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Maliki extiende el ultimátum

EEUU se ve forzado a intervenir por la resistencia de las milicias chiíes

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Ante el sonado fracaso del ultimátum a la milicia del clérigo chíi Muqtada Al Sáder, el Gobierno iraquí le dio ayer una segunda oportunidad: los combatientes tienen hasta el 8 de abril para entregar las armas. Como aliciente, Bagdad ha prometido una recompensa económica para los que se rindan. Pero, para evitar más concesiones, las tropas estadounidenses se unieron ayer a la ofensiva militar iraquí, de la que se habían mantenido al margen inicialmente.

El primer ultimátum, que vencía ayer, amenazaba a los guerrilleros chiíes con 'graves castigos' si desafiaban la orden gubernamental. El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, suavizó su tono al anunciar la extensión del plazo: 'Es un deseo del Gobierno dar una oportunidad a aquellos que poseen armamento medio y pesado de entregarlo a las fuerzas de seguridad, por lo que la fecha límite ha sido extendida
hasta el 8 de abril'.

Sorpresa por la resistencia

La ofensiva militar es un examen para el Ejército iraquí, que está al frente de Basora -la segunda ciudad del país- desde la retirada de las tropas británicas de la provincia en diciembre. Pero la victoria no parece cercana: el Ejército del Mahdi liderado por Al Sáder no se ha rendido y los enfrentamientos se han extendido a otras ciudades del sur del país como Nasiriya, Kut, Hilla o Diwaniya.

'Creíamos que esta operación sería normal, pero nos ha sorprendido la resistencia encontrada y hemos tenido que cambiar nuestros planes y nuestras tácticas', dijo en rueda de prensa en Basora el ministro de Defensa, Abdel Qader Jassim. El ministro aseguró que en los cuatro días de ataques han matado a 120 insurgentes.

La escalada de la violencia ha obligado a la irrupción estadounidense, pese a su intención previa de no participar.Las tropas de EEUU lanzaron un ataque aéreo en Basora para dar cobertura a losmilitares iraquíes.

El portavoz del Ejército británico en Irak, Tom Holloway, aclaró que los estadounidenses intervinieron porque Irak carece de la aviación necesaria y no porque sean incapaces de frenar a las milicias chiíes: 'Los iraquíes tienen capacidad, son fuertes y están luchando con éxito'.

El presidente estadounidense, George Bush, declaró en Washington que la operación representa 'un momento definitivo para la historia de Irak' y se mostró confiado en el éxito de Maliki.Pese al optimismo de Bush, la seguridad ha empeorado con rapidez no sólo en Basora sino también en Bagdad.

El Parlamento convocó ayer una reunión urgente para solucionar el estallido de violencia pero sólo 54 de los 275 parlamentarios pudieron acceder a la blindada Zona Verde por los ataques.