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Persecución mundial contra Wikileaks La jueza británica  deniega a Assange la libertad bajo fianza por motivos de salud

Tras una breve audiencia en la Corte de Westminster, la magistrada Vanessa Baraitser decide que el creador de Wikileaks siga en la prisión de alta seguridad de Belmarsh pese al riesgo que corre allí dentro por la pandemia de covid.

01/05/2019. El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, hace gestos en una camioneta de la prisión, mientras sale de Southwark Crown Court en Londres. - EFE
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, hace gestos en una camioneta de la prisión, mientras sale de Southwark Crown Court en Londres, en 2019. Neil Hall / EFE-ARCHIVO

La jueza británica Vanessa Baraitser ha denegado la puesta en libertad de Julian Assange bajo fianza y en arresto domiciliario, pese a haber rechazado hace dos días su extradición a EEUU por motivos de salud.

Assange deberá permanecer en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, junto a Londres, en condiciones muy duras para su estado de salud físico y mental. Recientemente se suicidó uno de los reclusos que estaba esperando su deportación en esa cárcel, conocida como "la Guantánamo del Reino Unido".

La magistrada Baraitser fundamentó su rechazo a la solicitud de extradición cursada por EEUU exclusivamente en base a la precaria salud mental de Assange –tras casi diez años de confinamiento– y el riesgo de suicidio si es sometido a las brutales condiciones de reclusión en la prisión de máxima seguridad de EEUU en Colorado (Florence ADX).

En el mismo momento en que la jueza anunció su decisión de mantener a Assange en la celda donde pasa 20 horas diarias en aislamiento, y padece temperaturas nocturnas de 0 grados, la Policía comenzó las detenciones de seguidores del líder de Wikileaks que esperaban el dictamen judicial en las puertas del edificio de los tribunales Old Bailey. Como esta mujer, de 65 años, que los agentes se llevaron a rastras:

Primeras detenciones en las puertas de Old Bailey tras la decisión de la jueza Baraister de no conceder la libertad bajo fianza a Julian Assange. Barb @my2cnz

La acusación asegura que volvería a tratar de escapar

Durante la vistilla judicial previa, los fiscales británicos y los letrados de EEUU presentaron sus argumentos contra la liberación bajo fianza, aduciendo que "no se puede confiar en que se entregase" en el caso de que finalmente fuera concedida la extradición tras juzgarse el recurso contra la sentencia de Baraister. Un proceso de apelación que durará muchos meses.

La acusación insistió en precedentes como la ayuda que prestaron "otros en Wikileaks" al analista Edward Snowden –quien filtró las pruebas del espionaje masivo ilegal de la NSA estadounidense– para que lograse escapar al cerco mundial organizado por EEUU y hallar refugio en Moscú. Es interesante que en este caso la letrada del Gobierno norteamericano, Clair Dobbin, confirmó que los planes originales de Wikileaks eran que Snowden obtuviese asilo en algún país latinoamericano.

Según Dobbin, Assange volvería a intentar refugiarse en otra embajada, como la de México, cuyo presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) le ofreció asilo diplomático en su país tras la sentencia que rechazó la extradición en primera instancia. Y planteó a la jueza que el Reino Unido ya se ha gastado 16 millones de libras (casi 18 millones de euros) en vigilar la embajada donde se asilaba para que no pudiera salir de allí sin ser detenido.

Por su parte, los abogados de Assange subrayaron que tras pasar siete años en durísimo confinamiento dentro de la Embajada de Ecuador en Londres, el fundador de Wikileaks no están en condiciones físicas ni mentales para repetir esa experiencia ni de ninguna manera querría hacerlo ahora que tiene pareja y dos niños pequeños de nacionalidad británica.

Assange ya ha pasado otros 15 meses preso en aislamiento, tras cumplir la pena que se le impuso por evadir fianza

El defensor Ed Fitzgerald recordó a la jueza que su sentencia sobre la delicada salud de Assange, y su precario equilibrio mental, cambia todo el planteamiento anterior de su situación, puesto que ha permanecido ya otros 15 meses preso en aislamiento solitario una vez cumplida la pena que se le impuso por haber violado la anterior libertad provisional. Y esos 15 meses de prisión se le impusieron en base a una demanda de extradición que acaba de ser denegada en primera instancia.

Como Dobbin había puesto en duda la vida familiar de Assange –ya que nunca ha podido residir con su mujer e hijos–, el abogado hizo hincapié en que es precisamente esa convivencia con su pareja y niños pequeños lo que está médicamente recomendado para superar los problemas de salud mental provocados por una década de persecución, aislamiento y campaña mundial de calumnias que ha padecido. El Relator Especial de la ONU sobre la Tortura, Mils Melzer, ha dictaminado que eso equivale a ser sometido a tortura y que Assange padece todos los síntomas médicos de haberla padecido.

Fitzgerald también subrayó el grave peligro de contagio del coronavirus que existe en las prisiones británicas. La jueza le replicó pidiendo datos concretos, cuando las autoridades británicas se han negado a proporcionar información sobre ello a los periodistas que la han reclamado. El Ministerio de Justicia del Reino Unido ha bloqueado la difusión de cifras sobre la extensión de covid en la prisión de Belmarsh antes de esta audiencia judicial.

En la prisión de Belmarsh se han prohibido todas las visitas de familiares por el riesgo de covid

Además, ante la pandemia las autoridades carcelarias han prohibido todas las visitas de familiares y abogados en la prisión de Belmarsh, por lo que Fitzgerald advirtió que si Assange permanece allí en esas condiciones de reclusión su vida correrá peligro.

Pero la jueza proclamó que Assange sigue siendo un "fugitivo de la Justicia británica", alegó que las condiciones en Belmarsh no son comparables a las de Florence ADX en Colorado, y anunció su decisión de negar la libertad de Assange bajo fianza mientras se tramita el recurso de EEUU contra su sentencia.

El fundador de Wikileaks seguirá sometido a reclusión en solitario, como castigo por haber difundido informaciones auténticas sobre los crímenes de guerra cometidos por el Ejército del mismo Gobierno que ahora exige su extradición para condenarlo a morir en prisión en EEUU.

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