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Israel responde a la bomba en Tel Aviv con más ataques en Gaza

Los bombardeos en la Franja dejan sólo hoy otros 21 palestinos muertos

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Israel sigue matando. Haya sufrido o no un atentado en su territorio, los bombardeos sobre la Franja de Gaza no cesan. Tras la bomba que ha estallado en un autobús en Tel Aviv y que ha dejado una veintena de heridos, uno de ellos grave, han muerto al menos siete palestinos en los últimos ataques del Ejército hebreo. El portavoz del Ministerio de Sanidad en la franja, Ashraf Al Qedra, ha denunciado que sólo en la jornada del miércoles han perdido la vida un total de 21 personas en los distintos bombardeos que Israel ha lanzado durante el día.

El diario Haaretz precisa que cuatro palestinos han fallecido en Beit Hanoun, al noreste de Gaza, y otros dos cerca de la estación de gas de Al-Khanzandar. Asimismo, Paul Danahar, corresponsal de la BBC en Oriente Próximo, cuenta en su Twitter que un niño de seis años también ha muerto víctima de uno los ataques de Israel que tenía como objetivo una oficina de la Yihad Islámica.

Manifestantes y fuerzas de seguridad se enfrentan en Cisjordania

La cadena británica se encontraba haciendo una conexión directo desde Gaza cuando al periodista le sorprendió uno de los bombardeos. En este audio se puede apreciar la virulencia de los ataques. Desde el inicio de la operación militar israelí, las bombas han golpeado decenas de viviendas, según ha denunciado la ONU, y sedes de medios de comunicación. Ayer, murieron dos periodistas de la cadena de Hamás Al Aqsa TV mientras que también se vieron afectados los edificios de las agencias France Presse y Associated Press entre los más de cien ataques contra Gaza que se produjeron de madrugada.   

Por su parte, cinco soldados israelíes han resultado heridos leves tras el lanzamiento de dos cohetes desde Gaza. El Ejército israelí asegura que se han lanzado 116 proyectiles a lo largo del miércoles. La tensión se ha trasladado a Cisjordania, donde se han producido enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

La primera declaración oficial desde Washington antes de que Clinton anunciara desde El Cairo el acuerdo para un alto el fuego sirvió únicamente para condenar la explosión en Tel Aviv. En un comunicado la Casa Blanca calificó como 'indignantes' los ataques contra civiles israelíes. 'Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias de los heridos y con el pueblo de Israel', reza el comunicado emitido por la oficina de prensa de la presidencia, que deja claro que 'EEUU se mantendrá junto a sus aliados israelíes y proveerá toda la asistencia que sea necesaria para identificar y llevar ante la justicia a quienes perpetraron este ataque'.

El jefe del Gobierno británico, David Cameron, ha recomendado al presidente estadounidense, Barack Obama, considerar 'una prioridad clave' en la agenda de su segundo mandato presidencial la crisis de Oriente Próximo. 'Necesitamos que haya un proceso en marcha y creo que hay que hacer todo lo posible para persuadir al presidente Obama de que esto debería ser prioritario', afirmó Cameron.

Cameron: 'Hay que persuadir a Obama de que la crisis en Oriente Próximo sea una prioridad'

Ninguna facción armada palestina ha asumido la autoría de la explosión en la capital israelí. En Gaza, a través de los altavoces de una céntrica mezquita se informó de la explosión y una voz la calificó como 'la respuesta natural a los crímenes contra nuestros niños', mientras decenas de milicianos expresaban su júbilo en las calles.

Desde que se inició la ofensiva israelí Pilar de Defensa en Gaza, que hoy cumple su octava jornada, han muerto casi 150 palestinos, más de la mitad civiles, y los heridos superan los 1.100, en contraposición con los cinco israelíes que han fallecido por el lanzamiento de cohetes desde la Franja.

La ONU cifra en 11.000 los palestinos desplazados que han tenido que huir de los bombardeos israelíes. Nueve escuelas de Naciones Unidas en Gaza capital, cuatro en el norte de la franja y una en el centro, ya han sido convertidas en centros de acogida. La Agencia de la ONU para los refugiados de Palestina ha solicitado donaciones por valor de 12,7 millones de dólares para hacer frente a la emergencia.