Público
Público

Israel El boicot internacional a Israel crece pero continúa la ocupación militar

El movimiento BDS ha experimentado un considerable crecimiento en los 14 años que han transcurrido desde su fundación. Sin embargo, Israel ha redoblado sus acciones contra el boicot. Con presupuestos secretos, el gobierno israelí y distintas organizaciones afines llevan a cabo una campaña agresiva contra quienes quieren que se cumplan las resoluciones internacionales y se ponga fin a la brutal ocupación militar.

Publicidad
Media: 4.75
Votos: 4

Manifestantes palestinos durante una protesta cerca del asentamiento judío de Qadomem. Reuters

Desde hace varias semanas, justo antes de los informativos de las 20 horas, en el momento de máxima audiencia, los canales de televisión israelíes difunden un largo anuncio firmado por el ministerio de Asuntos Estratégicos. El presentador Avri Gilad, un personaje muy popular entre los jóvenes, que inició su carrera en la radio del ejército, vestido con una chaqueta informal, se mueve de un lado al otro de la pantalla dando cuenta del relato israelí con respecto al movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) creado en 2005 para denunciar la ocupación de los territorios palestinos.

Con argumentos sencillos, durante más de un minuto Gilad establece una identidad absoluta entre el movimiento BDS y el terrorismo. Es la posición oficial de Israel. En ningún momento el presentador habla del sufrimiento que causa a millones de palestinos la brutal ocupación militar, ni menciona el robo continuado de tierras palestinas, omisiones que no son nuevas, al contrario, son características de la propaganda del gobierno de Benjamín Netanyahu y de todos los estamentos oficiales del estado.

Un detalle que no debería pasar desapercibido es que el mapa que aparece en la pantalla es el del Gran Israel. Hasta hace unos años, este mapa era patrimonio exclusivo de los colonos judíos más fanáticos y radicales, pero ahora es asumido con naturalidad por el estado. Incluye el Golán sirio, toda Cisjordania y hasta toda la Franja de Gaza dentro de las fronteras del estado judío.

El anuncio concluye ofreciendo una dirección para que los jóvenes contacten con el ministerio de Asuntos Estratégicos

El anuncio concluye ofreciendo una dirección para que los jóvenes contacten con el ministerio de Asuntos Estratégicos y se conviertan en agentes de la hasbara o propaganda. Cualquier joven puede hacerlo desde su ordenador, especialmente si habla otro idioma. Estos trolls montan líos en internet sin descanso en todos los rincones del mundo, especialmente en Occidente, y distraen a quienes participan en los debates del BDS apartando la atención de la brutal ocupación. El ministerio de Asuntos Estratégicos se encarga de adiestrarlos con todo tipo de argucias y artimañas.

Los trolls israelíes y afines operan sincronizadamente y sin descanso contra cualquier página que critique a Israel o que defienda el BDS. Una víctima reciente ha sido la profesora estadounidense Rabab Abdulhadi, quien comparó en una página de la San Francisco State University sionismo con racismo, el silencio con la muerte, y pidió el boicot a Israel.

Nada menos que 80 organizaciones de la hasbara o propaganda se lanzaron inmediatamente a la yugular de Abdulhadi junto con trolls de todas las variedades imaginables. Una carta de protesta fue organizada por AMCHA, una asociación que dice que combate el antisemitismo pero que, naturalmente, olvida que millones de palestinos padecen diariamente la ocupación militar. Incluso presentaron una denuncia que fue desestimada por los tribunales, pero con toda seguridad la profesora seguirá sufriendo de por vida el hostigamiento de los trolls amaestrados por el ministerio de Asuntos Estratégicos.

El gobierno israelí y las organizaciones afines, especialmente en Estados Unidos, destinan millones de dólares a combatir el BDS, un presupuesto que se coordina con las operaciones masivas de los trolls. Y aunque el movimiento BDS sigue avanzando, también sufre reveses de vez en cuando, como el que recientemente ocurrió en Alemania, donde el Bundestag se convirtió en la primera cámara europea en calificar de "antisemita" el boicot.

En el último año el BDS ha logrado incrementar el apoyo que recibe en Occidente, tanto en el mundo académico, como en el cultural

La iniciativa, presentada por el partido de la canciller Angela Merkel, no solo calificó de antisemita el boicot, sino que estableció una comparación entre las actividades del BDS y la persecución de los judíos durante la época nazi. Por supuesto, el sufrimiento de millones de palestinos ni siquiera fue mencionado por el Bundestag. Benjamín Netanyahu consideró que la decisión del Bundestag es "importante" y ha pedido a los demás países europeos que la imiten. Netanyahu asegura que el BDS amenaza existencialmente a Israel en un momento en que el estado judío está encerrando a los palestinos en guetos y expandiendo las colonias y el robo de territorio en Cisjordania.

En el último año el BDS ha logrado incrementar el apoyo que recibe en Occidente, tanto en el mundo académico, como en el cultural, como en el sindical, como entre las asociaciones civiles, como entre los movimientos de base. Una veintena de artistas, incluida la estadounidense Lorna del Rey, rechazaron participar en un festival celebrado en Israel, y más de un centenar de artistas del cine, la televisión, el teatro, la literatura y la música, firmaron una carta de apoyo al boicot.

Pero la multiplicación de las acciones del movimiento BDS ha hecho que Israel y sus afines redoblen la lucha en todos los frentes, incrementando el presupuesto que dedican a este fin, tanto dentro de Israel como en Occidente. Cuanto más aumenta la campaña de boicot, más aumenta la agresividad de Israel. En gran parte se trata de una lucha que se dirige desde Israel en coordinación con elementos afines en Estados Unidos y en Europa.

Profesores de distintos países sostienen que los principios del BDS están amparados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por el parlamento europeo, que en 2016 aprobó una resolución sobre el "derecho al boicot". Numerosos profesores aseguran que la decisión del Bundestag es anticonstitucional, y recuerdan que la brutal ocupación militar israelí viola las resoluciones y leyes internacionales, incluidas las del Consejo de Seguridad de la ONU.