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Liberados los cerca de 350 migrantes retenidos en el centro de detención bombardeado en Libia

Cientos de personas que seguían en el centro iniciaran una huelga de hambre para exigir su evacuación fuera del país.

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Centro de detención de migrantes en Tajura, cerca de Trípoli, bombardeado. - REUTERS / ISMAIL ZETOUNI

El Gobierno de unidad de Libia ha liberado este martes a los cerca de 350 migrantes que se encontraban aún en el centro de detención bombardeado la semana pasada en los alrededores de la capital, Trípoli. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha expresado su agradecimiento al Ministerio de Interior por su decisión y ha resaltado que "las 350 personas que aún estaban en riesgo en Tajura son ahora libres".

Asimismo, ha agregado a través de su cuenta en la red social Twitter que el organismo "dará asistencia" a estas personas "a través de su programa de respuesta urbana". "Durante los últimos días, ACNUR visitó Tajura y entregó comida, agua y asistencia médica. Como las evacuaciones hacia el exterior de Libia son limitadas, intentamos reubicar a los más vulnerables hasta la Instalación de Reunión y Salida (GDF) y abogamos por la liberación de todas las personas que seguían en Tajura", ha manifestado.

La decisión ha llegado horas después de que cientos de migrantes y refugiados que seguían en el centro iniciaran una huelga de hambre para exigir su evacuación fuera del país africano. Más de 300 personas se habían unido a la huelga de hambre en un intento por recibir garantías por parte de la ONU de que el centro no volverá a ser atacado de nuevo, según relató a la agencia alemana de noticias DPA Mahmud Taweer, portavoz del centro. Desde el ataque, los migrantes y refugiados recluidos en el centro se han negado a dormir dentro, explicó Taweer, que precisó que no quieren ser trasladados a otro centro por miedo a que eso demore su evacuación a otro país.

El centro de detención fue alcanzado la semana pasada en un bombardeo ejecutado por las fuerzas del mariscal de campo Jalifa Haftar, leal a las autoridades asentadas en el este del país, un ataque que se saldó con al menos 53 muertos ─entre ellos seis niños─ y 130 heridos. De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), casi un tercio de los más de 600 detenidos de 17 nacionalidades que se encontraban en Tajura se habían registrado en el programa de retorno voluntario del organismo.

El ministro de Interior libio, Fathi Bashagha, dijo la semana pasada que está estudiando la posibilidad de cerrar todos los centros de detención de migrantes y refugiados en el país y liberar a todas las personas que se encuentran en ellos. "El Gobierno está considerando el cierre de los centros y liberar a los inmigrantes ilegales para preservar sus vidas y seguridad", indicó el ministro, que defendió que la protección de dichos centros frente a bombardeos aéreos está más allá de las capacidades del Gobierno de unidad durante el encuentro que mantuvo con la coordinadora humanitaria de la ONU en Libia, Maria Ribeiro.

Las agencias de la ONU y las ONG vienen reclamando desde hace tiempo el cierre de estos centros, debido a las pésimas condiciones en las que viven quienes se encuentran recluidos. Los llamamientos en este sentido se intensificaron a raíz del inicio a principios de abril de la ofensiva sobre la capital por parte de Haftar, que ha dejado hasta ahora 1.048 muertos, entre ellos 106 civiles, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).