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Migraciones a EEUU Trump presenta una nueva norma que permite detener indefinidamente a los menores migrantes indocumentados

El plan, que entrará en vigor en 60 días y pondrá fin al llamado acuerdo de Flores, que fija en 20 días el plazo máximo que pueden ser retenidos los menores y las familias migrantes, se suma a la idea planteada este miércoles por el mandatario de poner fin al derecho a la ciudadanía por nacimiento.

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Un niño migrante de Guatemala de cinco años y su familia esperan con otros solicitantes de asilo, liberados tras ser detenidos en la frontera de EEUU con México.- REUTERS

El Gobierno de EEUU ha anunciado este miércoles un nuevo plan para permitir la detención de las familias y niños indocumentados durante más tiempo de lo que permiten las normas actuales, con el fin de frenar las llegadas de migrantes indocumentados que llegan desde Centroamérica.

El Departamento de Seguridad Nacional ha explicado en un comunicado que la decisión, que será publicada en el Registro Federal este viernes y entrará en vigor en 60 días desde entonces, está destinada a poner fin al llamado Acuerdo de Flores, que desde 1997 establece medidas de protección para los niños migrantes no acompañados, desde prestaciones sociales a períodos de detención máximos.

Según el Departamento de Seguridad Nacional, ese acuerdo "originalmente debía permanecer vigente durante no más de cinco años", pero se ha ido prorrogando sin que las Administraciones anteriores a la actual adoptaran una regla definitiva.

El acuerdo establece que las autoridades no pueden detener durante más de 20 días a los menores indocumentados arrestados. Los funcionarios de la Administración Trump culpan a este acuerdo del drástico aumento del número de personas que tratan de cruzar la frontera sur del país. Desde el pasado octubre, más de 432.000 miembros de unidades familiares han sido detenidos, un aumento del 456% respecto al año pasado, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU.

Son, sobre todo, familias centroamericanas las que elevan la estadística. Y, según la interpretación del Gobierno, esta restricción del tiempo de detención de los menores alienta a los migrantes a traer niños con ellos para que todos puedan ser liberados en el país mientras se estudian sus solicitudes de asilo. 

Las familias generalmente tienen que esperar varios meses para que sus casos se abran paso en la corte de inmigración, y la nueva regla permitiría mantener a esas familias en los centros de detención.

El acuerdo había puesto límites a la duración de la detención de los niños, lo que llevó a la administración a liberar a decenas de miles de familias que esperaban de la resolución de sus casos.

El secretario interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, al anunciar la nueva norma, dijo que esas liberaciones fueron un incentivo para que los inmigrantes viajen con niños y que el Gobierno cree que con la nueva medida habrá un efecto disuasorio.

Pruebas de ADN en las fronteras

McAleenan dijo que el gobierno cree que algunas familias detenidas en la frontera eran "fraudulentas", según las pruebas de ADN realizadas a algunos migrantes en programas piloto que se han implementado en los últimos meses. "Ningún niño debería ser un peón o un pasaporte a los EEUU, como me dijo un señor en Guatemala", ha aseverado McAleenan.

La Academia Estadounidense de Pediatría ha dicho en repetidas ocasiones que la detención no es adecuada para niños, que pueden sufrir numerosos síntomas físicos y emocionales negativos. Las autoridades han precisado que las familias recibirían tratamiento de salud mental y otros servicios.

Actualmente, el Gobierno solo dispone de entre 2.500 y 3.000 camas de detención para unidades familiares y dijo que cualquier expansión de los centros de detención cumplirá con un alto nivel de atención en entornos "tipo campus".

Trayectoria legal errática y condiciones miserables

La administración Trump se ha enfrentado a duras críticas a sus estaciones temporales de patrulla fronteriza, donde los abogados y los vigilantes del Gobierno han denunciado que cientos de niños y familias estaban detenidos en condiciones miserables. McAleenan ha explicado que la nueva regla permitirá a los funcionarios transferir a las familias a instalaciones más apropiadas y permitiría a las familias permanecer juntas.

La línea dura de Trump con la migración ha buscado disuadir a los migrantes de su intento durante el año pasado a través de una política de "tolerancia cero" que separó a miles de niños de sus padres. Pero abandonó el esfuerzo tras la indignación pública generalizada y varios reveses judiciales.

Cientos de familias, sin embargo, aún están separadas, al considerar el Gobierno que los padres son un riesgo para el niño. La Unión Americana de Libertades Civiles afirma que esas separaciones a menudo se basan en pruebas endebles o delitos menores como infracciones de tráfico.

Eliminar la nacionalidad por nacimiento

Trump aseguró este miércoles que su gobierno también esta considerando poner fin al derecho a la nacionalidad de niños nacidos en el país cuyos padres no tienen la ciudadanía o emigraron ilegalmente. “Lo estamos evaluando muy seriamente, el derecho a la ciudadanía por nacimiento, donde uno tiene un bebé en nuestra tierra, cruza la frontera, tiene un bebé. Felicidades, el bebé es ahora un ciudadano estadounidense (...) Francamente es ridículo”, dijo Trump a la prensa al exterior de la Casa Blanca.

Trump ha convertido la lucha contra la inmigración en un pilar de su presidencia y de su campaña para la reelección

El presidente de los EEUU ha convertido la lucha contra la inmigración en un pilar de su presidencia y de su campaña para la reelección, pero muchos de los cambios radicales y decretos elaborados por su gobierno han sido frenados en los tribunales. El mandatario republicano dijo en octubre de 2018 a la web de noticias Axios que pondría fin al “derecho a la ciudadanía por nacimiento” a través de un decreto. Los expertos creen que esta medida iría en contra de la Constitución.

La decimocuarta enmienda de la Constitución, aprobada tras la Guerra Civil para garantizar que los estadounidenses negros tuvieran sus derechos ciudadanos completos, garantizó la ciudadanía de “todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos”.

Desde entonces ha sido interpretada de manera rutinaria para garantizar la ciudadanía de la mayoría de las personas nacidas en Estados Unidos, sean o no sus padres ciudadanos o vivan o no legalmente en el país.