Público
Público

Las monedas del brexit Un fracaso de 50 peniques: las monedas que conmemoran un brexit que nunca llegó

El Gobierno de Johnson anunció que acuñaría diez millones de monedas de 50 peniques con la fecha del 31 de octubre grabada y algunas ya se habrían fabricado. Mientras el Ejecutivo decide qué hacer con su plan, hay quien propone diseños alternativos.

Imagen del diseño de la moneda conmemorativa con las fecha inicial del brexit, previsto para el 29 de marzo de 2019.- TESORO DE REINO UNIDO

Las hay con la imagen de Peter Rabbit, del oso Paddington, en homenaje a los scouts, los juegos olímpicos de 2012, con los títulos de las novelas de Sherlock Holmes e incluso con motivo de la boda del príncipe Harry y Megan Markle.

Un acontecimiento tan trascendental para el Reino Unido como su salida de la Union Europea (UE) después de 46 años no podía dejar de tener también su propia moneda: “Un momento histórico que será debidamente conmemorado”, aseguró hace ahora un año, el 28 de octubre de 2018, el entonces ministro de Finanzas, Philip Hammond, cuando anunció que la Real Casa de la Moneda acuñaría una edición especial de 10.000 monedas de 50 peniques con motivo del brexit. Su precio de venta sería de diez libras, 20 veces superior a su valor.

Con el tiempo se supo que lo que aparecería en la cruz —en la cara se mantendría el rostro de la reina Isabel II— sería una leyenda: "Paz, prosperidad y amistad con todas las naciones". Y junto a ella, para que nadie la olvidara, iría grabada la fecha del 29 de marzo de 2019, cuando originariamente debería haberse producido la salida de la UE.

Pero el brexit se retrasó y el plan se canceló. Theresa May acabó dimitiendo y, con Boris Johnson, llegó un nuevo ministro de Finanzas que no sólo recuperó la idea sino que subió la apuesta: Sajid Javid anunció que serían diez millones de monedas de curso legal  y que tres de ellos estarían listos para la nueva fecha de salida, el 31 de octubre. El resto, a lo largo del próximo año.

Ahora que el primer ministro británico ha pedido una prorroga a Bruselas y que parece descartado que el próximo jueves vaya a ser la fecha marcada en rojo en el calendario, han surgido las preguntas: ¿Qué ha pasado con el plan de las monedas? ¿se llegaron a acuñar?

Mientras la prensa británica investigaba y el Tesoro se negaba a dar información al respecto, muchos ciudadanos han aprovechado para recuperar antiguos diseños alternativos y proponer otros nuevos. Los hay con la Reina llevándose las manos a la cabeza, la fecha en blanco para que uno mismo pueda añadir la correcta, el rostro de un conocido personaje de la televisión británica junto a su frase más famosa: "estamos condenados"… o incluso el emoji de la caca:

Finalmente, el Gobierno ha acabado respondiendo y la versión oficial es que la producción “se ha suspendido”.

Según algunos medios británicos como The Guardian  se calcula que aproximadamente mil monedas ya habrían sido acuñadas pero nada se sabe de su futuro.

Los coleccionistas podrían llegar a pagar hasta 800 libras (926 euros) por cada moneda conmemorativa del brexit inicial

La Casa de la Moneda no quiere dar información al respecto y desde el Tesoro dicen que tomarán "una decisión final a su debido tiempo”. Las opciones parecen obvias: fundirlas —quizá hasta que puedan rehacerse con una nueva fecha— o ponerlas a la venta como "monedas con error". Hay quien calcula que en ese caso los coleccionistas podrían llegar a pagar hasta 800 libras (926 euros) por cada una, hasta 1.600 veces su valor original.

Por si alguien tiene dudas de que fueran a tener éxito, ahí está el caso de la moneda de la reina lamentándose: hubo quien llegó a acuñarla en su momento, ahora se puede comprar en Amazon  por algo más de 15 euros y, en las últimas semanas, han aumentado sus ventas.

Quienes deben de estar observando todo esto con alivio son los responsables de Royal Mail, el servicio nacional de correo privatizado en su momento por el Gobierno y que hace más de un año ya rechazó realizar un sello conmemorativo del brexit alegando que la producción podría dañar su "estricta neutralidad política”.