenas de miles de rusos continúan esperando por un vuelo que les lleve de vuelta a casa.

Los turistas comienzan a llegar de Egipto.- REUTERS.

REUTERS

EL CAIRO.- El avión ruso que se estrelló la semana pasada en Egipto volaba en piloto automático y parece haber estallado en el aire después de un ruido repentino, pero es demasiado pronto para concluir cuál fue la causa del accidente, dijo el sábado el investigador principal.

Ayman al-Muqaddam, jefe del equipo de expertos que investiga uno de los peores desastres aéreos de Egipto, dijo que la grabación de voz de la cabina será analizada para identificar la naturaleza del ruido, que gobiernos occidentales han indicado que puede haber sido una bomba.

Militantes de Estado Islámico que combaten a las fuerzas de seguridad en la Península del Sinaí egipcia han dicho que derribaron el Airbus A321, que se estrelló 23 minutos después de despegar del centro turístico de Sharm el-Sheikh, provocando la muerte de los 224 pasajeros a bordo.

Los temores de que el accidente haya sido provocado por militantes islamistas llevaron a varios gobiernos occidentales, a Rusia y a Turquía a suspender los vuelos a Sharm el-Sheikh, dejando varados a decenas de miles de turistas y asestando un duro golpe a la vital industria turística de Egipto.

Muqaddam dijo que el piloto automático aún estaba operando cuando el accidente ocurrió y que había restos repartidos por una amplia zona de 13 kilómetros en el desierto del Sinaí, afirmando que era "consistente con un estallido en vuelo".

Las cajas negras recuperadas del lugar del accidente mostraban que "un ruido se escuchó en el último segundo de (...) grabación". La misma será enviada a un laboratorio especializado para su análisis.

Muqaddam dijo que su equipo, que cuenta con expertos de Egipto, Rusia, Francia, Alemania e Irlanda, estaba considerando "todos los escenarios posibles para la causa del accidente", pero que aún no había llegado a ninguna conclusión. Agregó que la fatiga estructural, una explosión de combustible e incluso baterías de litio de pasajeros podrían ser una causa de la explosión.

En referencia a informaciones de medios de que fuentes de inteligencia occidentales creen que el avión fue derribado por una bomba, Muqaddam dijo que ninguna evidencia relacionada con esas declaraciones había sido entregada a su equipo.

Sus comentarios se hicieron eco de la irritación expresada el sábado más temprano por el ministro de Relaciones Exteriores egipcio, Sameh Shoukry, quien dijo que los datos de inteligencia extranjera sobre las causas del accidente no habían sido entregados a El Cairo.

"La información que hemos escuchado no ha sido compartida con las agencias de seguridad egipcias en detalle", dijo Shoukry en una rueda de prensa. "Esperábamos que nos proveyeran la información técnica", agregó.

El ministro sugirió que los países que ahora consideran la posibilidad de que los militantes estuvieron detrás del accidente deberían haber escuchado los repetidos llamados de Egipto a una mayor coordinación para combatirlos.

"La expansión del terrorismo, el cual hemos pedido durante mucho tiempo a nuestros socios que combatan más seriamente, no abrió los ojos de muchas de las partes que ahora están expuestas y que ahora están trabajando por los intereses de sus ciudadanos para enfrentar este peligro", concluyó

En 24 horas Rusia envía a casa a 11.000 turistas

Rusia ha repatriado en las últimas 24 horas a 11.000 de sus turistas que se encontraban en Egipto según informó el domingo la agencia de noticias RIA. Sin embargo, decenas de miles de rusos continúan esperando por un vuelo que les lleve de vuelta a casa.

Miles de turistas, en su mayoría británicos y rusos, se encuentran en el aeropuerto de Sharm el-Sheikh, desde donde el Airbus A321 despegó hacia San Petersburgo y que se estrelló a los 23 minutos de vuelo.

Cerca de 80.000 rusos se tuvieron que quedar en Egipto después de que el Kremlin cancelara el viernes todos los vuelos hacia su país tras el accidente, debido a motivos de seguridad. Un funcionario británico informó el sábado de que se podría tardar hasta 10 días en repatriar a todos los turistas británicos que continúan en Egipto.

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