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La mala apuesta de Sheldon Adelson

El magnate de los casinos invirtió 53 millones de dólares en la campaña de Romney.

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Sheldon Adelson lo dijo todo en la portada de Israel Hayom, el diario gratuito israelí que financia: 'Estados Unidos elige el socialismo'. Después de haberse gastado 53 millones de dólares en la campaña republicana el multimillonario de Las Vegas digería amargamente su derrota, seguramente una de las peores apuestas de magnate del juego.

Adelson y su mujer Miriam figuran entre los contribuyentes que más han invertido personalmente, no sólo en Mitt Romney, sino en otros candidatos republicanos. Empezaron con los quince millones de dólares que mantuvieron artificialmente a flote la candidatura de Newt Gingrich en las primarias, y siguieron donando a la causa conservadora a lo largo de todos estos meses. Hubo un momento en el que prometieron incluso gastarse hasta cien millones de dólares para derrocar a Barack Obama, al que tanto critican por no respaldar suficientemente a Israel.

No es que lo vaya a notar mucho. La revista Forbes estima que la fortuna de Adelson ronda los 20.000 millones de dólares, lo que le sitúa entre los quince hombres más ricos de Estados Unidos.

De los seis candidatos en los que Adelson invirtió sólo uno ha salido ganador. Ni George Allen, candidato a senador por Virginia (contra Tim Kaine, próximo a Obama) ni otros tres candidatos al Senado en Florida, Nueva Jersey y Texas salieron; ni el rabino Shmuley Boteach (que durante un tiempo fue consejero espiritual de Michael Jackson) consiguió un escaño en la Cámara de Representantes. El único que ganó fue Dean Heller, congresista en Las Vegas, frente a la demócrata Shelley Berkley, una rencilla personal más que una batalla ideológica porque Berkley fue abogada de los casinos Sands, propiedad del magnate y acabaron muy mal a mediados de los 90.

Preguntado unos minutos por la televisión noruega sobre su fracasadas apuestas electorales, mientras su mujer le empujaba en silla de ruedas, Adelson se limitó a contestar que 'pagar facturas, así es como se gasta el dinero, eso o convertirse en un esposo judío'. Entró en el ascensor y no dijo nada más.

Adelson no es el único en haber perdido cantidades importantes. Los hermanos Charles y David Koch, dos de las mayores fortunas del país, que también apostaron por la causa conservadora, podrían haber perdido, según las estimaciones de The New York Times, unos 60 millones de dólares. Y los dos 'super pacs' más importantes de los republicanos (esas plataformas que permiten canalizar dinero de forma casi anónima a favor de un candidato) American Crossroads y Restore Our Future habrían invertido unos 400 millones de dólares en candidatos al Congreso.