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"La noticia tiene que seguir siendo Haití, no nosotros"

Llegan los cuatro niños haitianos adoptados por familias catalanas

TONI POLO

La hermana de Nick sostiene una pancarta detrás de un pelotón de cámaras alineado tras la cinta de protección de la puerta de llegadas de la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona. "Hola Nick", se lee, junto con una foto de su nuevo hermanito. La pequeña, de 7 años, de origen chino y también adoptada, lleva más de una hora esperando inquieta ante la puerta, con su hermana mayor, de 9 años, y el resto de la familia.

Sus padres, Cristina y Aurelio, están a punto de aparecer, de regreso desde Santo Domingo, adonde viajaron junto con otras tres familias para sellar las adopciones de cuatro niños de un orfanato de Puerto Príncipe, la capital de Haití.

Antes de las cinco de la tarde, entre la emoción del medio centenar de amigos y familiares y la curiosidad de los pasajeros -"¿Quién llega, un actor?", se pregunta alguno-, Tania, de 3 años, y su madre, Inma; Aurelio Fernández y Silvia con su hija Polycia, de 4 años; Cristina y Aurelio, con Nick en un cochecito, y Darío y Reyes, con Daphekaina, cruzan la puerta corredera.

Es el punto (y seguido) en la historia de una adopción que se remonta a mucho antes de que un terremoto asolara Haití el pasado 12 de enero. Después de agradecer la vital colaboración política y periodística, un emocionado Aurelio Fernández pidió respeto: "Ahora tenemos que hacer nuestro trabajo como padres, y deberemos hacerlo en la intimidad", dijo ante los medios.

Ahora se tienen que empeñar a fondo en sus familias: "Esperamos que nuestros hijos también los adopten como familia". Después, "con el tiempo", quieren crear una entidad de cooperación que llevará el nombre del orfanato en el que se criaron sus hijos.

En nombre de sus compañeros de viaje y de los familiares, reclamó toda la atención para Haití, más allá de la catástrofe natural que ha dejado más de 150.000 muertos. "El terremoto ha puesto a Haití, un país olvidado, en el mapa". Sin poder reprimir una sonrisa, una lágrima o un saludo cómplice a algún familiar, Aurelio insistió en que la atención no debe estar con ellos: "La noticia no somos nosotros; la noticia tiene que seguir siendo Haití".

“Las provisiones son distribuidas, pero las necesidades son mayores que la respuesta”, admitió ayer la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA). Hasta ahora se han repartido unas 3,6 millones de raciones a 458.000 personas. Además, se han presentado los primeros enfermos de tétanos y casos sospechosos de sarampión. La próxima semana habrá una campaña de vacunación. Ayer fue rescatada con vida, aunque deshidratada, una chica de 16 años.

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