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El mundo exige a Gadafi que deje el poder de inmediato

EEUU, Rusia y la UE presionan al dictador libio con nuevas sanciones para que ponga fin a su régimen sin derramar más sangre. Londres y Berlín proponen más medidas para estrangular las finanzas del clan Gadafi

DANIEL BASTEIRO

La presión es unánime en todo el mundo. "Nuestro mensaje para Gadafi es claro: váyase ahora", exigió ayer el primer ministro británico, David Cameron. "Es el momento de que Gadafi se vaya: ahora, sin más violencia ni retraso", aseguró Hillary Clinton, secretaria de Estado de EEUU.

Incluso sus antiguos valedores en Europa, Italia y Malta dieron por amortizado al coronel, que todavía presume de un apoyo popular inexistente en la mayor parte del país. "El régimen no puede seguir siendo considerado como un interlocutor", concluyó Franco Frattini, el ministro de Exteriores italiano que hace tan sólo unos meses estrechó en Roma la mano del coronel.

David Cameron no descarta armar a la oposición al régimen libio

La comunidad internacional escenificó en Ginebra su unidad contra el dictador aprovechando una reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. "En esta cámara no hay sitio para los gobiernos que disparan contra su pueblo", advirtió Clinton. El organismo votó ayer a favor de expulsar a Libia del foro.

Gadafi está solo. Ningún foro internacional ni ningún aliado puede permitirse su defensa. El ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, aseguró que "centenares de civiles han sido asesinados", algo que Moscú "condena firmemente y a lo que hay que poner fin inmediatamente". El sábado, el Consejo de Seguridad de la ONU impuso un embargo de armas, la suspensión de visados a 16 responsables del régimen y el bloqueo de los activos a seis miembros del clan Gadafi. La Unión Europea ayer amplió a 26 los nombres de ambas listas y decidió la prohibición de vender material antidisturbios al régimen.

Francia, con el respaldo de Italia y España, reclamó además la convocatoria de una cumbre extraordinaria de jefes de Gobierno de la UE. Sin embargo, Alemania y otros países mantienen sus reservas. "¿Qué más podríamos hacer?", planteó una fuente europea al corriente de los contactos entre líderes. "La UE ha hecho todo lo que estaba en su mano hasta ahora". Las mismas fuentes sugieren que la petición de Nicolas Sarkozy, tradicionalmente a favor de la celebración de cuantas más cumbres mejor, responde a la necesidad de reconstruir la imagen pública de su dañada diplomacia internacional.

"El exilio es una de las opciones", asegura el portavoz de la Casa Blanca

Tanto la UE como EEUU estudian ahora otras medidas de presión para conseguir que Gadafi se vaya sin sembrar Libia de muertos. Una de ellas es establecer una zona de exclusión de vuelo alrededor del país, lo que implicaría la movilización de abundante personal y material militar. "No descartamos en absoluto utilizar recursos militares", advirtió Cameron. Para echar a Gadafi, el objetivo pasa por apuntalar a la oposición al régimen, algo para lo que se estudian todas las opciones, incluyendo su refuerzo militar.

En el plano financiero, Alemania y Reino Unido plantearon el embargo total de transferencias a Libia, una medida que podría aislar por completo al país. "Hay que secar la financiación de la familia del dictador para que deje de contratar caros mercenarios para que ataquen a la población libia", aseguró Guido Westerwelle, ministro de Exteriores alemán. Propuso una prohibición de 60 días de toda transferencia a Libia, incluidos los pagos por petróleo o gas. Esta idea fue acogida con frialdad en Bruselas, donde un alto funcionario alertó de la importancia de "diferenciar entre las transferencias legítimas y las que permiten que el país no se derrumbe, algo que no queremos".

Lo que no hará la UE es dejar de comprar petróleo y gas al país. "Tenemos razones para pensar que la mayor parte de los campos de explotación de petróleo ya no están en manos de Gadafi", dijo ayer el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger. Libia es la fuente del 10% del petróleo que importa Europa y del 3% de su gas, con Italia y España como principales clientes. Bruselas confía en que las extracciones vuelvan a la normalidad "en los próximos días". Boicotearlas sería "sancionar a personas que no lo merecen", según Oettinger.

Para la Casa Blanca, la caída de Gadafi sólo es cuestión de tiempo. El portavoz de Barack Obama, Jay Carney, admitió que para evitar una sangrienta agonía, "el exilio es una de las opciones".

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