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Nicaragua Ortega reprime con disparos la marcha de la oposición en Nicaragua, que acaba con 107 detenidos

La Policía utilizó la violencia este sábado contra opositores que intentaban manifestarse por la liberación de cientos de lo que denominan "presos políticos", pero no evitó las protestas contra el presidente Daniel Ortega.

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La Policía de Nicaragua persigue a una manifestante en Managua este sábado. REUTERS/Oswaldo Rivas

La Policía de Nicaragua utilizó la violencia este sábado contra opositores que intentaban manifestarse por la liberación de cientos de lo que denominan "presos políticos" y arrestó a 107 personas, incluidos personajes reconocidos, pero no evitó las protestas contra el presidente Daniel Ortega. Las acciones violentas de la Policía nicaragüense fueron para impedir una marcha convocada por la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco, para exigir la libertad "incondicional y absoluta" de las personas arrestadas por protestar contra Ortega.

Agentes de la Dirección de Operaciones Especiales (DOE), un cuerpo élite de la Policía Nacional, detuvieron a 107 personas previo a una manifestación, incluidos periodistas, líderes opositores, una exguerrillera sandinista y un exministro de Educación, informó la Unidad. Entre los detenidos estaban el exministro de Educación Humberto Belli, la exguerrillera sandinista Mónica Baltodano, la líder opositora Ana Margarita Vigil, y la veterana periodista Marlen Chow, que además fueron golpeados por la Policía de Nicaragua, detalló la Unidad.

También fueron detenidos el líder estudiantil Max Jerez, la constitucionalista Azahalea Solís, y la dirigente feminista Sandra Ramos, miembros del equipo de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que participan en negociaciones con el Gobierno, para encontrar una salida a la grave crisis sociopolítica que vive Nicaragua.

Las detenciones, ejecutadas por policías y personas de civil, ocurrieron de forma violenta, incluyó disparos con armas de guerra, y decenas de agentes entraron en establecimientos comerciales privados cerca del centro de Managua, para capturar a manifestantes, según diversos testimonios.

"La Policía Nacional cumplió con su función constitucional de resguardo de la seguridad y los derechos de la ciudadanía, y se vio en la obligación de capturar a 107 personas, que fueron trasladadas a la Dirección de Auxilio Judicial", informó la institución en un comunicado. Según las autoridades, los manifestantes "violentaron el orden público".

Los policías golpearon al reportero gráfico nicaragüense de la agencia AFP, Luis Sequeira, lo subieron a una camioneta policial, y le arrebataron su cámara. "Me robaron mi equipo, mi cámara, mi celular, me golpearon en el pecho, en el estómago", dijo Sequeira, quien, al pedir su material de trabajo, los policías le respondieron: "Andá, pedísela a tu madre", antes de tirarlo de la camioneta.

La Policía de Nicaragua, durante las protestas en Managua este sábado. REUTERS/Oswaldo Rivas

Posteriormente, los agentes acorralaron a los periodistas en un estacionamiento y dispararon con armas de fuego, pero no se informó de heridos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó esta "represión" contra periodistas y manifestantes en Nicaragua. "La CIDH condena la represión de la Policía Nacional en Managua y en otros puntos de Nicaragua. El Estado debe cesar el ataque a periodistas y manifestantes que se expresaban hoy pacíficamente por la liberación de presos políticos, y debe dar información sobre detenidos y heridos", escribió el organismo en su cuenta de Twitter.

En tanto, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), cuya presidenta, la activista Vilma Núñez, escapó de ser arrestada, confirmó a Efe que horas después la Policía rondaba las calles, a la espera de que los manifestantes salieran de gasolineras o centros comerciales con rumbo a sus casas.

Manifestaciones

La violencia y asedio de la Policía lograron su objetivo de forma parcial, ya que evitaron la marcha, pero no las manifestaciones, ya que los nicaragüenses que se mantenían dentro de los centros comerciales aprovecharon para protestar contra Ortega, ya sea entonando el Himno Nacional de Nicaragua, o consignas como "¡Viva Nicaragua libre!", "¡De que se va, se va!" o "¡Pueblo únete!".

La marcha fue convocada el jueves por la Unidad Nacional Azul y Blanco. El viernes la Policía informó que no había dado permiso a la manifestación, pero la Unidad apeló a los derechos de expresión y movilización consignados por la Constitución de Nicaragua, para confirmar la marcha.

Managua fue sitiada por policías desde tempranas horas de la mañana. Antes de la protesta la Unidad solicitó al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag y al delegado de la secretaría general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Ángel Rosadilla, que intercedan en su calidad de "testigos y acompañantes" de las negociaciones entre el Gobierno y la oposición, para que el Gobierno respete el derecho a la libre movilización.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos en 11 meses, de acuerdo con la CIDH, aunque algunos grupos locales humanitarios elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el presidente Daniel Ortega solamente reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado. Al menos 762 personas permanecen con algún tipo de régimen carcelario en Nicaragua tras participar en protestas antigubernamentales, según el Comité Pro Liberación de Presas y Presos Políticos.

La CIDH ha insistido en que el Gobierno de Ortega ha cometido crímenes "de lesa humanidad", mientras que la aplicación de la Carta Democrática Interamericana (CDI) está en proceso en la OEA, lo que podría culminar con la suspensión del país centroamericano del organismo continental.