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Mubarak y sus hijos son detenidos acusados de corrupción y represión

El expresidente egipcio es hospitalizado por una crisis cardiaca. Los tres miembros del clan serán interrogados por un tribunal el próximo martes

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

La Fiscalía egipcia ha ordenado la detención del expresidente de Egipto, Hosni Mubarak, y de sus dos hijos, Alaa y Gamal, durante 15 días, como sospechosos de haber cometido varios delitos graves en las tres décadas que el patriarca ha gobernado el país y por los que ahora la justicia, con el permiso de los militares, quiere procesarlos.

Al exrais y a sus hijos se les acusa de corrupción, enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad y la muerte de cientos de egipcios en las protestas que se desencadenaron en enero y que le obligaron a abandonar el cargo el 11 de febrero. Mubarak se encontraba anoche ingresado en un hospital del balneario de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí,y pendiente de su traslado a un centro médico de El Cairo. Los tres miembros del clan serán interrogados el próximo martes por un tribunal.

Sus dos hijos fueron detenidos y enviados ayer mismo a la prisión de Torah, una cárcel de memoria infame para los egipcios situada en el mismo suburbio de El Cairo, donde en los años cincuenta y sesenta estuvo detenido Sayyid Qutb, el principal ideólogo islamista radical de los Hermanos Musulmanes, que fue ejecutado en 1966 por exigir el fin del régimen laico de Gamal Abdel Nasser.

A los dos hijos les dieron uniformes blancos de la misma cárcel donde, bajo el régimen de su padre, se hallaban muchos de los presos políticos más significativos. También se les dio una manta y colchón, pero ambos rechazaron el desayuno que se les ofreció y, según la agencia egipcia MENA, parecían conmocionados.

Mubarak cayó enfermo el martes de una manera repentina, precisamente cuando se le interrogaba por la muerte de unas 800 personas (la cifra oficial fue 380) durante las protestas de enero y febrero, cuando la Policía egipcia abrió fuego contra los manifestantes de manera indiscriminada, un comportamiento que sólo terminó cuando el Ejército salió a las calles. Los hijos también fueron interrogados por la misma causa.

Las protestas han continuado en la plaza Tahrir desde febrero y se han intensificado en las últimas semanas. Los protagonistas son, en su mayoría, jóvenes que quieren que el Ejército dé luz verde al procesamiento de Mubarak y su familia y que, al mismo tiempo, acusan a los militares de protegerlos.

El pasado viernes tuvieron lugar las protestas más numerosas y el Ejército las disolvió por la fuerza causando decenas de heridos y dos muertos por herida de bala. Los militares negaron que hubieran utilizado fuego real.

Después de las detenciones de ayer, parece que los militares han acabado por rendirse ante los jóvenes y han autorizado al fiscal general a que emprenda acciones contra la familia Mubarak. Sin embargo, no está claro si esta medida acabará de una vez por todas con las protestas, como quiere el Ejército.

Médicos del hospital de Sharm el Sheij indicaron que el interno se encontraba en un estado de salud "inestable" debido a una repentina dolencia del corazón y "en observación". Se sabe que Mubarak, de 82 años, ha sufrido problemas graves de salud por los que ha sido atendido a menudo en Egipto y en Alemania, por última vez el año pasado.

Frente al hospital de Sharm el Sheij se concentraron cientos de egipcios que exigían el procesamiento de Mubarak gritando consignas del tipo "Queremos que nos devuelva el dinero" o "Queremos que se juzgue al ladrón".

En un momento dado, bandas de matones arremetieron a golpes contra los manifestantes y la Policía acabó disolviendo la concentración.

Muchos opositores indicaron que la repentina "enfermedad" de Mubarak era en realidad una argucia para evitar los interrogatorios y su procesamiento. En cuanto a sus hijos, el menor de los dos, Gamal, de 47 años, desempeñó un cargo muy relevante dentro del Partido Nacional Democrático y durante años se ha hablado de que ha sido uno de los personajes más corruptos.

Tanto él como su hermano Alaa fueron interrogados antes de ser trasladados a la prisión de Torah, donde también se encuentran un ex primer ministro, un expresidente del Parlamento, un exjefe de personal de Mubarak y un expresidente del Partido Nacional Democrático, entre otros ex altos cargos.

Nada más conocerse la detención de Mubarak y de sus hijos, la Bolsa egipcia experimentó una ligera recuperación que los expertos atribuyeron a que el mercado confía en que con esa medida se acallen las protestas que se iniciaron el 25 de enero.

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