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Mohamed VI invita a Sánchez a Rabat "en fechas muy próximas" para sellar la relación entre España y Marruecos 

El presidente del Gobierno habla por teléfono con el monarca marroquí. "Lanzamos una hoja de ruta que consolida la nueva etapa entre dos países vecinos, socios estratégicos", afirma el jefe del Ejecutivo, que reitera su apoyo a la posición marroquí en el conflicto del Sáhara.

ARCHIVO. El presidente del Gobierno Pedro Sánchez se reúne con el Rey de Marruecos Mohamed VI, en 2019.
ARCHIVO. El presidente del Gobierno Pedro Sánchez se reúne con el Rey de Marruecos Mohamed VI, en 2019. Europa Press

El Gobierno de Pedro Sánchez está dispuesto a sellar su relación con Marruecos pese a todos los obstáculos. Un día después de tener que explicar en el Congreso su apoyo al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental y tener que soportar las críticas de todos los demás partidos, Pedro Sánchez sigue sin dar un paso atrás en este asunto. Muy al contrario: este jueves ha anunciado en Twitter que ha mantenido una conversación con el rey de Marruecos, Mohamed VI, sobre las relaciones entre España y Marruecos. "Lanzamos una hoja de ruta que consolida la nueva etapa entre dos países vecinos, socios estratégicos, basada en la transparencia, el respeto mutuo y el cumplimiento de los acuerdos", ha explicado el presidente español en las redes sociales. 

Pocos minutos después del tuit del presidente, Moncloa publicaba un comunicado en el que se afirmaba que las relaciones con Marruecos son "un asunto de Estado". El Ejecutivo también manifiesta en esa nota "su firme voluntad de renovar y profundizar la relación privilegiada entre España y Marruecos, con un espíritu de estrecha cooperación para afrontar juntos los desafíos comunes y garantizar la estabilidad e integridad territorial de España y la prosperidad de ambos países".

Tan buenas son ahora las relaciones entre los dos países que Mohamed VI ha invitado al presidente del Gobierno a realizar una visita oficial "en fechas muy próximas". La invitación de Mohamed VI incluye la presencia del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares en la delegación española. Por este motivo, los dos países han acordado que la visita prevista para este viernes de Albares a Rabat se posponga y se realice en el marco de esta próxima visita de Sánchez. 

La inminente visita de Sánchez a Rabat servirá para definir esa hoja de ruta en la que se sustentará la nueva relación con Marruecos. La inmigración y la reapertura de las fronteras serán un pilar fundamental en esa hoja de ruta, según confiesa Moncloa. 

Es más, la nota de Moncloa no hace sino confirmar lo que tanto el ministro Albares como Sánchez han reiterado desde el pasado 18 de marzo que han podido la importancia de cerrar la crisis con Marruecos, recordando que es un país clave tanto en la lucha contra la inmigración ilegal como contra el terrorismo.

Sin embargo, son muchas las voces que acusan al Ejecutivo de pecar de ingenuidad con Marruecos y de haber cedido al chantaje de Rabat, advirtiendo de que el Gobierno marroquí no dudará en volver a recurrir a esta herramienta cuando lo vea necesario para defender sus intereses. Respecto a la integridad territorial de España, Marruecos sigue sin renunciar a sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla.

El Ejecutivo español siempre ha justificado su nueva postura respecto al Sáhara en que se iniciaba "una nueva etapa" en la relación con Marruecos basada en "el respeto mutuo, el cumplimiento de los acuerdos, la ausencia de acciones unilaterales y la transparencia y comunicación permanente".

Lo cierto es que ese giro histórico respecto a la tradicional postura española en este conflicto, el Gobierno de Pedro Sánchez se gana la amistad de Marruecos pero al mismo tiempo se enemista no sólo con el pueblo saharaui, al que abandona a su suerte, sino también con Argelia, socio estratégico que es el principal suministrador del gas que importa España.

El cambio de criterio del Gobierno tampoco es del agrado de la Organización de Naciones Unidad (ONU) que este mismo jueves ha afirmado que el conflicto del Sáhara Occidental debe resolverse con un "compromiso pleno [de las partes] con el proceso político facilitado por la ONU". Esto significa que la ONU sigue apostando por la celebración de un referéndum supervisado por ella misma para decidir el futuro del Sáhara Occidental, tal como acordaron en 1991 Marruecos y los saharauis con el apoyo de España. Esta es la primera reacción oficial al anuncio del gobierno español de apostar por el plan de autonomía marroquí.

De hecho, preguntado por Efe, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, instó además a todas las partes interesadas a apoyar los esfuerzos del Enviado para el Sáhara de la organización internacional, Staffan de Mistura, "destinados a reanudar el proceso político" de negociación entre las partes del conflicto.

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