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Arabia Saudí inicia una ofensiva en Yemen que ya se ha cobrado la vida de unos 40 civiles

La coalición de diez países prosigue sus ataques contra posiciones estratégicas, como los cuarteles de las Fuerzas Reservistas, leales a los hutíes

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Miembros armados de las milicias hutíes inspeccionan el lugar donde se ha producido un bombardeo saudí en un barrio en Saná./ EFE

SANÁ / MADRID.- Al menos 39 civiles han muerto desde que comenzaran los bombardeos por parte de cazas saudíes en Yemen.

Tras la sangrienta jornada de ayer, hoy los ataques prosiguen: la coalición liderada por Arabia Saudí ha efectuado nuevas incursiones aéreas contra posiciones militares del movimiento yemení de los hutíes en la capital Saná, en la provincia septentrional de Saada y cerca de la petrolífera Mareb. Los bombardeos en Saná y sus alrededores tuvieron como principales objetivos los cuarteles de las Fuerzas de Reservistas, antigua Guardia Republicana, leales a los hutíes.

También fue bombardeado en la misma capital el complejo presidencial, que ya sufrió las operaciones de la coalición el jueves, y el área de Sanaa, próxima al acomodado barrio de Hada, donde se encuentran la mayoría de las embajadas.

Arabia Saudí, al frente de una coalición de diez países que incluye, entre otros, a Kuwait, Catar, Emiratos, Egipto y Jordania, lanzó el jueves de madrugada una ofensiva con el objetivo de frenar el avance de las milicias chiíes, que acosaban al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, en la ciudad Adén. Los ataques se han cobrado la vida ya de unas 40 personas.

Aviones de combate también atacaron dos distritos en la provincia originaria de los hutíes, situada al norte, según fuentes tribales citadas por Reuters. Los ataques afectaron a un mercado en Kataf al-Bokaa, al norte de la provincia de Saada, matando o hiriendo a 15 personas. El distrito de Shada también fue atacado, afirmaron.

Jornada sangrienta

Los ataques anteriores alcanzaron el sur de la ciudad y la región de Marib, que produce petróleo, en las que sus objetivos eran las instalaciones militares también relacionadas con Saleh.

La de este jueves fue una jornada especialmente sangrienta. Un total de cinco viviendas quedaron destruidas por el impacto de un proyectil, que al parecer iba dirigido contra el cercano aeropuerto internacional de Saná —en manos del movimiento chií de los hutíes—, pero erró su trayectoria.

El presidente yemení, que se encuentra en paradero desconocido desde este miércoles, había pedido tanto a la ONU como a los países árabes una intervención militar para hacer frente a la ofensiva del movimiento chií.

Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Baréin, miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), insistieron al anunciar su campaña en que "el golpe de Estado" de los hutíes y su avance suponen una amenaza para la seguridad y la estabilidad del Yemen y de la región.