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Netanyahu llama al orden al ministro de Defensa por las críticas en el seno del Ejército

Dos concepciones diametralmente opuestas acerca del papel que deben jugar los militares en la sociedad israelí han creado tensiones entre el primer ministro Benjamín Netanyahu y el titular de Defensa, Moshe Yaalon. Mientras el primero considera ilegítimas las críticas públicas de los militares, el segundo las estimula.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto al titular de Defensa, Moshe Yaalon. REUTERS/ Baz Ratner

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

JERUSALÉN – El primer ministro Benjamín Netanyahu se ha reunido este lunes con el ministro de Defensa, Moshe Yaalon, para pedirle explicaciones por unas palabras que Yaalon pronunció el domingo delante de un grupo de oficiales a los que instó a que expresen sus opiniones y no se las guarden para sí, incluso si contradicen la política de los líderes del Estado.

La reunión entre Netanyahu y Yaalon ha durado casi una hora y ha concluido con la publicación de un comunicado conjunto donde se echa tierra sobre las desavenencias. Sin embargo, Netanyahu considera inaceptable que los oficiales hagan público su descontento fuera de los “foros adecuados” dentro del ejército y que cuestionen la política de Israel en los territorios ocupados delante del conjunto de la sociedad.

“No existe debate sobre si el Ejército está subordinado al poder político y los oficiales  están autorizados a expresar libremente sus puntos de vista en los foros relevantes”, reza el comunicado de Netanyahu y Golan

Este incidente se produce una semana después de que el número dos del Ejército, el general Yair Golan, durante los actos oficiales del día de los caídos y del Holocausto, en presencia de la plana mayor de las autoridades civiles y militares, comparara la existencia de ciertos procesos de la sociedad israelí contemporánea con las “tendencias” que tuvieron lugar en Alemania y en Europa en los años treinta, justo antes del Holocausto.

En su alocución del domingo, Yaalon dijo que los oficiales, tanto a los de alto rango como los de bajo rango, deberían hacer público lo que piensan “incluso si no forma parte (de lo que dice) la corriente mayoritaria, incluso si se aparta de las posiciones e ideas de los jefes militares más veteranos o del liderazgo político”.

Solo unos minutos después la oficina de Netanyahu divulgó un comunicado señalando que los oficiales solo deben dar sus opiniones “en los foros adecuados”, sin aclarar cuáles son esos foros, aunque los comentaristas interpretan que el primer ministro se refería a los foros cerrados dentro del ejército y no a foros abiertos al público. “El Ejército de Israel es un ejército del pueblo y debe permanecer apartado de la política”, decía ese comunicado.
Pero en el comunicado conjunto divulgado al término de la reunión entre Netanyahu y Yaalon de esta mañana se dice: “No existe debate sobre si el Ejército está subordinado al poder político y los oficiales del Ejército están autorizados a expresar libremente sus puntos de vista en los foros relevantes”.

La posición de Netanyahu ha quedado clara al señalar, en referencia al general Yair Golan, que “la comparación con la Alemania nazi fue inapropiada tanto en su contenido como en el momento en que se dijo y ha causado a Israel daño internacional”. Esta ha sido la segunda ocasión en que el primer ministro se ha referido a las palabras del general.
En medios políticos se considera que el número de oficiales críticos con las políticas de la ocupación es “minoritario” y no constituye una corriente sólida dentro del Ejército. De lo que se trataría es de atajar esas voces antes de que lleguen a configurarse como una corriente firme dentro del ejército, y eso explicaría la respuesta de Netanyahu.

Otras fuentes señalan que Yaalon estaría disgustado a causa de los insistentes rumores que sugieren que el primer ministro se prepara para hacer una remodelación del gabinete que apartaría a Yaalon de Defensa, un asunto del que en los últimos días se está hablando con insistencia.

Para complicar las cosas, el sábado se divulgó una nueva grabación de hace varios años en la que se escucha al general Golan, en su condición anterior de jefe del Ejército en la Cisjordania ocupada, cuestionando el comportamiento de ciertos militares con los civiles palestinos. No está claro quién ha filtrado esta grabación ni por qué lo ha hecho ahora.
Al general Golan se le escucha diciendo que no todas las mujeres palestinas de cincuenta años son terroristas y que los soldados y oficiales deben prestar mucha atención a cómo se comportan con los civiles palestinos, un tema que ha sido denunciado con frecuencia por las ONGs internacionales.

La semana pasada, en el transcurso de una reunión con militares en la que estaba presente Golan, Netanyahu criticó solo levemente al general y añadió que daba la cuestión por cerrada, de ahí que la nueva filtración de este sábado suscite preguntas acerca de cuál es la intención de quien la ha filtrado.

En la última semana se han producido numerosas críticas de ministros contra Yaalon y el general Golan, incluso pidiendo medidas disciplinarias contra Golan, lo que parece natural si se tiene en cuenta la naturaleza radical del gabinete.

“Se ha creado una tensión acerca de una discusión legítima. Mi opinión es que los generales deben dar su opinión también sobre valores y no solo sobre cuestiones estrictamente militares”, dice el profesor Yaacov Lifshitz de la Universidad Ben Gurion de Bersheba. “Israel es una democracia fuerte y no débil y por lo tanto debe permitir estas críticas”.

“Creo que lo que busca Yaalon es mejorar su posición dentro del Likud, mientras que Netanyahu teme que Yaalon aleje del Likud el voto de ciertos sectores radicales. Es difícil decir por qué ocurre esto ahora, pero una posibilidad es que Yaalon esté preparando la creación de un partido menos radical que el Likud para las próximas elecciones”, concluye Lifshitz.

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